Zooterapia

Indicaciones

 Contribuir al bienestar de las personas mayores que viven solas o que sufren una depresión. Contribuir al bienestar de las personas que padecen trastornos mentales y que están ingresadas en una clínica psiquiatríca. Disminuir la tensión arterial y el estrés. Mejorar la calidad de vida de las personas que padecen demencias o Alzheimer. Reducir los miedos ante diferentes tratamientos médicos.


Presentación

La zooterapia, o terapia asistida por animales, es un programa estructurado de intervenciones o de cuidados que un terapeuta prodiga a su paciente con la ayuda o en presencia de un animal, con el objetivo de mantener o mejorar la salud de las personas que padecen diversos trastornos, tanto físicos como cognitivos, psicológicos o sociales.
La zooterapia se diferencia de las denominadas “actividades asistidas por animales (AAA)”, ya que éstas tienen como objetivo motivar, educar o divertir a las personas. Al contrario que la zooterapia, las AAA, que se practican en diversos contextos (terapéuticos, escolares, carcelarios…) ni tienen fines específicamente terapéuticos, aunque sean beneficiosas para la salud. Algunos especialistas en AAA son profesionales de la salud, pero éste no es un requisito indispensable, aunque sí lo es para la zooterapia.
La zooterapia no consiste simplemente en tener un animal doméstico. No obstante, hablaremos de ello en esta ficha, ya que numerosos estudios han demostrado los beneficios sobre la salud que puede aportar tener un animal doméstico: reducción del estrés, mejor recuperación postoperatoria, disminución de la presión arterial, etc.

De ayer a hoy
Los primeros textos1 sobre el uso terapéutico de los animales indican que se utilizaba a los animales de granja en tratamientos complementarios de pacientes que padecían trastornos psiquiátricos. Fueron las enfermeras las que implantaron esta práctica como en centros terapéuticos. Florence Nightingale, fundadora de las técnicas de enfermería modernas, fue una de las pioneras en el empleo de animales para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Durante la guerra de Crimea (1854-1856), llevó una tortuga al hospital puesto que sabía, ya que había observado el comportamiento de los animales desde niña, que tenían la capacidad de reconfortar a las personas y de disminuir su ansiedad.
El psiquiatra americano Boris M.Levinson, considerado el padre de la zooterapia, reconoció su contribución. En los años 50, fue uno de los primeros en mostrar la pertinencia del uso de animales de compañía en el tratamiento de trastornos psiquiátricos. Actualmente, tanto la zooterapia como las actividades que incluyen la presencia de un animal se utilizan en variedad de ámbitos terapéuticos. Diversos organismos2-4 que promueven estas prácticas ayudan a los centros de salud a formar a profesionales y a aplicar programas con animales.

El “poder” del animal
Según diversos investigadores, el poder terapéutico de la zooterapia derivaría de la relación humano-animal que contribuye a aumentar la autoestima y a satisfacer una parte de nuestras necesidades psicológicas y emocionales, tales como sentirse querido “incondicionalmente”, sentirse útil, tener una relación con la naturaleza, etc.
Debido a la simpatía espontánea que muestran muchas personas hacia los animales, se considera que su presencia es un importante factor de reducción del estrés, un apoyo moral para superar un momento difícil (como la pérdida de un ser querido), así como una forma de salir del aislamiento y de comunicar las emociones.
Asimismo, se piensa que la presnecia del animal tiene un efecto catalizador5 que puede contribuir a modificar el comportamiento del individuo y a servir de instrumento de proyección. Por ejemplo, en el marco de una psicoterapia, es posible que una persona que perciba tristeza o cólera en la mirada de un animal proyecte en realidad su propio sentimiento de sí mismo.
Perros, caballos, gatos, mofetas, peces...
Muy a menudo se utilizan perros en la zooterapia debido a su facilidad para obedecer órdenes, para ser transportados y para ser entrenados, así como porque en general las personas sienten simpatía por estos animales. No obstante, también se puede utilizar tanto un pez rojo como un gato, animales de granja (vaca, cerdo) o una tortuga. Según las necesidades del zooterapeuta, algunos animales aprenden a ejecutar movimientos particulares o a responder a peticiones específicas. 

En casa
Parece ser que el mero hecho de estar en contacto con un animal o incluso de observar a un pez en su acuario tiene un efecto calmante y reconfortante que repercute a su vez en la salud física y mental. Diversos estudios muestran los beneficios que conlleva la presencia de un animal doméstico6-9. Se han detectado efectos positivos sobre el sistema cardiovascular, una reducción del estrés, de la presión arterial y del ritmo cardiaco, y una mejora del humor, en especial de las personas depresivas, que simplemente se animan al imaginar que van a ver a su animal preferido10,11.  Los resultados de un estudio sobre el impacto sociológico de un animal de compañía en un contexto familiar muestran que el animal acerca a los miembros de la familia12.
Finalmente, otro estudio13 demuestra que la presencia de un animal puede ser un estímulo eficaz para mantener la forma física, reducir la ansiedad y los estados depresivos y mejorar las capacidades de concentración.
¿Instinto protector, casualidad o espiritualidad?
Existen innumerables historias de casos de animales, domesticados o salvajes, -perros, gorilas, mofetas, elefantes-, que han encontrado a personas o incluso han salvado vidas sin que se pueda explicar qué les ha llevado a ello. Se habla de una prolongación del instinto de supervivencia, de un afecto inalterable por su “maestro” e incluso de algún componente espiritual.
El equipo del Doctor Aaron H. Katcher de la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad de Pennsylvania observó que un 98% de los propietarios de perros hablan con su animal de compañía, que un 75% piensan que percibe su estado de ánimo y sus emociones y que un 28% confían en él. Varios investigadores creen que los beneficios que le aportan a estas personas no difieren mucho de los que se obtienen mediante la oración. En ambos casos, parece que la persona siente la intimidad y el calor de un contacto y se siente “comprendida y recibida14”.

 

Aplicaciones terapéuticas
Para muchas personas, la presencia de un animal de compañía es un factor importante de la salud física y psicológica15. Los beneficios son múltiples: desde la simple relajación hasta la disminución del estrés, pasando por el apoyo social o incluso el crecimiento emocional. Desgraciadamente, hasta hoy se han efectuado pocos estudios científicos rigurosos para medir los beneficios específicos de la zooterapia aplicada. Sin embargo, esta situación podría cambiar, ya que varios investigadores están intentando probar su eficacia. Aquí recogemos los principales estudios recogidos hasta el momento.
Estudios

-Contribuir al bienestar de personas mayores que sufren depresión o soledad. Algunos estudios indican que la zooterapia puede aportar mejorar la situación de estas personas. En Italia, un estudio realizado en siete residencias de mayores demostró que la zooterapia puede tener efectos positivos y contribuir al bienestar psicológico16. Durante este ensayo clínico, que duró tres meses, 144 sujetos fueron distribuidos aleatoriamente en tres grupos: 48 cuidaron de un canario, 43 de una planta y 53 formaron parte del grupo de prueba. Los resultados revelaron que, si se compara con el grupo de prueba, las mejoras más importantes se observaron en el grupo de zooterapia, particularmente en lo relativo a los síntomas depresivos y a los beneficios sobre la calidad de vida (ansiedad e ideación paranoide, estado de ánimo).
Otro estudio16 demostró que la zooterapia podía contribuir a disminuir la soledad de las personas mayores ingresadas en residencias durante mucho tiempo. Los residentes recibieron la visita de un perro bien media hora tres veces a la semana, bien una sola vez a la semana, o bien no recibieron ninguna visita. Los resultados muestran claramente que, si se compara con el grupo de prueba, el sentimiento de soledad de los dos grupos experimentales se redujo. No obstante, el número de visitas semanales tiene poca influencia.
Asimismo, la presencia de un perro durante una sesión de terapia de grupo podría favorecer la interacción entre los participantes18. Los investigadores estudiaron las grabaciones de vídeo de un grupo de 36 hombres mayores que acudían a encuentros de grupo semanales de una media hora, durante cuatro semanas. El perro estaba presente en la mitad de los encuentros. La presencia del animal aumentó la interacción verbal entre los miembros del grupo, y propició las interacciones sociales y un clima de comodidad.

- Contribuir al bienestar de personas mayores que padecen trastornos mentales y que están ingresadas en residencias psiquiátricas.  Tres estudios realizados en los últimos años, sobre un total de 47 participantes, demuestran que la zooterapia puede contribuir a mejorar algunos aspectos de la vida de personas que padecen esquizofrenia19-21. Por ejemplo, para las personas con esquizofrenia crónica21, la presencia de un perro durante actividades planificadas redujo la anhedonia (pérdida de afectividad caracterizada por la incapacidad de experimentar placer) e incluso propició un mejor uso del tiempo libre.
En un ensayo clínico, realizado en una residencia durante un año, se asignaron 20 pacientes de forma aleatoria a un grupo de zooterapia (atender a un gato o a un perro, durante tres horas consecutivas a la semana) o a un grupo de control (en el mismo horario, leer y discutir la actualidad19). Al contrario que en el grupo de control, el funcionamiento social del grupo de zootereapia mejoró considerablemente a partir del sexto mes de terapia, y el efecto se mantuvo hasta el final del estudio, que duró un año.
Del mismo modo, un pequeño estudio efectuado sobre diez pacientes que padecían trastornos mentales graves, demostró que la zooterapia puede contribuir a aumentar las interacciones verbales y no verbales entre los pacientes22. Otro estudio publicado en 1998 reveló que la zooterapia (concretamente sesiones de grupo en presencia de un perro) puede contribuir a disminuir la ansiedad de los pacientes de residencias psiquiátricas23.
No obstante, los resultados de un estudio específico sobre irritabilidad del comportamiento de personas mayores no ha podido demostrar que la zooterapia tenga efectos positivos (visita de un perro una hora diaria durante cinco días consecutivos24).

- Disiminuir la tensión arterial que genera el estrés. Algunos estudios intentaron demostrar el efecto de la zooterapia sobre la tensión arterial25-28.  Se realizó una selección de personas con hipertensión y de otras con una tensión arterial normal. La zooterapia consistía en el cuidado de un gato o de un perro varias veces por semana o bien en ocuparse de su propio animal de compañía. En algunos estudios, se sometió a los participantes a un estrés importante (efectuar tareas cognitivas difíciles) y entonces se midió su tensión arterial. En general, los resultados indican que, si se compara con los otros, los sujetos que se benefician de la presencia de un animal tienen una tensión y un ritmo cardiaco inferiores en período de reposo. Además, estos valores de base experimentan un menor aumento ante un estrés provocado, y los niveles vuelven a la normalidad más rapido tras el estrés. Sin embargo, los resultados han sido limitados. Aunque la zooterapia tenga efectos positivos, no puede considerarse un método importante para hacer disminuir la presión arterial.

- Mejorar la calidad de vida de personas que padecen demencia o Alzheimer.  Algunos estudios a pequeña escala (de algunas decenas de participantes) indican que la zooterapia podría contribuir a reducir los comportamientos agitados de personas que padecen demencia y aumentar su interacción social29-31. La visita cotidiana de un perro podría ser beneficiosa, pero este efecto positivo desaparece cuando se interrumpen las visitas del animal.

- Reducir los miedos ante diferentes tratamientos médicos. En 2003, un pequeño ensayo clínico intentó demostrar los beneficios de la zooterapia sobre 35 pacientes que debían recibir terapia por electrochoques32. Antes del tratamiento, recibieron la visita de un perro y de su dueño. La presencia del perro y de su propietario habría reducido el miedo un 37% de media. No obstante, será necesario realizar otros estudios de mayor envergadura para corroborar esta constatación.

 

Precauciones básicas
Aunque los efectos positivos de la presencia de animales en nuestras vidas sean mucho mayores que los inconvenientes y que los casos de transmisión de enfermedades sean poco frecuentes, hay que tomar una serie de precauciones33. En primer lugar, para evitar la presencia de parásitos o de zoonosis (enfermedades que pueden transmitirse de animales a seres humanos en condiciones naturales), es importante adoptar ciertas medidas de higiene y asegurarse de que el animal sigue un control veterinario regular. En segundo lugar, dadas las posibilidades de que se produzcan reacciones alérgicas, hay que tener precaución a la hora de elegir el tipo de animal con el que se va a convivir o a realizar actividades, y mantener el animal y su entorno limpios. Asimismo, pueden producirse accidentes, como mordeduras. Para favorecer la implantación de la zooterapia, especialmente en un hospital o en una institución, es importante asegurarse de que los animales estén bien cuidados, de que tengan un buen temperamento y que reciban los cuidados adecuados.


Práctica
La zooterapia se practica en variedad de contextos, como hospitales, centros sanitarios y de mayores, instituciones especializadas en niños discapacitados o con deficiencias, en colegios, centros penitenciarios o como práctica privada. Algunas de las prácticas más frecuentes (pero sobre las que existen muy pocos estudios científicos publicados) son:

Reeducación funcional
Además de suscitar reacciones psicoafectivas positivas, el animal puede ser un agente de motivación y de refuerzo eficaz para los discapacitados psíquicos. Actividades como cepillar, cuidar o montar un caballo permiten mejorar las capacidades psicomotrices, la fuerza muscular y el equilibrio, y constituyen un apoyo psicológico. Por ejemplo, en el marco de una terapia de reeducación funcional, el hecho de entrar en interacción con perros (dar órdenes, jugar a la pelota) ha ayudado a un joven cuadripléjico a recuperar el uso de la voz y del brazo derecho34.

Psicoterapia
El animal puede tener varias funciones en un contexto de psicoterapia. Al principio, no es necesario que esté presente, puede mantenerse al margen, por ejemplo en una jaula, hasta que el terapeuta considere oportuno integrarlo en el proceso. Para tratar un problema de relación, como falta de autoestima o de confianza en sí mismo, por ejemplo, el terapeuta puede evaluar en primer lugar las capacidades de afirmación de su paciente. Luego, invitarlo a dar órdens al perro: siéntate, túmbate, ven, etc… Si el tono de la persona es muy débil, el animal no obedecerá. A partir de ahí, el terapeuta puede realizar ejercicios para reforzar las capacidades de afirmación de su paciente hasta que el perro obedezca.
Algunos especialistas utilizan la zooterapia en una práctica de psicoterapia humanista35. De este modo, personas ansiosas o muy poco autónomas podrían, por ejemplo, mejorar sus capacidades de socialización. Al establecer un vínculo de confianza con el animal, pueden trasladar de forma progresiva este sentimiento de seguridad en su relación con el terapeuta, y más tarde con su entorno.
Por último, en el marco de experiencias realizadas con delfines, niños autistas se habrían abierto al mundo exterior y habrían desarrollado sus capacidades de concentrarse, imitar y memorizar36.

Niños
Otra aplicación particularmente interesante es la utilización de animales de compañía para reconfortar a los pacientes hospitalizados, sobre todo niños. Al parecer, el proyecto realizado en el Centro hospitalario universitario de Quebec (CHUG), en Canadá, tuvo resultados muy interesantes37. Los niños enfermos de cáncer podían pudieron pasar una jornada completa con un perro dulce y afectuoso en una habitación contigua decorada como una verdadera habitación infantil. El objetivo del personal médico es ayudar al proceso de curación (psíquica, psicológica y social) de los niños, y que éstos sean más receptivos y sigan mejor los tratamientos médicos –puesto que a menudo tienen tendencia a encerrarse con su dolor, sus angustias y su pena. Desde el punto de vista de los niños, lo más importante es poder acariciar un perro, jugar y reír, y poder olvidar durante algunas horas las náuseas, los medicamentos y los pinchazos…

 

Sin título
Como el título de zooterapeuta no está protegido ni reconocido legalmente, puede ser difícil distinguir a los zooterapeutas de los otros participantes de actividades assistidas por animal (AAA). En general, el zooterapeuta debería poseer una primera formación en el ámbito de la salud o de la asistencia (cuidados de enfermería, medicina, fisioterapia, reeducación funcional, ergoterapia, masoterapia, psicología, psiquiatría, ortofonía, trabajo social, etc.) y luego una especialización le permitiría intervenir con la mediación con los animales como intermediarios. Por su parte, los practicantes de AAA, a menudo voluntarios, no suelen poseer formación en zooterapia, mientras que los “zooanimadores” sí que poseen formación en comportamento animal, sin ser profesionales de la salud. Recomendamos consultar los organismos especializados2-4 para obtener los datos de un terapeuta competente. 

 

Formación

A partir de septiembre de 2006, el Cégep de La Pocatière, en Quebec, recibiría a los primeros estudiantes inscritos en el programa de “Estrategias de intervención en zooterapia38”. Se trata del primer curso de este tipo ofrecido por una institución educativa pública y reconocido por el Ministerio de Educación de Quebec.
Es frecuente encontrar diversas escuelas que ofrecen cursos de formación en zooterapia. Pueden tratarse de cursos puntuales sobre la relación hombre-animal, de cursos cursos que pretenden poner en marcha programas específicos en los centros de salud o bien de una formación más elaborada que puede durar hasta dos años. Pueden consultar los organismos que promocionan la zooterapia así como nuestra sección de Enlaces de interés. 

Bibliografia

Rodriguez Felder, M. Los animales y su poder terapéutico. Ed. Grulla.B. A. 2005
Manteca Villanova Xavier. Etologia clínica veterinaria del perro y del gato. Barcelona: Ed Multimedica. 1997
Estivill Sara. La terapia con animales de compañía convivir con mascotas: como benefician a las personas.  Ed. Tikal. 1999
Chauvin Rémy. L'homme, le singe et l'oiseau, Édition Odile Jacob, France, 2000. [El hombre, el mono y el pájaro]
Observaciones del comportamiento humano comparado con el del mono y el del pájaro.
Fine Aubrey. Handbook on Animal-Assisted Therapy. Theoretical Foundations and Guidelines for Practice, Academic Press, États-Unis, 2000. [Manual de terapia asisitida por animal. Fundamentos teóricos y pautas para la práctica]
Un equipo de expertos presentan las diversas aplicaciones de la zooterapia.
Fouts Roger, Tukel Mills Stephen. L'école des chimpanzés, Édition J’ai Lu, France, 2000. [La escuela de chimpancés]
Lo que los chimpancés pueden enseñarnos sobre el ser humano.
Griffin Donald R. La pensée animale, Éditions Denoël, France, 1988. [El pensamiento animal]
Un experto en zoología comparada explora la naturaleza y el potencial del comportamiento animal.

Hauser Marc D. À quoi pensent les animaux?, Odile Jacob, France, 2002. [¿En qué piensan los animales?]
Una obra esclarecedora sobre la vida emocional e intelectual de los animales.
Levinson Boris, Mallon Gerald P. Pet-Oriented Child Psychotherapy, Charles C. Thomas, États-Unis, 1997. [Psicoterapia infantil con mascotas]
Considerado el padre de la zooterapia, el psiquiatra Boris Levinson presenta la teoría y la práctica de la zooterapia en el tratamiento de los trastornos psicológicos del niño.
Matignon Karine Lou. Sans les animaux, le monde ne serait pas humain, Albin Michel, France, 2000. [Sin los animales, el mundo no sería humano]
Una obra para aprender a comunicarse con los animales y comprender mejor nuestra propia condición.
McCormick A, McCormick D. Horse Sense and the Human Heart: Discovering Wisdom, Healing, and Spiritual Growth, Health Communications, États-Unis, 1997. [Los sentidos del caballo y el corazón humano: descubriendo la sabiduría, la curación y el crecimiento espiritual]
Especialistas en psicoterapia y en psiquiatría explican cómo la equinoterapia contribuye a ayudar a las personas con problemas psiquiátricos y de comportamiento severos.
Morris Desmond. Le chien révélé. Guide essentiel du comportement de votre chien, Calmann-Lévy, France, 1987. (Réédité en 1995.) [El perro al descubierto. Guía esencial del comportamiento de su perro]
Especialista en comportamiento animal, el autor nos revela con ciencia y humor lo esencial del comportamiento canino.

Enlaces de interés
Asociación de Zooterapia de Extremadura
www.zooterapia.com
Isabel Salama
Pagina web de la psicóloga Isabel Salama, donde expone artículos muy interesantes sobre la zooterapia. Entre ellos la ampliación de la gama común de animales usados como terapia.
www.isabelsalama.com
Asociación quebequesa de zooterapia
Agrupa a los zooterapeutas de Quebec. www.aqz.ca
L’Authentique
Una breve presentación de las aplicaciones de la zooterapia realizada por el psicólogo y zooterapeuta Georges-Henri Arenstein .
www.authenticite.qc.ca
Cégep de La Pocatière
Ofrecen el curso de “Estrategia de intervención en zooterapia”.
www.ita.qc.ca
Delta Society
La página web americana básica para saber sobre zooterapia. La Delta Society ayuda a poner en marcha programas en los centros sanitarios y a formar profesionales. Numerosos artículos tratan los beneficios sobre la salud de la presencia de animales.
www.deltasociety.org
Instituto de zooterapia du Québec
El instituto ofrece formación en Quebec, en Suiza y en Francia.
www.institutdezootherapie.qc.ca
Instituto francés de zooterapia
Incluye mucha información general sobre la zooterapia y cursos de formación.
www.institutfrancaisdezootherapie.com
Nouvelles Clés – Nadar con delfines salvajes
www.nouvellescles.com
Un documento interesante sobre el proyecto “Auti-dauphin”, puesto en marcha en 1991, que pretende determinar los efectos de la delfinoterapia en niños autistas. No obstante, ha suscitado un debate polémico respecto a las condiciones de los delfines en captividad.
Zooterapia Québec
Página web de una organización muy activa en Quebec que ofrece servicios en zooterapia y formación.  www.zootherapiequebec.ca
 
Notas
1. Hooker SD, Freeman LH, Stewart P. Pet therapy research: a historical review. [Investigación sobre la terapia con animales: estudio histórico] Holist Nurs Pract 2002 Oct;16(5):17-23.
2. Delta Society, Estados Unidos. [Consultado el 7 de julio de 2006]. www.deltasociety.org
3. Zooterapia Québec, Canadá. [Consultado el 7 de julio de 2006]. www.zootherapiequebec.ca
4. Asociación quebequesa de zooterapia, Canadá. [Consultado el 7 de julio de 2006]. www.aqz.ca
5. Arenstein Georges-Henri. L'animal catalyseur en zoothérapie [El animal catalizador en zooterapia] L’Authentique, Canadá. [Consultado el 7 de julio de 2006]. www.authenticite.qc.ca
6. McNicholas J, Gilbey A, Rennie A, Ahmedzai S, Dono JA, Ormerod E. Pet ownership and human health: a brief review of evidence and issues. [¿Qué efectos tiene sobre la salud humana poseer una mascota?: un análisis breve de pruebas y cuestiones]BMJ. 2005 Nov 26;331(7527):1252-4. Revista.
7. Health Benefits of Animals. Abstracts, Articles and Bibliographies [Beneficios de los animales en la salud. Resumen, artículos y bibliografía] Delta Society, Estados Unidos [Consultado el 7 de julio de 2006]. www.deltasociety.org
8. Abrahms Sally. The Power of Pets [El poder de las mascotas], Holistic Online. [Consultado el 7 de julio de 2006]. www.holisticonline.com
9. The Benefits We Experience When Pets (Animals) Are Beside Us [Los beneficios que experimentamos cuando tenemos animales a nuestro alrededor],Holistic Online. [Consultado el 7 de julio de 2006]. www.holisticonline.com
10. Allen K, Blascovich J, Mendes WB. Cardiovascular reactivity and the presence of pets, friends, and spouses: the truth about cats and dogs. [Reactividad cardiovascular y presencia de mascotas, amigos y cónyuges: la verdad sobre perros y gatos] Psychosom Med 2002 Sep-Oct;64(5):727-39.
11. Katcher AH. Physiologic and behavioral responses to companion animals. [Respuestas psicológicas y de conducta con animales de compañía] Vet Clin North Am Small Anim Pract 1985 Mar;15(2):403-10.
12. Cain AO. Pets and the family. [Las mascotas y la familia] Holist Nurs Pract 1991 Jan;5(2):58-63.
13. Jennings LB. Potential benefits of pet ownership in health promotion. [Beneficios potenciales en la promoción de la salud de poseer una mascota] J Holist Nurs 1997 Dec;15(4):358-72.
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31. Kongable LG, Buckwalter KC, Stolley JM. The effects of pet therapy on the social behavior of institutionalized Alzheimer's clients. [Los efectos de la terapia con animales sobre el comportamiento social de pacientes de Alzheimer] Arch Psychiatr Nurs. 1989;3(4):191-8.
32. Barker SB, Pandurangi AK, Best AM. Effects of animal-assisted therapy on patients' anxiety, fear, and depression before ECT. [Efectos de la terapia asistida por animales en pacientes con ansiedad, miedo y depresión antes de una terapia electro-convulsiva] J Ect. 2003;19(1):38-44.
33. Brodie SJ, Biley FC, Shewring M. An exploration of the potential risks associated with using pet therapy in healthcare settings. [Una exploración de los riesgos potenciales asociados al uso de la terapia con animales en la asistencia sanitaria] J Clin Nurs. 2002;11(4):444-56.
34. Voelker R. Puppy love can be therapeutic, too. [El cariño de una mascota también puede ser terapéutico] JAMA. 1995 Dec 27;274(24):1897-9.
35.  Berghman Arielle. Declaraciones de Arielle Berghman, psicoterapeuta y zooterapeuta, 29 de junio de 2003.
36. Matignon Karine Lou. Sans les animaux le monde ne serait pas humain [Sin los animales, el mundo no ser], Albin Michel, France, 2000. www.nouvellescles.com
37. La magie d'un rêve [La magia de un sueño], Centro hospitalario universitario de Quebec. www.oricom.ca
38. Estrategia en intervención en zooterapia, Cégep de La Pocatière, Instituto de tecnología agroalimenticia, Ministerio de Agricultura de Quebec. www.ita.qc.ca

 

Elaborado gracias a la colaboración de: Elvira Hernández