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Indicaciones
Contribuir al bienestar de las personas mayores que viven solas
o que sufren una depresión. Contribuir al bienestar de las personas que
padecen trastornos mentales y que están ingresadas en una clínica
psiquiatríca. Disminuir la tensión arterial y el estrés. Mejorar la
calidad de vida de las personas que padecen demencias o Alzheimer.
Reducir los miedos ante diferentes tratamientos médicos.
Presentación
La zooterapia, o terapia asistida por animales, es un programa
estructurado de intervenciones o de cuidados que un terapeuta prodiga a
su paciente con la ayuda o en presencia de un animal, con el objetivo de
mantener o mejorar la salud de las personas que padecen diversos
trastornos, tanto físicos como cognitivos, psicológicos o sociales.
La zooterapia se diferencia de las denominadas “actividades asistidas
por animales (AAA)”, ya que éstas tienen como objetivo motivar,
educar o divertir a las personas. Al contrario que la zooterapia, las
AAA, que se practican en diversos contextos (terapéuticos, escolares,
carcelarios…) ni tienen fines específicamente terapéuticos, aunque
sean beneficiosas para la salud. Algunos especialistas en AAA son
profesionales de la salud, pero éste no es un requisito indispensable,
aunque sí lo es para la zooterapia.
La zooterapia no consiste simplemente en tener un animal doméstico. No
obstante, hablaremos de ello en esta ficha, ya que numerosos estudios
han demostrado los beneficios sobre la salud que puede aportar tener un
animal doméstico: reducción del estrés, mejor recuperación
postoperatoria, disminución de la presión arterial, etc.
De ayer a hoy
Los primeros textos1 sobre el uso terapéutico de los animales indican
que se utilizaba a los animales de granja en tratamientos
complementarios de pacientes que padecían trastornos psiquiátricos.
Fueron las enfermeras las que implantaron esta práctica como en centros
terapéuticos. Florence Nightingale, fundadora de las técnicas de
enfermería modernas, fue una de las pioneras en el empleo de animales
para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Durante la guerra de
Crimea (1854-1856), llevó una tortuga al hospital puesto que sabía, ya
que había observado el comportamiento de los animales desde niña, que
tenían la capacidad de reconfortar a las personas y de disminuir su
ansiedad.
El psiquiatra americano Boris M.Levinson, considerado el padre de la
zooterapia, reconoció su contribución. En los años 50, fue uno de los
primeros en mostrar la pertinencia del uso de animales de compañía en
el tratamiento de trastornos psiquiátricos. Actualmente, tanto la
zooterapia como las actividades que incluyen la presencia de un animal
se utilizan en variedad de ámbitos terapéuticos. Diversos
organismos2-4 que promueven estas prácticas ayudan a los centros de
salud a formar a profesionales y a aplicar programas con animales.
El “poder” del animal
Según diversos investigadores, el poder terapéutico de la zooterapia
derivaría de la relación humano-animal que contribuye a aumentar la
autoestima y a satisfacer una parte de nuestras necesidades psicológicas
y emocionales, tales como sentirse querido “incondicionalmente”,
sentirse útil, tener una relación con la naturaleza, etc.
Debido a la simpatía espontánea que muestran muchas personas hacia los
animales, se considera que su presencia es un importante factor de
reducción del estrés, un apoyo moral para superar un momento difícil
(como la pérdida de un ser querido), así como una forma de salir del
aislamiento y de comunicar las emociones.
Asimismo, se piensa que la presnecia del animal tiene un efecto
catalizador5 que puede contribuir a modificar el comportamiento del
individuo y a servir de instrumento de proyección. Por ejemplo, en el
marco de una psicoterapia, es posible que una persona que perciba
tristeza o cólera en la mirada de un animal proyecte en realidad su
propio sentimiento de sí mismo.
Perros, caballos, gatos, mofetas, peces...
Muy a menudo se utilizan perros en la zooterapia debido a su facilidad
para obedecer órdenes, para ser transportados y para ser entrenados, así
como porque en general las personas sienten simpatía por estos
animales. No obstante, también se puede utilizar tanto un pez rojo como
un gato, animales de granja (vaca, cerdo) o una tortuga. Según las
necesidades del zooterapeuta, algunos animales aprenden a ejecutar
movimientos particulares o a responder a peticiones específicas.
En casa
Parece ser que el mero hecho de estar en contacto con un animal o
incluso de observar a un pez en su acuario tiene un efecto calmante y
reconfortante que repercute a su vez en la salud física y mental.
Diversos estudios muestran los beneficios que conlleva la presencia de
un animal doméstico6-9. Se han detectado efectos positivos sobre el
sistema cardiovascular, una reducción del estrés, de la presión
arterial y del ritmo cardiaco, y una mejora del humor, en especial de
las personas depresivas, que simplemente se animan al imaginar que van a
ver a su animal preferido10,11. Los resultados de un estudio sobre
el impacto sociológico de un animal de compañía en un contexto
familiar muestran que el animal acerca a los miembros de la familia12.
Finalmente, otro estudio13 demuestra que la presencia de un animal puede
ser un estímulo eficaz para mantener la forma física, reducir la
ansiedad y los estados depresivos y mejorar las capacidades de
concentración.
¿Instinto protector, casualidad o espiritualidad?
Existen innumerables historias de casos de animales, domesticados o
salvajes, -perros, gorilas, mofetas, elefantes-, que han encontrado a
personas o incluso han salvado vidas sin que se pueda explicar qué les
ha llevado a ello. Se habla de una prolongación del instinto de
supervivencia, de un afecto inalterable por su “maestro” e incluso
de algún componente espiritual.
El equipo del Doctor Aaron H. Katcher de la Escuela de Medicina
Veterinaria de la Universidad de Pennsylvania observó que un 98% de los
propietarios de perros hablan con su animal de compañía, que un 75%
piensan que percibe su estado de ánimo y sus emociones y que un 28%
confían en él. Varios investigadores creen que los beneficios que le
aportan a estas personas no difieren mucho de los que se obtienen
mediante la oración. En ambos casos, parece que la persona siente la
intimidad y el calor de un contacto y se siente “comprendida y
recibida14”.
Aplicaciones terapéuticas
Para muchas personas, la presencia de un animal de compañía es un
factor importante de la salud física y psicológica15. Los beneficios
son múltiples: desde la simple relajación hasta la disminución del
estrés, pasando por el apoyo social o incluso el crecimiento emocional.
Desgraciadamente, hasta hoy se han efectuado pocos estudios científicos
rigurosos para medir los beneficios específicos de la zooterapia
aplicada. Sin embargo, esta situación podría cambiar, ya que varios
investigadores están intentando probar su eficacia. Aquí recogemos los
principales estudios recogidos hasta el momento.
Estudios
-Contribuir al bienestar de personas mayores que sufren depresión o
soledad. Algunos estudios indican que la zooterapia puede aportar
mejorar la situación de estas personas. En Italia, un estudio realizado
en siete residencias de mayores demostró que la zooterapia puede tener
efectos positivos y contribuir al bienestar psicológico16. Durante este
ensayo clínico, que duró tres meses, 144 sujetos fueron distribuidos
aleatoriamente en tres grupos: 48 cuidaron de un canario, 43 de una
planta y 53 formaron parte del grupo de prueba. Los resultados revelaron
que, si se compara con el grupo de prueba, las mejoras más importantes
se observaron en el grupo de zooterapia, particularmente en lo relativo
a los síntomas depresivos y a los beneficios sobre la calidad de vida
(ansiedad e ideación paranoide, estado de ánimo).
Otro estudio16 demostró que la zooterapia podía contribuir a disminuir
la soledad de las personas mayores ingresadas en residencias durante
mucho tiempo. Los residentes recibieron la visita de un perro bien media
hora tres veces a la semana, bien una sola vez a la semana, o bien no
recibieron ninguna visita. Los resultados muestran claramente que, si se
compara con el grupo de prueba, el sentimiento de soledad de los dos
grupos experimentales se redujo. No obstante, el número de visitas
semanales tiene poca influencia.
Asimismo, la presencia de un perro durante una sesión de terapia de
grupo podría favorecer la interacción entre los participantes18. Los
investigadores estudiaron las grabaciones de vídeo de un grupo de 36
hombres mayores que acudían a encuentros de grupo semanales de una
media hora, durante cuatro semanas. El perro estaba presente en la mitad
de los encuentros. La presencia del animal aumentó la interacción
verbal entre los miembros del grupo, y propició las interacciones
sociales y un clima de comodidad.
- Contribuir al bienestar de personas mayores que padecen trastornos
mentales y que están ingresadas en residencias psiquiátricas.
Tres estudios realizados en los últimos años, sobre un total de 47
participantes, demuestran que la zooterapia puede contribuir a mejorar
algunos aspectos de la vida de personas que padecen esquizofrenia19-21.
Por ejemplo, para las personas con esquizofrenia crónica21, la
presencia de un perro durante actividades planificadas redujo la
anhedonia (pérdida de afectividad caracterizada por la incapacidad de
experimentar placer) e incluso propició un mejor uso del tiempo libre.
En un ensayo clínico, realizado en una residencia durante un año, se
asignaron 20 pacientes de forma aleatoria a un grupo de zooterapia
(atender a un gato o a un perro, durante tres horas consecutivas a la
semana) o a un grupo de control (en el mismo horario, leer y discutir la
actualidad19). Al contrario que en el grupo de control, el
funcionamiento social del grupo de zootereapia mejoró considerablemente
a partir del sexto mes de terapia, y el efecto se mantuvo hasta el final
del estudio, que duró un año.
Del mismo modo, un pequeño estudio efectuado sobre diez pacientes que
padecían trastornos mentales graves, demostró que la zooterapia puede
contribuir a aumentar las interacciones verbales y no verbales entre los
pacientes22. Otro estudio publicado en 1998 reveló que la zooterapia
(concretamente sesiones de grupo en presencia de un perro) puede
contribuir a disminuir la ansiedad de los pacientes de residencias
psiquiátricas23.
No obstante, los resultados de un estudio específico sobre
irritabilidad del comportamiento de personas mayores no ha podido
demostrar que la zooterapia tenga efectos positivos (visita de un perro
una hora diaria durante cinco días consecutivos24).
- Disiminuir la tensión arterial que genera el estrés. Algunos
estudios intentaron demostrar el efecto de la zooterapia sobre la tensión
arterial25-28. Se realizó una selección de personas con
hipertensión y de otras con una tensión arterial normal. La zooterapia
consistía en el cuidado de un gato o de un perro varias veces por
semana o bien en ocuparse de su propio animal de compañía. En algunos
estudios, se sometió a los participantes a un estrés importante
(efectuar tareas cognitivas difíciles) y entonces se midió su tensión
arterial. En general, los resultados indican que, si se compara con los
otros, los sujetos que se benefician de la presencia de un animal tienen
una tensión y un ritmo cardiaco inferiores en período de reposo. Además,
estos valores de base experimentan un menor aumento ante un estrés
provocado, y los niveles vuelven a la normalidad más rapido tras el
estrés. Sin embargo, los resultados han sido limitados. Aunque la
zooterapia tenga efectos positivos, no puede considerarse un método
importante para hacer disminuir la presión arterial.
- Mejorar la calidad de vida de personas que padecen demencia o
Alzheimer. Algunos estudios a pequeña escala (de algunas decenas
de participantes) indican que la zooterapia podría contribuir a reducir
los comportamientos agitados de personas que padecen demencia y aumentar
su interacción social29-31. La visita cotidiana de un perro podría ser
beneficiosa, pero este efecto positivo desaparece cuando se interrumpen
las visitas del animal.
- Reducir los miedos ante diferentes tratamientos médicos. En 2003,
un pequeño ensayo clínico intentó demostrar los beneficios de la
zooterapia sobre 35 pacientes que debían recibir terapia por
electrochoques32. Antes del tratamiento, recibieron la visita de un
perro y de su dueño. La presencia del perro y de su propietario habría
reducido el miedo un 37% de media. No obstante, será necesario realizar
otros estudios de mayor envergadura para corroborar esta constatación.
Precauciones básicas
Aunque los efectos positivos de la presencia de animales en nuestras
vidas sean mucho mayores que los inconvenientes y que los casos de
transmisión de enfermedades sean poco frecuentes, hay que tomar una
serie de precauciones33. En primer lugar, para evitar la presencia de
parásitos o de zoonosis (enfermedades que pueden transmitirse de
animales a seres humanos en condiciones naturales), es importante
adoptar ciertas medidas de higiene y asegurarse de que el animal sigue
un control veterinario regular. En segundo lugar, dadas las
posibilidades de que se produzcan reacciones alérgicas, hay que tener
precaución a la hora de elegir el tipo de animal con el que se va a
convivir o a realizar actividades, y mantener el animal y su entorno
limpios. Asimismo, pueden producirse accidentes, como mordeduras. Para
favorecer la implantación de la zooterapia, especialmente en un
hospital o en una institución, es importante asegurarse de que los
animales estén bien cuidados, de que tengan un buen temperamento y que
reciban los cuidados adecuados.
Práctica
La zooterapia se practica en variedad de contextos, como hospitales,
centros sanitarios y de mayores, instituciones especializadas en niños
discapacitados o con deficiencias, en colegios, centros penitenciarios o
como práctica privada. Algunas de las prácticas más frecuentes (pero
sobre las que existen muy pocos estudios científicos publicados) son:
Reeducación funcional
Además de suscitar reacciones psicoafectivas positivas, el
animal puede ser un agente de motivación y de refuerzo eficaz para los
discapacitados psíquicos. Actividades como cepillar, cuidar o montar un
caballo permiten mejorar las capacidades psicomotrices, la fuerza
muscular y el equilibrio, y constituyen un apoyo psicológico. Por
ejemplo, en el marco de una terapia de reeducación funcional, el hecho
de entrar en interacción con perros (dar órdenes, jugar a la pelota)
ha ayudado a un joven cuadripléjico a recuperar el uso de la voz y del
brazo derecho34.
Psicoterapia
El animal puede tener varias funciones en un contexto de
psicoterapia. Al principio, no es necesario que esté presente, puede
mantenerse al margen, por ejemplo en una jaula, hasta que el terapeuta
considere oportuno integrarlo en el proceso. Para tratar un problema de
relación, como falta de autoestima o de confianza en sí mismo, por
ejemplo, el terapeuta puede evaluar en primer lugar las capacidades de
afirmación de su paciente. Luego, invitarlo a dar órdens al perro: siéntate,
túmbate, ven, etc… Si el tono de la persona es muy débil, el animal
no obedecerá. A partir de ahí, el terapeuta puede realizar ejercicios
para reforzar las capacidades de afirmación de su paciente hasta que el
perro obedezca.
Algunos especialistas utilizan la zooterapia en una práctica de
psicoterapia humanista35. De este modo, personas ansiosas o muy poco autónomas
podrían, por ejemplo, mejorar sus capacidades de socialización. Al
establecer un vínculo de confianza con el animal, pueden trasladar de
forma progresiva este sentimiento de seguridad en su relación con el
terapeuta, y más tarde con su entorno.
Por último, en el marco de experiencias realizadas con delfines, niños
autistas se habrían abierto al mundo exterior y habrían desarrollado
sus capacidades de concentrarse, imitar y memorizar36.
Niños
Otra aplicación particularmente interesante es la utilización
de animales de compañía para reconfortar a los pacientes
hospitalizados, sobre todo niños. Al parecer, el proyecto realizado en
el Centro hospitalario universitario de Quebec (CHUG), en Canadá, tuvo
resultados muy interesantes37. Los niños enfermos de cáncer podían
pudieron pasar una jornada completa con un perro dulce y afectuoso en
una habitación contigua decorada como una verdadera habitación
infantil. El objetivo del personal médico es ayudar al proceso de
curación (psíquica, psicológica y social) de los niños, y que éstos
sean más receptivos y sigan mejor los tratamientos médicos –puesto
que a menudo tienen tendencia a encerrarse con su dolor, sus angustias y
su pena. Desde el punto de vista de los niños, lo más importante es
poder acariciar un perro, jugar y reír, y poder olvidar durante algunas
horas las náuseas, los medicamentos y los pinchazos…
Sin título
Como el título de zooterapeuta no está protegido ni reconocido
legalmente, puede ser difícil distinguir a los zooterapeutas de los
otros participantes de actividades assistidas por animal (AAA). En
general, el zooterapeuta debería poseer una primera formación en el ámbito
de la salud o de la asistencia (cuidados de enfermería, medicina,
fisioterapia, reeducación funcional, ergoterapia, masoterapia, psicología,
psiquiatría, ortofonía, trabajo social, etc.) y luego una
especialización le permitiría intervenir con la mediación con los
animales como intermediarios. Por su parte, los practicantes de AAA, a
menudo voluntarios, no suelen poseer formación en zooterapia, mientras
que los “zooanimadores” sí que poseen formación en comportamento
animal, sin ser profesionales de la salud. Recomendamos consultar los
organismos especializados2-4 para obtener los datos de un terapeuta
competente.
Formación
A partir de septiembre de 2006, el Cégep de La Pocatière, en
Quebec, recibiría a los primeros estudiantes inscritos en el programa
de “Estrategias de intervención en zooterapia38”. Se trata del
primer curso de este tipo ofrecido por una institución educativa pública
y reconocido por el Ministerio de Educación de Quebec.
Es frecuente encontrar diversas escuelas que ofrecen cursos de formación
en zooterapia. Pueden tratarse de cursos puntuales sobre la relación
hombre-animal, de cursos cursos que pretenden poner en marcha programas
específicos en los centros de salud o bien de una formación más
elaborada que puede durar hasta dos años. Pueden consultar los
organismos que promocionan la zooterapia así como nuestra sección de
Enlaces de interés.
Bibliografia
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Grulla.B. A. 2005
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Observaciones del comportamiento humano comparado con el del mono y el
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2000. [Manual de terapia asisitida por animal. Fundamentos teóricos y
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Un equipo de expertos presentan las diversas aplicaciones de la
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Lo que los chimpancés pueden enseñarnos sobre el ser humano.
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[El pensamiento animal]
Un experto en zoología comparada explora la naturaleza y el potencial
del comportamiento animal.
Hauser Marc D. À quoi pensent les animaux?, Odile Jacob, France,
2002. [¿En qué piensan los animales?]
Una obra esclarecedora sobre la vida emocional e intelectual de los
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Charles C. Thomas, États-Unis, 1997. [Psicoterapia infantil con
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Considerado el padre de la zooterapia, el psiquiatra Boris Levinson
presenta la teoría y la práctica de la zooterapia en el tratamiento de
los trastornos psicológicos del niño.
Matignon Karine Lou. Sans les animaux, le monde ne serait pas humain,
Albin Michel, France, 2000. [Sin los animales, el mundo no sería
humano]
Una obra para aprender a comunicarse con los animales y comprender mejor
nuestra propia condición.
McCormick A, McCormick D. Horse Sense and the Human Heart: Discovering
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1997. [Los sentidos del caballo y el corazón humano: descubriendo la
sabiduría, la curación y el crecimiento espiritual]
Especialistas en psicoterapia y en psiquiatría explican cómo la
equinoterapia contribuye a ayudar a las personas con problemas psiquiátricos
y de comportamiento severos.
Morris Desmond. Le chien révélé. Guide essentiel du comportement de
votre chien, Calmann-Lévy, France, 1987. (Réédité en 1995.) [El
perro al descubierto. Guía esencial del comportamiento de su perro]
Especialista en comportamiento animal, el autor nos revela con ciencia y
humor lo esencial del comportamiento canino.
Enlaces de interés
Asociación de Zooterapia de Extremadura
www.zooterapia.com
Isabel Salama
Pagina web de la psicóloga Isabel Salama, donde expone artículos muy
interesantes sobre la zooterapia. Entre ellos la ampliación de la gama
común de animales usados como terapia.
www.isabelsalama.com
Asociación quebequesa de zooterapia
Agrupa a los zooterapeutas de Quebec. www.aqz.ca
L’Authentique
Una breve presentación de las aplicaciones de la zooterapia realizada
por el psicólogo y zooterapeuta Georges-Henri Arenstein .
www.authenticite.qc.ca
Cégep de La Pocatière
Ofrecen el curso de “Estrategia de intervención en zooterapia”.
www.ita.qc.ca
Delta Society
La página web americana básica para saber sobre zooterapia. La Delta
Society ayuda a poner en marcha programas en los centros sanitarios y a
formar profesionales. Numerosos artículos tratan los beneficios sobre
la salud de la presencia de animales.
www.deltasociety.org
Instituto de zooterapia du Québec
El instituto ofrece formación en Quebec, en Suiza y en Francia.
www.institutdezootherapie.qc.ca
Instituto francés de zooterapia
Incluye mucha información general sobre la zooterapia y cursos de
formación.
www.institutfrancaisdezootherapie.com
Nouvelles Clés – Nadar con delfines salvajes
www.nouvellescles.com
Un documento interesante sobre el proyecto “Auti-dauphin”, puesto en
marcha en 1991, que pretende determinar los efectos de la delfinoterapia
en niños autistas. No obstante, ha suscitado un debate polémico
respecto a las condiciones de los delfines en captividad.
Zooterapia Québec
Página web de una organización muy activa en Quebec que ofrece
servicios en zooterapia y formación. www.zootherapiequebec.ca
Notas
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review. [Investigación sobre la terapia con animales: estudio histórico]
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4. Asociación quebequesa de zooterapia, Canadá. [Consultado el 7 de
julio de 2006]. www.aqz.ca
5. Arenstein Georges-Henri. L'animal catalyseur en zoothérapie [El
animal catalizador en zooterapia] L’Authentique, Canadá. [Consultado
el 7 de julio de 2006]. www.authenticite.qc.ca
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36. Matignon Karine Lou. Sans les animaux le monde ne serait pas humain
[Sin los animales, el mundo no ser], Albin Michel, France, 2000. www.nouvellescles.com
37. La magie d'un rêve [La magia de un sueño], Centro hospitalario
universitario de Quebec. www.oricom.ca
38. Estrategia en intervención en zooterapia, Cégep de La Pocatière,
Instituto de tecnología agroalimenticia, Ministerio de Agricultura de
Quebec. www.ita.qc.ca
Elaborado gracias a la colaboración de: Elvira Hernández
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