EL
ENEAGRAMA
BREVE
RESUMEN
La
máscara
”Cada vez que me pongo una máscara para tapar mi realidad, fingiendo ser lo
que no soy, fingiendo no ser lo que soy, lo hago para atraer la gente.
Luego descubro que solo atraigo a otros enmascarados, alejando a los demás,
debido a un estorbo: la máscara. Uso la mascara va evitar que la gente vea mis
debilidades; luego descubro que al no ver mi humanidad, los demás no me quieren
por lo que soy, sino por la máscara.
Uso una máscara para preservar mis amistades; luego descubro que si pierdo un
amigo por haber sido auténtico, realmente no era amigo mío, sino de la máscara.
Me pongo una máscara para evitar ofender a alguien y ser diplomático; luego
descubro que aquello que más ofende a las personas con las que quiero
intimidar, es la máscara.
Me pongo una máscara, convencido de que es lo mejor que puedo hacer para ser
amado. Luego descubro la triste paradoja: lo que más deseo lograr con mis máscaras,
es precisamente lo que impido con ellas.”
En la organización del Eneagrama se conforman Tres Tríadas o grupos de tres Eneatipos. Cada tríada comparte hábitos emocionales y puntos de vista generales.

Esta primera agrupación de tipos se fundamenta en los tres componentes básicos de la psique humana: instinto, sentimiento y pensamiento. Según la teoría del Eneagrama, estas tres funciones están relacionadas con «centros» sutiles del cuerpo humano, y la personalidad se fija principalmente en uno de esos centros. Los tipos Ocho, Nueve y Uno constituyen la tríada del instinto; los tipos Dos, Tres y Cuatro forman la tríada del sentimiento y los tipos Cinco, Seis y Siete conforman la tríada del pensamiento.

Las tríadas son importantes para el trabajo de transformación porque
especifican donde está nuestro principal desequilibrio; representan los tres
principales grupos de problemas y defensas del ego, y revelan las principales
maneras en que contraemos nuestras percepción conciente (observador interno) y
nos limitamos.
También podemos ver cómo estas tres tríadas se organizan en base a
tres necesidades básicas.
La adecuada satisfacción de las necesidades básicas es sumamente importante
para un desarrollo sano y ninguna de estas necesidades es "mejor" o más
"valiosa" que las otras dos. El Eneagrama afirma que en el pasado una
de estas tres necesidades se convirtió de manera especial en un "problema"
para el niño. A partir de este "problema"
se desarrolló el patrón de carácter correspondiente, como una "solución
de emergencia", como un remedio para lo que se vivia en esos
momentos.
Las tres necesidades básicas son:
1. La necesidad de autonomía. Tener una clara sensación del "Yo", autoafirmarse e imponerse. Defenderse contra ataques al "territorio propio". Sentir impulsos vitales de movimiento y vivirlos. Responder espontáneamente con reacciones instintivas "desde la tripa" a las situaciones exteriores. La pregunta que surge de esta necesidad es ¿Quién soy yo -quién eres tú? ¿Cuál es el espacio que me corresponde y cuál te corresponde a ti?.
2. La necesidad de relación. Sentirse querido y querer. Cuidar la amistad, la asistencia, la preocupación por los demás. Son importantes la comprensión mutua y un "buen contacto". Se recalca la importancia de pertenecer a una familia, a un grupo. Esta necesidad del "corazón" crea una pregunta: ¿Con quién tengo qué relación - cómo es nuestra comunicación?.
3. La necesidad de orientación y seguridad. Sentirse seguro en el lugar en que se está. Conocer bien el sitio. Tener perspectiva de las cosas. Son importantes la claridad y la confianza. Sentidos despiertos para detectar el ambiente. De esta necesidad surge la pregunta: ¿Dónde estoy realmente? ¿Este es un lugar seguro para mí?.

Las tres energías básicas (fuerzas psicológicas para
satisfacer la necesidad correspondiente) son:
1. La energía del estómago. Abarca todos aquellos
impulsos vitales e "instintivos" que nos ayudan a afirmar nuestro
"territorio", como la ira. La sexualidad también está muy marcada en
este ámbito.
2. La energía del corazón. Son todas aquellas cualidades emocionales que contribuyen a relacionarnos con otras personas y con las que nos sentimos unidos a los demás, es decir, el "amor" en su sentido más amplio.
3. La energía de la cabeza. Engloba las funciones de percepción y pensamiento que necesitamos para orientarnos y sentirnos seguros.

Es importante mencionar que la psicología y la medicina moderna también
dividen el cerebro humano en tres componentes básicos: el cerebro
primitivo instintivo; el sistema límbico o
cerebro emocional y el córtex cerebral o parte
pensante del cerebro.
Sea cual sea el tipo de personalidad, ésta contiene los tres componentes
relacionados entre sí y sólo de esta forma puede fluir la persona. Cada una de
las tríadas representa una gama de posibilidades o funciones esenciales que la
persona ha bloqueado o distorsionado ya que se ha encontrado desconectada de su
esencia, limitándose a ubicar su energía vital en una y sólo una de las tríadas.
Cada personalidad remplaza esa cualidad bloqueada por una imitación de ésta,
desarrollada por la personalidad. Paradójicamente si el tipo de personalidad
está en la tríada del sentimiento, esto no significa que tenga más
sentimientos que los demás, sino que por el contrario, éste es el componente
de la psique menos capaz de funcionar libremente. De igual forma se da en las tríadas
instintiva y del pensamiento.
Los representantes de cada tríada utilizan la energía básica correspondiente
a cada centro y la deforman con el fin de defenderse contra su dilema central.
ya sea bloqueándola (9, 3 y 6), hiperdesarrollándola (8, 2 y 5) o desviándola
(1, 4 y 7).
La fuente
para la elaboración de este articulo proviene en gran medida de:
Gallen, M-A.- Neidhardt, H. El Eneagrama De
Nuestras Relaciones. (Colección Serendipity 11).
Desclée de Brouwer. Bilbao, 1997.
Riso, R; Hudson, R. La Sabiduría Del
Eneagrama. Urano. Madrid, 2001.