La socialización es el período
donde se establecen las relaciones sociales de los perros con su misma especie
y con otras especies incluyendo el hombre.
Es
de gran importancia ya que es un proceso formativo; la interacción con otros
cachorros de la camada debe darse para fortalecer el juego y conduce a su vez a
lograr respuestas sociales. El proceso
se inicia entre la 4ª y 6ª semana de
vida, aprendiendo comportamientos como la dominancia social o la sumisión,
patrones de la vocalización, formación de grupos, la autoestima, la conducta
sexual y maternal. Aquellos
cachorros que son separados de su madre o de sus hermanitos muy pronto, de
adultos, pueden tener problemas para relacionarse con otros perros, ya que son
ellos en esta etapa los que le enseñan cosas
que las personas jamás podrían hacerlo.
A
un cachorro durante las
Un
propietario responsable debe asegurarse, para prevenir problemas posteriores de
comportamiento, de que el cachorro se haya criado en un ambiente
psicológicamente óptimo.
Desde
el mismo momento de la llegada del animal al hogar, surgen nuevas obligaciones
y nuevas formas de actuación y nadie debe saltárselas. Toda la familia, sin
excepciones debe participar en las normas que decidan.
El
cachorrito de hoy se transformará en un adulto, en un animal que probará todo
el repertorio de acciones típicas del perro como ladrar, gruñir, morder,
excavar. Somos nosotros los humanos, quienes debemos establecer normas y
dejárselas claras.