Además, hay que tener en cuenta que esta dificultad para
identificamos a nosotros mismos se encuentra en la propia naturaleza de
ciertos tipos de personalidad. Los tres tipos primarios -los Treses, Seises
y Nueves- son probablemente los que más dificultades tienen, ya que su
identidad se fundamenta en sus identificaciones con los demás. Viven a través
de los demás, o si no, a través de las reacciones reales o imaginadas que
los demás muestran ante ellos. En ninguno de los casos se miran directamente
a sí mismos, por lo que evaluar estos tipos resulta bastante difícil. En
cualquier caso, todos los tipos presentan ciertos problemas debido al autoengaño,
la autojustificación y el deseo de «dar una buena impresión».
La primera versión del RHETI adolecía también de los problemas propios de
las pruebas basadas en el autoinforme: con frecuencia se saltaban preguntas
y páginas enteras o se cometían errores aritméticos en las sumas de las
puntuaciones. Algunas personas no entendían el vocabulario, otras no seguían
las instrucciones o se impacientaban y respondían arbitrariamente. También
se daban otros errores más sutiles: desde la
falta del autoconocimiento necesario para poder responder apropiadamente a
las preguntas, hasta un conocimiento demasiado bueno de los tipos del
Eneagrama que les llevaba a responder de tal forma que el test confirmara el
tipo que querían ser. Hubo quien leía los ítems de un
modo un tanto inusual haciendo interpretaciones y asociaciones que cambiaban
completamente el significado pretendido. También, en algunos casos, se
analizaban excesivamente las preguntas y se pensaban situaciones fantásticas
en las que ambas afirmaciones pudieran ser ciertas para ellos*.
Cuando se consideran todas las posibles
fuentes de error que pueden producirse en la realización de un test,
resulta sorprendente que algún tipo de test de personalidad sea realmente
satisfactorio.
A pesar de estos impedimentos, la primera versión del RHETI parece haber
obtenido una fiabilidad del 75 al 80% en la determinación del tipo básico
de personalidad. La forma más común de
identificar o confirmar el tipo de personalidad es mediante la lectura de
libros sobre el Eneagrama y la participación en talleres.
Sin embargo, mucha gente podrá servirse de esta prueba de fácil adquisición
para identificar su tipo. (También es importante apreciar que existen diferencias
significativas entre los diversos autores y formadores de Eneagrama;
sus descripciones de los tipos varían y la
gente pude confundirse con las diferentes interpretaciones. Por
tanto, el hecho de asistir a talleres y de leer libros sobre el tema no
revelará de forma infalible el propio tipo de personalidad).
La información que se obtiene de un test,
taller o profesor de Eneagrama debería considerarse simplemente como evidencias
corroborativas del proceso de auto descubrimiento. No es muy sensato
pretender que existe un me do exclusivo para descubrir nuestro tipo. La
responsabilidad de cubrir quiénes somos recae siempre sobre nosotros
mismos. La inacción de cualquier método debería considerarse a la luz del
resto de evidencias antes de llegar a cualquier conclusión.
Las mejores formas de descubrir con seguridad nuestro tipo son: hablar con
amigos, leer las descripciones de Tipos de Personalidad, Comprendiendo
el Eneagrama, y en este libro, reflexionando sobre las Afirmaciones
de Enneagram Transformations, asistiendo a talleres, y sobre todo,
fiándonos de nuestra propia introspección**.
Aun así, la intención que subyace a la elaboración del RHETI no es
proporcionar una forma rápida de determinar el tipo de personalidad de la
gente. Si queremos que el Eneagrama siga ganando importancia y aceptación
académica, su validación empírica y la elaboración de una prueba fiable
se convierten en puntos fundamentales. Ese proceso se inició con la primera
versión de este test, que a pesar de sus limitaciones, se ha convertido
en uno de los elementos distintivos de este campo. Aspecto éste que se
acelerará con la publicación de esta versión revisada.
Siguen las Diferencias entre el RETI
(versión original) y el RHETI (versión 2.0) y unas explicaciones técnicas
sobre este último.
[ ... ]
Instrucciones y sugerencias nuevas
El RHETI se puede realizar de varias formas
diferentes, aunque la experiencia nos dice que la forma más precisa de
hacerlo es contestarlo desde el punto de vista del pasado, «como aquello que
más ha tenido que ver con uno mismo hasta ahora.» Esto no quiere decir que
se haga como lo haríamos en la infancia, sino más bien como un adulto
joven).
Esto es especial te importante si se ha pasado
por un período de desarrollo psicológico o espiritual y se siente que se
ha cambiado con el paso del tiempo. Si se ha cambiado de forma
significativa, es importante identificar cómo se era antes de que se
produjeran esos cambios en la personalidad.
(Nosotros creemos que se descubrirá que el tipo básico sigue siendo el
mismo, aunque el patrón global de las puntuaciones puede haber variado
significativamente).
Si se desea realizar la prueba varias veces, es recomendable que primero
se haga en clave de cómo se era en el pasado, luego, respondiendo con un
marcador de otro color, se puede volver a realizar en clave de lo que uno es
ahora. Como se acaba de decir, el RHETI debería indicar que el tipo básico
es el mismo, aunque el perfil resultante del equilibrio entre las otras
Funciones sea algo diferente.
Con el RHETI es posible descubrir el ala
dominante (o tipo auxiliar), aunque este resultado será menos fiable que el
resto, particularmente para los tipos primarios, Tres, Seis y Nueve.
Hay que recordar que el propósito del RHETI es ayudar a la gente a
descubrir su tipo básico de personalidad; cualquier otra información que
se obtenga se puede considerar como un «dividendo extra.»
Creemos que es mejor responder a los 144 pares, pero se pueden saltar
aquellos que sinceramente se sientan que no tienen nada que ver con uno
mismo. Sin embargo, hay que tener cuidado para no saltarse ninguno que
simplemente resulte difícil de responder. Es importante «pelearse» con
las afirmaciones más difíciles, aunque se pueden dejar aquellas que
realmente son irrelevantes para uno mismo.
Tal y como ya se ha sugerido, se puede
realizar el RHETI junto a alguien que nos conoce bien, como nuestro cónyuge,
un buen amigo o el terapeuta. Si se hace así se pueden obtener resultados
más precisos porque muchas veces otras personas pueden vemos con más
claridad. Además, también podemos hacer que nuestro cónyuge, amigo o
terapeuta realice la prueba en nuestro lugar, como si fueran nosotros.
Este método también arrojará resultados valiosos y probablemente servirá
para originar una conversación estimulante.
[ ... ]
Don Richard Riso
Ciudad de Nueva York
Marzo de 1994
*Esto se refiere a que el RHETI está
conformado por 144 pares de afirmaciones y hay que
escoger cuál de las dos se adecua más a mí, o descartar la más alejada
de mi realidad personal o, en último caso (pero no de buenas a
primera), no marcar ninguna y dejar la pregunta en blanco. Lo que no puede
darse en ningún caso es que las dos afirmaciones sean ciertas para mí, por
contrastantes.
A mí me encantaría tener el texto en
inglés (idioma que no entiendo ni hablo, pero sí lo leo con un bueno y
gordo diccionario bilingüe a la mano, y solo sobre temas que más o menos
comprendo y que me gustan mucho, como El Eneagrama), porque en este
texto encuentro demasiados pares donde con ninguna de las dos alternativas
siendo contrastantes -repito-, encuentro nada que ver con quién era yo
cuando adulto joven, ni cuando conocí el Eneagrama, hace apenas 6 años, y
bien podría haber sopita del traductor, don Jesús Rodríguez O.
**Cuando escribió esto, aún no existía
Riso y Hudson, La Sabiduría del Eneagrama.
Urano 2000, que recoge más que bien
los libros suyos que enlistó ahí.