I:_CARÁCTER
Y TEMPERAMENTO
El
gato es uno de los animales de compañía más común en todo el mundo.
No
obstante tenemos la certeza que tanto quienes poseen un felino, o quienes desean
uno, y lo quieren como mascota de compañía, están solo parcialmente
informados sobre ellos y su forma de vivir con los humanos.
Gozan
de una personalidad realmente interesante y su independencia hace que muchos dueños
sientan que ellos los abandonan cuando ven llegar la noche, ya que su regalón
abandona el hogar y se adentra en los secretos de la ciudad.
Aristocráticos
y agudos, cazadores, cariñosos y por sobre todo independientes son algunas de
las características de los gatos. Pero no debemos olvidarnos que como en todas
las razas hay distintos temperamentos y que entre ellos debemos buscar el que más
se acerque a nuestra forma de vivir y ser.
Cuando
ya hemos decidido tener una mascota de estas o si es que ya la tiene usted en
casa, es importante tener en cuenta un par de consideraciones para relacionarse
con estos felinos que tienen personalidades polifacéticas y por supuesto
algunas mañas.
La
personalidad del gato
El
gato es en esencia un animal independiente, curioso, dormilón, de admirable
destreza física. Sus características de flexibilidad corporal y resistencia lo
convierten en un gimnasta natural capaz de realizar innumerables piruetas,
saltos y trepas casi por cualquier parte. Pero, sin duda la principal característica
de estos animalitos es su personalidad. Para tratar a un gato se debe poner en
su posición, es decir pensar como un gato.
Él quiere su propio espacio, el cual debe ser respetado para
una adecuada convivencia. No debe olvidarse que el gato es un ser independiente,
muy distinto a los perros por ejemplo. Sin embargo, ¿Cómo nos ven los gatos?,
la respuesta es muy simple, ellos nos ven como si fuéramos su mamá. Puede
notarlo cuando él se acerca a usted con la cola tiesa en alto al igual cuando
los cachorros corren hacia su madre gata. El reclamará cuando tenga hambre, se
sienta incómodo o simplemente requiera su atención tal como lo hizo con su
madre cuando era pequeño. En el desarrollo de esta sección iremos dando más
información para que la convivencia con su gato sea cada vez más grata y pueda
disfrutar a plenitud de esta formidable mascota.
Pero
para empezar a conocerlos mejor dividamos su carácter en cuatro tipos:
Los
tímidos:
Ellos
generalmente se mantienen a distancia por un buen tiempo y en el primer
encuentro con usted se retirarán a su rincón para observar desde ese lugar.
Los primeros contactos que usted debe establecer con él deben ser muy
cautelosos, pero una vez que se rompa el hielo, se transformará en un animal
muy apegado a los “suyos”, aunque seguirá desconfiando de quienes no
conozca.
Es
importante no decepcionarle, ya que será muy difícil obtener su confianza
nuevamente. Es bueno mimarlo, tratarlo con cuidado y hacerle cariños con
lentitud.
Los
extrovertidos:
Estos
gatos no tienen una gota de temor frente a la presencia del hombre. Luego de una
etapa de retraimiento, se acercará a usted amistosamente y se dejará
acariciar. No se asuste si él o ella encuentran el mejor refugio entre sus
brazos. Suelen ser activos, curiosos y juguetones con los niños, mientras no le
tiren la cola y se le respeten sus largas horas de siesta. Aunque su
comportamiento sea abierto, un gato nunca soportará ser atosigado. Recomendamos
que sea él quien se acerque voluntariamente a jugar o pedir cariños, ya que
con su personalidad no le costará ser indiferente.
Los
tranquilos:
Si
usted gusta de la calma y el sosiego se sentirá estrechamente unido a este tipo
de gatos. Son equilibrados y se llevan muy bien con sus congéneres. Este tipo
de mininos se toma su tiempo para relacionarse con el hombre, pero no por temor,
sino porque le gusta hacerlo todo con calma y sin apuro. Son compañeros ideales
para viajes, pues pueden pasar horas y horas en su cesto sin maullar.
Este
tipo de felinos nunca padece de estrés, pues parece no inmutarse con nada, no
es retraído, sino que le gusta observar desde su sitio. Si usted aprecia esta
diferencia de matices, se dará cuenta a quien tiene al frente.
Los
caprichosos:
Sería
mejor decir que es un gato sensible y susceptible. Enseguida lo toma todo a mal
y su “enojo” puede durar horas. Y mucho cuidado con que alguien quiera
quitarle algo que él había visto antes, porque dispone de muchas artimañas
para dejar bien en claro quien es el que lleva la batuta. No es un gato para
gente ruidosa pues es nervioso y asustadizo. Aunque algunos científicos señalan
que los colores podrían determinar el carácter de estos felinos, aun no se ha
llegado a una conclusión. La mejor recomendación que le podemos dar es solo
observar, para que usted aprenda de él y así el también asimilará las
costumbres de su hogar.
Dentro
del facto temperamento encontramos todas las características heredables
incluyendo su adaptación misma que dependerá
de la edad del gato ya que si es joven tardará poco en adaptarse al
cambio de hogar y si va atener hermanos.
Si
el gato ya es grande la adaptación es un poco complicada debido a que ya se
formó su carácter en el ambiente donde se desarrollaba
y por consiguiente habrá que buscar la forma adecuada de tratarlo.
Dentro de esta clase ser dividen en :
Gato
Temeroso:
ha tenido malas experiencias con el hombre y puede tener miedos que lo obliguen
a esconderse constantemente
Gato
Difícil:
Un gato así suele arañar y morder cuando se le intenta agarrar
II: Comportamiento
Otro
factor que integra la personalidad es el comportamiento que comprende
encuentros con amigos (otros gatos), marcaje, agresividad y supervivencia.
Hace
9000 años, empezó en Oriente Medio la relación entre el hombre y el gato, muy
fluctuante, ya que en el antiguo Egipto se le adoró como a un dios y en la Edad
Media se le persiguió como a un aliado del demonio.
Y
es que hay algo en la personalidad del gato que inquieta a la especie humana,
que no acaba de comprender a ese enigmático compañero de ojos intensos, que
guarda tanto las distancias...
Los
gatos son seres, controlan sus emociones mejor que los humanos, son más ágiles
que los perros o que cualquier otro animal doméstico. Autosuficientes,
controlados, independientes., fuertes, silenciosos, dotados de una estructura física
excepcional, la fortaleza de sus miembros sólo decae con la edad.
Sin
embargo, a menudo no lo entendemos y esto se debe a que, a diferencia de los
perros, mucho más miméticos, los gatos son muy distintos a sus amos. Por
ejemplo, al igual que los seres humanos, los perros son animales gregarios, que
dependen de la compañía de los de su especie.
Ambos
hemos desarrollado un lenguaje corporal de acogida: los humanos sonreímos y
saludamos; los perros se agitan, dejan caer las orejas y mueven la cola. Pero,
los gatos tienen un comportamiento distinto, al encontrarse todavía en un
proceso evolutivo, desde el estadio de cazadores solitarios al de especie
sociable. Se incorporaron a la especie más tarde que cualquier otra especie
animal doméstica y de pronto, durante este siglo, se han vuelto populares hasta
el punto de que se calcula que en el mundo hay más de 200 millones, lo que los
convierte en los felinos más celebres de la historia.
ANGUSTIA DE SEPARACIÓN.
1.- Los gatos al igual que los niños pueden sufrir de angustia al
separarse ya sea de su madre o de sus amos.
2.- Cuando te vas de vacaciones.
Si te vas de vacaciones un tiempo corto y no es imprescindible que
lleves a tu gato no lo lleves ,los gatos odian los cambios en su rutina ,los
confunden ,los estresan e incluso pueden alterar su temperamento hacerlos más
agresivos ,o más apáticos ,hasta pueden huir para volver a su casa, que es
donde se sienten seguros. Pídele a un amigo ,a tu vecino o algún pariente que
te haga el favor de alimentarlo y cambiarle su arena mientras no estás. Si
quieres déjale algo grabado para que lo escuche mientras come, una ropa vieja
que tenga tu olor para que te sienta cerca aunque no lo estés.
3.- Cuando pasa mucho tiempo solo
Muchos dicen que los gatos son animales independientes y lo son, pero
también son animales muy cariñosos que buscan siempre el contacto de la gente
,esto lo puedes notar cuando tu gato es pequeño ,ya que tiene la costumbre de
seguirte por toda la casa para que no lo dejes solo o "conversarte"
,cuando estás mucho rato en una actividad y no le haces caso.
Cuando estudias o trabajas y pasas mucho tiempo fuera de casa tu gato
puede llegar a extrañarte verdaderamente ,e incluso a deprimirse por tu
ausencia ,la solución ideal sería que tuviese un compañero de juegos ,dos
gatos se entretienen y se acompañan y se adaptan muy bien a cualquier espacio.
EL RONRONEO
Se pueden reconocer en un gato 16 tipos de vocalizaciones. Con ello el
expresa su alegría, pero también su temor o su miedo.
El "hablar" del gato es este ronroneo modificado para hacerlo
más fuerte y más mantenido en el tiempo así cada uno va ligado a un
sentimiento distinto, hambre, pena, necesidad de afecto, también tiene uno en
especial que lo usa a modo de saludo y es para comunicarse contigo.
Ciertamente no se sabe que mecanismo fisiológico utilizan para emitir este
sonido, es curioso que los gatos puedan maullar y ronronear simultáneamente.
Este sonido indica que, por lo general el gato se encuentra relajado y seguro.
Pero en ocasiones un gato irritado o con miedo puede ronronear para de esta
manera disminuir su nivel de tensión.
EL MAULLIDO
Quizás lo que más distinga al gato de otros animales es su característico
miau ,con él ,nuestro gato se comunica expresa emociones estado de animo,
predisposición a pelear o ha aparearse. Entre gatos el maullido sirve a la
madre para distinguir a sus hijos de los de otra camada y dentro de la misma. La
madre enseña el idioma de “la familia" a los miembros así esa camada
maullara de una manera determinada y distinta de otras.
El maullido varía de un gato a otro y de una raza a otras ,el siamés
por ejemplo se caracteriza por un sonido agudo y penetrante ,en tanto al ragdoll
es melódico casi como un canto.
El timbre de voz al igual que en las personas va variando con el paso
del tiempo, así los cachorros son agudos y persistentes y en un gato viejo
apenas perceptibles.
Es la forma en que
también nuestras mascotas se comunican con nosotros:
El miau que dice cuando llegamos a casa, el
prolongado que nos hace saber que tiene hambre ,el gato también crea un
lenguaje para nosotros. Aunque según el psiquiatra inglés Nicholás
Nicastro (Universidad de Cornell) el maullido sería una forma de
“manipular” nuestro comportamiento para conseguir caricias , más comida ,o
llamar nuestra atención. Junto a esta opinión esta también doctor Bradshaw
,para él esto no es producto de una evolución histórica ,sino de un
comportamiento aprendido de los gatos al convivir con sus amos ,de allí que
cada maullido es diferente, al comparar científicamente se descubrió que cada
gato maneja una gama de sonidos he intensidades propias y que cada dueño sabe
que quieren sus gatos ,porque ellos prueban con diferentes sonidos hasta saber
cual es el que más le acomoda con su dueño.
GRUÑIDO O BUFIDO
Los gruñidos son un mecanismo de defensa ante la presencia de un
enemigo o de algo que le intimida, si te fijas bien los gatos en general evitan
el enfrentamiento cuerpo a cuerpo y pueden llevarse minutos y hasta horas, entre
gruñidos y bufidos.
El bufido es el sonido más característico de defensa que acompaña del
erizarse de los pelo o engrifamiento con esto el gato visualmente se hace
"más grande" ante la presencia de su adversario.
Es un sonido amenazador que emite en una situación de miedo o rabia. El aire
caliente que expulsa y el olor son tan importantes o más que el propio sonido.
Cuando la situación es más tensa el siseo deja paso a un chasquido que produce
con la lengua.
Los gatos
son antisociales.
Los gatos son animales
solitarios por naturaleza, son cazadores innatos y mirado desde este punto vista
si podrían parecer antisociales. Son sobrevivientes, un gato abandonado en un
bosque tiene más posibilidades de vivir que un perro .
Las relaciones sociales entre gatos se dan en
contadas oportunidades, normalmente entre animales que viven juntos o cerca.
Los perros en cambio son más gregarios
,herencia de sus ascendentes salvajes, basta ver en la naturaleza como los lobos
cazan en jauría y desarrollan toda su vida en un sistema jerarquizado donde
siguen al jefe de la manada, los gatos por el contrario no los hacen y se reúnen
más bien para procrear.
Los gatos
son animales poco cariñosos.
Los gatos son animales autosuficientes, pero eso
no significa que sean incapaces de sostener una relación de afecto con sus
“dueños”.
Los que tenemos gatos sabemos lo cariñosos que
son ,claro que expresan su amor de un modo distinto a los perros ,porque ya lo
dijimos son distintos. Los perros son más efusivos en sus demostraciones de
cariño ,ladran corren ,lamen ,el gato por el contrario ronronea y se frota para
demostrar su cariño.
Muchos gatitos mueren de pena cuando sus “dueños”
se van a estudiar al extranjero o a otras ciudades y algunos cuando su dueño
fallece mueren al poco tiempo, si eso no es cariño ,entonces que es?.
Los gatos
son traicioneros.
Ese es el principal argumento de la gente que
quiso tomar un gato o acariciar un gato extraño y se llevo un arañazo de
respuesta. Los perros no hacen eso, obvio porque nadie se va ha acercar a un
perro que le esta gruñendo o mostrando los dientes ,sabemos que si el perro
mueve la cola va estar feliz de ser acariciado. Si el gato mueve la cola lo que
esta diciendo es largo no me fastidies.
Los gatos son animales desconfiados que no
aceptan de buenas a primeras que un desconocido se les acerque e invada su
territorio, se necesita tiempo y respeto para ganarse a un gato.
ESTA
TU GATO ESTRESADO.
Nos ha pasado a casi
todos alguna vez ,el cansancio el sueño ,el mal humor y como no tenerlo el
trafico es horrible, el profesor te reprueba ,tu novio te deja, tu casero te
sube el arriendo ,motivos para estresarse ,sobran pensamos que el estrés es sólo
" privilegio" de los seres humanos ,los animales también se estresan
aunque lo manifiestan de distintas maneras.
Señales para notar si
tu gato esta estresado:
Puede presentar alguno o todos estos
comportamientos.
Se ha vuelto repentinamente agresivo ,sin motivo
físico (o sea no esta enfermo de nada que pudiese provocar este cambio).
Se orina o marca territorio ,siendo que antes
jamás lo hizo y no está en celo.
Se aísla o se esconde debajo de los muebles y
no responde cuando tratas de acariciarlo.
Duerme todo el día ,no juega ,se pasa la tarde
en su sillón sin hacer nada.
Llora permanentemente y sin motivo aparente.
Que motivos pueden desencadenar el estrés.
Cambios ,los gatos son
rutinarios ciento por ciento ,si te fijas bien verás que tus gatos despiertan más
o menos a la misma hora, piden su comida a una hora determinada ,si a ti se te
olvida a ellos no .Duermen en los mismos sitios ,etc. Cualquier cambio grande de
casa ,incluso el orden de los muebles desconcierta a muchos gatos.
La llegada de gente nueva a la casa ,en especial
si son bebés ya que ellos de una manera u otra sienten que los bebes de la casa
son ellos y que los están desplazando ,porque usualmente toda la atención se
concentra en el bebé y no en ellos. La llegada de un gato nuevo que viene a
ocupar su plato de comida ,su cama y su territorio y sobre todo tu cariño.
Si tu gato estaba acostumbrado a estar todo el
tiempo contigo y ahora por trabajo o estudios se queda casi todo el día
solo.Ruidos muy fuertes los alteran ,los gritos de los niños ,la banda de rock
de tu vecino ,etc.
LIMPIEZA
Limpio
por Naturaleza:
El gato es muy meticuloso en su higiene diaria y dedica del orden de 5 a 10
minutos para lavar todo su cuerpo con ayuda de la lengua. Este ritual imita al
asea que la madre realiza con sus crías, de hecho, es común ver cómo dos
gatos se limpian recíprocamente como demostración de vínculo entre ellos.
Cuando un gato no efectúa este ritual de higiene es porque está enfermo o
demasiado débil para hacerlo.
Duerme
más de 16 horas diarias: El gato pasa la mayor parte del día durmiendo. Se ha
observado que las horas de luz la pasa durmiendo, mientras que suele espabilarse
a primera hora de la mañana y al atardecer....
No
abandona el hogar: El gato es un animal muy territorial que adora el lugar dónde
se desenvuelve su vida, porque éste representa su hogar y refugio, si bien es
posible que realicen algunas escapadas para cortejar a su pareja, investigar los
alrededores o entrar en contacto con otros gatos.
Es
de conocimiento general que los gatos tienen esa especial conducta de lamerse y
considerando las características de su lengua uno bien podría decir: una
importante compulsión a lamerse y peinarse todo el cuerpo a toda hora...
Si
pensamos en este acto y lo vemos con una mirada superficial, podemos caer en la
liviana conclusión y decir que solamente esta higienizándose. De todas
maneras, esto tiene parte de verdad, aunque nadie puede asegurar que tal
dedicación tiene como unica finalidad el vanidoso acto de peinado personal.
En
realidad, la higiene y el peinado, posibles por la estructura rugosa de su
lengua, son consecuencias no descartadas de una tarea mas profunda que tiene que
ver con razones de identidad o identificación, de regulación de temperatura y,
por último, de incorporación de vitaminas.
Al
acariciar a un gato nuestro es probable que se reciba como respuesta una serie
de lamidos, rítmicos y obsesivos en las zonas donde se lo haya tocado. Esto
significa que el gato tiene la necesidad biológica de defender su identidad y
para nada significa una desprecio para con quien le propició la caricia.
Por
otro lado, el gato lamerá a su dueño con la intención de quitar el olor a
"humano" que llega a desprestigiar la categoría de "gato
padre" del mismo.
En
otro tema, y tratando de recordar, observaremos que nunca hemos visto un gato
transpirado, y esto es así, simple y sencillamente, porque los gatos no
transpiran para nada ni jadean con la frecuencia y facilidad con que lo hace el
perro.
De
esto se desprende que por ejemplo, si nuestro gato juega mucho e intensamente,
si tiene una actividad cualquiera que los fuerce a aumentar la temperatura, lo
mas probable es que se lama por todo el cuerpo como una forma de, a través de
la saliva, mojar el cuerpo y enfriarlo, de la misma forma que nosotros
transpiramos o el perro jadea.
MARCAJE
Marca
de territorio:
El gato necesita delimitar su territorio como demostración a otros gatos de que
entran en una zona que no es suya. Normalmente, para marcar "su zona",
restriega su cuerpo contra los objetos y, en ocasiones, efectúa pequeñas
micciones. Tanto los gatos caseros como los que viven en el exterior gustan de
delimitar perfectamente su territorio. Han de demostrar quien es el dueño en
sus dominios.
Las
señales que utilizan pueden ser visuales u olfativas. Por lo general todos los
que tenemos gatos hemos visto como alguna silla u otro mueble de madera y en
ocasiones sofás o alfombras han sido víctimas de estas prácticas. Sus uñas
marcadas en alguna superficie apropiada indican que ese territorio es de su
propiedad. Este tipo de marcas de sus garras no es sólo visual, pues
también en sus almohadillas poseen unas glándulas que segregan una sustancia
con un olor característico con el que impregnan sus posesiones.
Cuando
un gato se frota contra nuestras piernas no es sólo una demostración de cariño
o saludo, nos está transfiriendo su olor para indicarnos que también somos de
su propiedad.
A
uno de mis gatos le encanta que lo coja en los brazos y frotar su cara con la mía,
lo que parecen besos es en realidad que quiere que el olor de las glándulas que
tiene a ambos lados de su cara pase a mía. De hecho estoy convencido que
si pudieran, todos los gatos en lugar de frotarse contra nuestras piernas lo harían
con nuestra cara.
La
base de los folículos del pelaje de los gato también segrega una sustancia
aceitosa con un olor característico. Pero la forma más evidente y molesta, si
es un gato casero, es la que realizan mediante la orina. Si el animal es
castrado a tiempo este problema se soluciona la mayoría de las veces.Es
curioso ver a un gato cuando está marcando su territorio, con las orejas
plegadas hacia atrás y la mirada perdida parece estar en trance.
AGRESIVIDAD
La
mayoría de las veces que vemos un gato con el lomo encorvado, el pelo de su
cuerpo y de su rabo erizado y las pupilas dilatadas se trata más de una reacción
de miedo que de una actitud agresiva. Está intentando disimular su pánico y la
descarga de adrenalina con un lenguaje corporal agresivo. Enseña sus garras y
sus dientes, sisea, emite chasquidos para impresionar a su contrincante y se
prepara para un posible ataque.
En
contra de lo que parece las peleas entre gatos son escasas y de poca
virulencia. Antes de comenzarlas son capaces de estar horas lanzándose sonoros
aullidos y gruñidos para intentar hacer desistir a su rival. Además si la
pelea llega a producirse el gato que se ve en inferioridad se tumbara panza
arriba en actitud de sumisión ante el vencedor y este le respetará por lo que
en escasas ocasiones se producen heridas de importancia.
El instinto cazador del
gato.
La
prioridad número uno de cualquier especie animal es la obtención de alimentos
para su subsistencia, en los carnívoros y especialmente en los felinos que son
carnívoros obligados o exclusivos, esta supervivencia está basada en la caza (predación)
de presas vivas. Dentro de las 37 especies de felinos existentes, se manifiestan
distintas modalidades predadoras; la mayoría utiliza la táctica del acecho,
mientras que unos pocos la captura a la carrera; también se diferencian en
especies que cazan grandes y pequeñas presas; algunas cazan en la selva, en el
bosque o en la sabana y por último hay quienes cazan en distintos momentos del
día (nocturno, diurno, crepuscular). El gato doméstico es un cazador nocturno
de pequeñas presas.
Los felinos en general son predadores solitarios, lo
cual indica que deben poseer una maquinaria altamente eficiente en el arte de
capturar y matar a su presa, de lo contrario se vería seriamente afectada su
supervivencia y especialmente su segunda prioridad o mandato biológico que es
la perpetuación de la especie a través de la reproducción.
Esta condición de carnívoro obligado (basado en su metabolismo) hace que los
felinos en sus diferentes especies, se encuentren en cualquier región del mundo
al tope de cada sistema o pirámide ecológica; solo podríamos posicionar por
encima de ellos al hombre moderno (acompañado de su tecnología).
Debido a esta condición de experto cazador es que el hombre acepta el
acercamiento del gato en el antiguo Egipto y por lo mismo es que el felino
tolera la presencia humana en beneficio de la gran cantidad de roedores a su
disposición en los primitivos graneros de aquel entonces.
Aptitud predadora.
Según
P. Neville, "el cerebro del gato está altamente especializado para
permitir que sobreviva como un cazador solitario desde muy temprana edad".
En prueba de esto tenemos que el comportamiento predatorio no está acompañado
de sonidos o lenguaje corporal que indique un trabajo en equipo, tampoco está
relacionado con ningún tipo de emoción o sentimiento, ya que el objetivo es
capturar, matar y comer y no puede estar supeditado a algún tipo de comunicación
con la presa, y como vuelve a decir Neville, "es inútil que ésta trate de
apaciguar al gato".
LENGUAJE
Existen
infinidad de gestos, posiciones, sonidos y otras formas de expresión que
un gato utiliza para comunicarse con nosotros o que al menos nos sirven para
conocer su estado de ánimo, lo que quiere en cada momento o cuales son sus
intenciones.
Su
"lenguaje" es tan variado y sutil que muchas veces carecemos de la
suficiente sensibilidad para comprenderlo.
Debemos
fijarnos sobre todo en la posición de sus orejas, en el aspecto de su rabo y en
sus pupilas. Sabremos si el animal está relajado, nervioso, asustado, agresivo
... y como comportarnos con él.
III: SOCIABILIDAD
El
término social se refiere no sólo a la pertenencia a un grupo o sociedad sino
también a la necesidad que tienen sus miembros de interactuar entre sí para
sobrevivir en un entorno determinado y a la importante influencia que ejerce el
comportamiento de unos sobre los otros. En cambio el término sociable está
restringido únicamente a la disposición o inclinación de los individuos hacia
otros seres de su misma o de otra especie, aunque no tengan la necesidad de
interactuar con ellos para su subsistencia ni que su comportamiento se vea
influenciado de manera llamativa por los mismos. De este modo es posible inferir
que todos los animales pertenecientes a una especie social son sociables pero
que no todos aquellos que son sociables pertenecen a una especie social.
En
lo que respecta al comportamiento social, resulta de utilidad recurrir a
un análisis comparativo del comportamiento social de dos especies animales que
en la actualidad conviven en estrecho contacto con los seres humanos: los perros
y los gatos. Los primeros conforman una especie altamente social en la cual los
individuos que conforman un grupo de pertenencia dependen unos de otros, no sólo
para lograr la subsistencia sino también para tener una buena calidad de vida.
En este caso vale la pena mencionar que un grupo determinado puede estar
conformado exclusivamente por congéneres o por un perro y una familia humana.
Por el contrario los gatos no dependen unos de los otros para su subsistencia y
por lo tanto muchos los consideran una especie asocial. No obstante ello, debido
a diversas observaciones realizadas en situaciones en las cuales varios gatos
conviven en un mismo hábitat, muchos especialistas consideran a esta especie
como parcialmente social.
Cuando
una especie animal se alimenta de lo que caza debe necesariamente utilizar una
estrategia que sea eficiente y eficaz para poder lograr su cometido, es decir,
atrapar su presa. El gato salvaje africano (Felis libyca), el antecesor
del gato doméstico (Felis catus), caza en forma solitaria ya que esto
suele traerle buenos resultados tanto si las presas son de menor tamaño que él
como, incluso, si son de igual tamaño.
En
cambio el cerebro del gato está ampliamente especializado para permitir que los
individuos de esta especie sobrevivan como cazadores solitarios desde edad muy
temprana.
En
cambio cuando uno observa un grupo de gatos que momentáneamente se encuentran
reunidos notará fácilmente que se trata de individuos que actúan
independientemente los unos de los otros en una situación de tolerancia social.
Estos "encuentros de vecinos" suelen producirse en un terreno neutral,
con mayor frecuencia al atardecer. En dichas reuniones generalmente se observan
gatos de ambos sexos, más o menos próximos los unos a los otros, formando un círculo.
Dicha situación puede durar varias horas antes de que los participantes
regresen a sus hogares.
Si
bien por lo recién enunciado el gato es considerado un ser individualista e
independiente, dichas características pueden variar cuando varios gatos son
obligados a convivir en grupo, como sucede en muchos hogares cuyos propietarios
deciden tener varios gatos. En estos casos suelen existir interacciones sociales
que responden a un esquema de tipo jerárquico.
En
general los grupos de gatos están comandados por un jefe que posee autoridad
absoluta sobre todos los demás miembros del clan, por lo que se lo denomina déspota.
La mencionada autoridad no depende de características físicas sino que se
establecen en base al carácter. El gato déspota es absolutamente respetado por
todos los integrantes del grupo. Por debajo de éste se encuentran gatos de
rango intermedio que no suelen establecer diferencias jerárquicas entre sí.
Por tal motivo en la convivencia entre los mismos reina una relación de
cordialidad. Finalmente están el o los individuo/s de rango más bajo, los
denominados gatos parias. Estos desafortunados individuos suelen ser los
gatos más tímidos y usualmente son perseguidos y maltratados por los demás.
Tal es así que suele vérselos refugiados en un rincón o encima de un mueble y
dilatar las pupilas y gruñir en actitud temerosa ante el acercamiento de otro
gato. Los gatos parias viven en una permanente condición de temor ya que
habitualmente son el blanco del desahogo de la agresividad de los demás
integrantes del grupo.
En
la vida de estos felinos también existen situaciones en las cuales pueden
actuar como una especie verdaderamente social, evidenciando no sólo tolerancia
sino también ayuda mutua y cooperación. Esto es particularmente así cuando
una hembra tiene gatitos. Se ha observado a otras hembras traer comida a la
nueva madre y ayudar a criar a los cachorros. Algunas veces, en estas
circunstancias, los machos también pueden comportarse en forma cooperativa. No
obstante, es necesario aclarar que ninguna de estas actividades suelen ser muy
habituales en los miembros esta especie.
Según
lo expuesto es posible concluir que si bien los gatos suelen ser de hábitos
independientes y no necesitan de la vida en grupo para su subsistencia, existen
determinadas condiciones de vida en las cuales pueden adaptarse a, o incluso
necesitar, la convivencia en grupo estableciendo interacciones sociales entre
los miembros del mismo. Es por ello que, según las circunstancias, los gatos
pueden actuar como una especie asocial, parcialmente social o incluso social.
En
lo que respecta al comportamiento sociable, es decir la sola disposición
o inclinación de los gatos hacia otros seres de su misma o de otra especie,
este es particularmente elevado no sólo entre congéneres sino especialmente
entre los gatos y los seres humanos. La sociabilidad del gato hacia estos últimos
tiene su origen en el antecesor del gato doméstico, el ya mencionado gato
salvaje africano. Este felino, a diferencia de otras especies de gatos salvajes,
evidenció desde su primer contacto con colonias humanas una inclinación para
permanecer cerca de las mismas sin reaccionar frente a la presencia del hombre.
Esta característica seguramente brindó a estos gatos beneficios acerca de la
explotación de las mayores concentraciones de roedores que habitaban alrededor
de las granjas. A su vez la proximidad del hombre seguramente provocó una menor
densidad de predadores lo que probablemente aumentó las posibilidades de éxito
en la procreación y en la supervivencia de los individuos. Esta es la causa más
probable para la explicación de porqué los gatos domésticos correctamente
sociabilizados con los seres humanos no sólo no huyen de los mismos sino que
además buscan su compañía.
El
gato doméstico se habitúa fácil y rápidamente a la presencia humana, aunque
conserva un amplio margen de autonomía que le permite establecer sus propias
normas de convivencia. Tal es así que usualmente es el gato quien decide la
oportunidad del acercamiento, siendo él quien elige buscar o aceptar las
caricias, jugar o permanecer a cierta distancia de los miembros de la familia
humana. Sin embargo, vale la pena aclarar que con los procesos selectivos que
producen la aparición en escena de diferentes razas de gatos el comportamiento
social y sociable de los miembros de esta especie está sufriendo algunos
cambios que generalmente llevan a aumentar su dependencia con el hombre. No
obstante ello, dichos cambios no son suficientes, al menos hasta la actualidad,
como para alterar la naturaleza o la intensidad de la mayoría de las respuestas
comporta mentales de los gatos.