Eckhart Tolle
Un
acercamiento a lo que es el Eneagrama Espiritual
Inconsciencia
Ordinaria e inconsciencia profunda
Como
probablemente sabe, mientras duerme usted se mueve constantemente entre las
fases del dormir sin sueños y el estado de soñar.
De forma similar, en el estado de vigilia la mayoría de las persona sólo
cambia entre inconsciencia ordinaria e inconsciencia profunda.
Lo que yo llamo inconsciencia ordinaria significa estar identificado con
sus procesos de pensamiento y con sus emociones, sus reacciones, deseos y
aversiones. Es el estado normal de
la mayoría de las personas. En ese
estado usted está gobernado por la mente egoísta, y es inconsciente del Ser.
Es un estado no de dolor o
infelicidad agudos, sino de un nivel bajo de incomodidad, descontento,
aburrimiento o nerviosismo casi continuos, una especie de estática de fondo.
Puede ser que usted no se dé cuenta de esto porque es parte frecuente de
la vida “normal”, del mismo modo que no se hace consciente de un ruido
continuo de fondo bajo, como el zumbido de un aire acondicionado, hasta que se
detiene. Cuando se detiene de
repente, hay una sensación de alivio. Muchas
personas usan el alcohol, las drogas, el sexo, la comida, el trabajo, la
televisión o incluso el ir de compras como anestésicos, en un intento
inconsciente por suprimir la incomodidad básica.
Cuando esto ocurre, una actividad que podría ser muy agradable, si se
usa con moderación, se convierte en una actividad compulsiva o adictiva, y todo
lo que se logra a través de ella es un brevísimo alivio de síntomas.
La
incomodidad de la inconsciencia ordinaria se convierte en el dolor de la
inconsciencia profunda, un estado de sufrimiento o infelicidad más agudo y más
obvio, cuando las cosas “van mal”, cuando el ego está amenazado o en su
situación vital hay un reto, una amenaza o una pérdida importante, reales o
imaginarias; o cuando hay conflicto en una relación.
Es una versión intensificada de la inconsciencia ordinaria, diferente de
ella no en el tipo sino en el grado.
En
la inconsciencia ordinaria, la resistencia habitual o negación de lo que es
crea la incomodidad y el descontento que la mayoría de las personas aceptan
como la forma normal de vivir. Cuando
esta resistencia se intensifica por algún reto o amenaza al ego, trae
negatividad intensa en la forma de ira, miedo agudo, agresión, depresión, etcétera.
La inconsciencia profunda a menudo significa que el cuerpo del dolor ha
sido disparado y que usted se ha identificado con él.
La violencia física sería imposible sin inconsciencia profunda.
Puede ocurrir también cuando una multitud de personas o incluso toda una
nación genera un campo colectivo de energía negativa.
El
mejor indicador de su nivel de conciencia es cómo maneja los retos de la vida
cuando llegan. En esos retos, una
persona ya inconsciente tiende a volverse más profundamente inconsciente y una
persona consciente más intensamente. Usted
puede utilizar un reto para despertar, o puede permitir que lo empuje a un sueño
aún más profundo. El sueño de la
inconsciencia ordinaria se convierte entonces en una pesadilla.
Si
usted no puede estar presente ni siquiera en circunstancias normales,
tales como cuando está sentado solo en una habitación, caminando por el bosque
o escuchando a alguien, ciertamente no podrá permanecer consciente cuando algo
“va mal” o se enfrenta con gente o situaciones difíciles, con la pérdida o
la amenaza de pérdida. Usted será
dominado por una reacción, que en última instancia es siempre una forma de
miedo, y arrastrado a la inconsciencia profunda.
Esos retos son sus pruebas. Sólo
la forma en que usted los resuelva le mostrará a usted y a los demás en que
punto está en cuanto a su estado de conciencia, no el tiempo que puede
permanecer sentado con los ojos cerrados o qué visiones tiene.
Así
que es esencial traer más conciencia a su vida en las situaciones ordinarias
cuando todo transcurre con relativa facilidad.
De esta forma, usted crece en poder de presencia.
Eso genera un campo de energía en usted y alrededor de usted de una gran
frecuencia de vibraciones. Ni la
inconsciencia, ni la negatividad, ni la discordia o la violencia pueden penetrar
en ese campo y sobrevivir, lo mismo que la oscuridad no puede sobrevivir en la
presencia de la luz.
Cuando usted aprenda a ser testigo de sus pensamientos y emociones, que es una parte esencial de estar presente, puede quedar sorprendido cuando se dé cuenta por primera vez de la “estática” de fondo de inconsciencia ordinaria que tiene y de que pocas veces si acaso alguna, usted está verdaderamente a gusto consigo mismo. En el nivel de su pensamiento, usted encontrará mucha resistencia en forma de juicio, descontento y proyección. En el nivel emocional, habrá una corriente subterránea de incomodidad, tensión, aburrimiento o nerviosismo. Todos son aspectos de la mente en su modo de funcionamiento habitual de resistencia al presente.