ETOLOGÍA EQUINA APLICADA AL ADIESTRAMIENTO.

(Doma natural)

 

La etología equina es la única herramienta que posee el ser humano para poderse relacionar y comunicarse con los caballos, no importa que sea simplemente a través de la observación, montándolos, compitiendo…  La correcta aplicación de la etología equina toma aun mayor relevancia cuando se desea adiestrar y/o recuperar un caballo.

 

Es a partir de la interiorización de las bases etológicas cuando el ser humano y caballo comienzan a interrelacionarse, siendo dos cerebros que procesan la información de manera distinta, pero que interactúan con un mismo objetivo. Es ahí donde se comienza a comprender lo que la mitología explica como el centauro, no siendo ni magia ni cosas extra sensoriales, simplemente se trata de conectar con un mismo canal de comunicación, entre dos seres que aparentemente son tan diferentes.

 

INSTINTO: Conjunto de reacciones exteriores determinadas, heredadas y comunes a todos los individuos de la misma especie, adaptadas a una finalidad de las que el sujeto que obra no es conciente.

 

INTELIGENCIA: Capacidad de resolver por el pensamiento nuevos problemas o facultad de percibir relaciones justas y necesarias entre objetos.

 

DEFINICIÓN INSTINTO DEL CABALLO.

 

Todos los équidos del planeta han desarrollado  a lo largo de su evolución su instinto, cuyas características son las propias de todos los seres presa de este planeta. Son herbívoros, no necesitan cazar para comer, la libertad es algo fundamental para su equilibrio y lo que hacen es que su instinto se desarrolle para no ser depredados. Teniendo en cuenta, que los caballos pertenecen a los équidos, se concluye que su instinto se puede enmarcar en lo que se denomina instinto de supervivencia o de conservación, siendo atávico, y se manifiesta como se describe a continuación.

 

Instinto de supervivencia o de conservación:

 

Lo primero que hacen los caballos para poder sobrevivir a los posibles ataques de depredadores es unirse en manadas, esto se conoce como instinto gregario, pues para un depredador es mas complejo atacar a la manada que al individuo, la defensa de las crías es mas fácil entre todas las madres y no solo una, se generan ritmos internos de la manada para poder desarrollar todas las actividades que un animal necesita para sobrevivir, alimentarse, descansar, reproducirse, interactuar, de este modo mientras un miembro de la manada come, otro descansa, y otro vigila y luego rotan la actividad.

 

Igualmente nace lo que se conoce como movimientos simétricos entre miembros de la manada, esto lo hacen los potros cuando juegan, pero sobretodo cuando están corriendo y huyendo de algún peligro, pues para un depredador de mirada lineal y fija es muy complicado identificar el individuo que tiene que atacar, cuando tres o cuatro se mueven de forma uniforme el depredador ve en “bloque”, no ve al individuo.

 

De esta conducta gregaria, nace la necesidad de crear lazos de unión entre semejantes, es muy importante la claridad del papel que cada individuo juega en su manada, solo así se podrá sobrevivir a posibles ataques.

 

 

La manada:

 

Por definición dos caballos ya son manada, y cumplen perfectamente todas las conductas necesarias para su bienestar, sin embargo es importante analizar como funcionaría una manada de caballos en libertad:

 

Sus manadas son de dos formas: la banda natal, con 1, 2 o 3 sementales, 3 o 4 yeguas para cada semental, y sus crías hasta los 2 o 3 años. Los machos que sobran viven en bandas de solteros hasta que consiguen sus propias yeguas a los 6-8 años.

 

Cada banda tiene un rango no defendido, que comparte con otras bandas pacíficamente. Los sementales que evitan conflictos con sus vecinos tienen más y mejores potros.

 

La unidad de la banda se mantiene por: la inseguridad que sufren solos; los vínculos fuertes de familia y de amistad; la actividad del semental; la coordinación de sus actividades y movimientos. Las bandas estables tienen más éxito en la creación que las bandas inestables.

 

La banda natal tiene un líder, que es una yegua madura y sabia a la que los demás siguen voluntariamente. Cuando hay peligro se agrupan por detrás del semental. El papel del semental es vigilar y defender su manada.

 

Para procrearse y pastar en paz, las yeguas maduras mantienen a los jóvenes al margen de la banda, desde donde pueden juntarse con otras bandas cuando llegan a la madurez sexual. Para evitar la consanguinidad, ni el semental ni las yeguas se aparean con los jóvenes de su propia banda.

 

Dentro de la manada, existe una cohesión de grupo bastante importante, y que gracias a la yegua líder se conserva. Ahora bien, en los seres vivos que son presa y que la comida no es una recompensa a su estrategia de caza, la característica  principal del grupo es que se desarrolla la jerarquía de liderazgo y no de dominancia.

Hablamos de una jerarquía de liderazgo cuando existe un líder que tiene las capacidades innatas para serlo y no requiere imponerse para ser respetado ni que se cumplan sus órdenes, y el de jerarquía inferior acata, porque ese líder le ofrece seguridad confianza y sabiduría, simplemente con su presencia. Se podría decir “te sigo por que confío en ti”.

 

La lucha de jerarquías entre miembros de la manada existe, y siempre habrá individuaos que deseen el lugar de otro que está por encima del suyo. En la dominancia existe un reto y generalmente el más fuerte gana, en el liderazgo, la sola presencia y saber poner las cosas claras en el cuándo y el cómo es suficiente. La forma que tienen los caballos para escalonar en su posición consiste en insistir de menos a más y por ensayo y error, ganando mas espacio, si el líder permite ese abuso  estará perdiendo rango, por eso las yeguas líderes son implacables pero ante todo asertivas en corregir las conductas no deseadas, siento en su conducta  firmes, justos  y coherentes.

 

Los caballos se encontrarán tranquilos, relajados y receptivos a cualquier cosa que su líder les pida, solo cuando él tenga muy clara su posición respecto a ese líder (ese líder puede ser un ser humano), por eso es tan importante en la relación ser humano-caballo, que la persona sea la que le de el lugar a cada caballo. En el universo cada cosa tiene su sitio, su tiempo y su espacio, cuando algo no está en el lugar y tiempo que le corresponde, es cuando los problemas y descontrol aparecen, así que el trabajo de cualquier persona que interactúe con caballos es darle su lugar en el universo a cada caballo, a través de la correcta aplicación de la etologia.

 

Como se ha comentado anteriormente el instinto del caballo es de conservación, simplemente lo que este animal ha hecho es ocuparse de sobrevivir, pues eso es lo único que a  un caballo le puede llegar a preocupar en su vida. Es en este punto donde los impulsos instintivos actúan, estos impulsos son esas reacciones instantáneas que realiza el caballo para cumplir su único objetivo de vivir.

 

Impulsos:

 

El caballo huye o pelea, esto quiere decir que siempre que detecte peligro de supervivencia lo primero que su impulso le indicará será huir, evitar el problema y correr. De hecho si se analiza la anatomía del caballo, está desarrollada, no para atacar sino para correr con mucha velocidad y sobretodo resistencia, si las circunstancias no lo permiten y el animal no pueda huir o evitar el problema, su instinto dará la orden de atacar. Los caballos atacan o bien mordiendo, cuya dentadura realmente no está diseñada para el ataque (aunque hace mucho daño), o bien con sus extremidades, tanto con sus miembros anteriores (manotazos) o con los posteriores (coces). Es importante tener en cuenta que un caballo es muy preciso cuando utiliza sus posteriores, no suelen fallar.

 

Los otros dos impulsos que el instinto tiene para sobrevivir es el de alimentarse y el de la reproducción. Hay que resaltar que la naturaleza ha dotado a estos seres con la capacidad de que siempre prevalezca el impulso instintivo más importante para la supervivencia. Si un caballo está estresado prefiere no comer ni beber, pues su prioridad será huir o pelear. Las yeguas pueden retrasar su parto hasta no estar en un momento que les genere tranquilidad, normalmente de noche.

Los sementales y yeguas estresados presentan siempre índices de fertilidad mas bajos, y así un largo etc.


LOS ORGANOS SENSORIALES.

 

Los órganos sensoriales de un animal le dan la información que necesita en su vida. Como tenemos una forma de vida distinta de aquella de los caballos, necesitamos información distinta, y nuestras percepciones son distintas que las suyas. Por esta razón es muy importante conocer como se desarrollan los sentidos de los caballos, y de este modo poderse comunicar mejor con el animal.

 

La Visión:

 

Los ojos de los caballos están localizados en la parte alta de la cabeza, y bastante separados un ojo del otro, pues su visión al igual que todos los seres presa esta adaptada para que sea principalmente perimetral y plana, la cual presenta dos zonas ciegas, gusto por delante de su cabeza, aproximadamente un metro y medio, y toda su parte trasera.

 

El ojo, no posee la  capacidad para enfocar por si solo, para lograrlo tiene que mover su cabeza. Esta demostrado que pueden ver colores, pero no tan vivos como nosotros, y ven mejor de noche que de día.

 

A pesar de tener una visión casi de todo su perímetros, hay que saber que la única forma que tiene el caballo para identificar un objeto que se mueva o el que quería ver, en concreto, es moviendo su cabeza, por este motivo los caballos entre mas quieta tengan la cabeza más intranquilos estarán, pues se les está limitando su campo visual. Son mucho más sensibles al movimiento y mucho menos al detalle con relación al ser humano.

 

El Olfato.

                                                        

Mucho más importante que en nosotros y es su manera de distinguir los individuos. Órgano de Jacobson para las feromonas (Flehmen). Además es muy potente, puede oler a mucha distancia.

 

Oído.

 

Mucho más sensible que el nuestro. Instintivamente, reaccionan fuertes a los sonidos parecidos a los de un tigre en un arbusto, o los de serpientes. Gracias a la gran movilidad de sus orejas pueden oír a todo su alrededor, sus orejas actúan como radares, moviéndose hacia donde prestan atención, igualmente la posición de sus orejas muestras estados de animo.

Tacto

 

Son animales que tienen, sensibilidad por todo su cuerpo y bastante alta. Es muy común escuchar a gente hablar de que los caballos son insensibles, que les pegan por que no sienten…, todo lo contrario, son muy sensibles incluso al tacto de una mosca justo antes de posarse sobre su pelo. Si se sabe utilizar la sensibilidad del caballo a favor del trabajo los resultados son más satisfactorios.

 

Respuesta a presión: mejor respuestas a las presiones intermitentes.

 

Más sensible al cambio que a la presión total. El caballo tenso reacciona contra presión; el caballo relajado cede.

 

Vibraciones: sensibilidad a las vibraciones por medio de los cascos.

 

 

El Gusto:

 

Al ser herbívoros y ser su alimentación principal la hierba, no necesitan tener una capacidad para discriminar tantos sabores. Los sabores que más les gustan es el dulce y el salado, el amargo es un sabor que rechazan, pues las plantas venenosas en la naturaleza tienen ese sabor.

 

Aparte de los sentidos del caballo, es importante tener en cuenta:

Equilibrio

Más sensible que el nuestro.

Los belfos

Informan sobre la posición del hocico y distinguen entre las plantas. No cortarlos.

Las extremidades

Sienten las vibraciones

 

Propioceptores

Informan sobre la posición del cuerpo y las extremidades. El trabajo en terreno desigual ayuda a desarrollar su sensibilidad. Se pueden bloquear después de un accidente fuerte y necesitar estimularse con superficies distintas para despertarse.

 

Espacio vital y distancia de seguridad:

 

Percepción del espacio individual (fijo); distancia de huida (cambia con aprendizaje).

 

El espacio vital es una distancia perimetral que tiene todo ser vivo, que marca el límite, el cual al ser traspasado activa definitivamente sus impulsos instintivos. Cuando se está acercando cualquier cosa a un caballo, al pasar este límite, el  caballo manifestará como se activa su instinto. El trabajo de cualquier persona que se acerca a un caballo debe ser conocer cual es ese límite y actuar de tal manera que no se active el impulso instintivo, siempre controlando la respiración, haciendo movimientos circulares, no mirar a los ojos, movimientos lentos, demostrar seguridad, pisar seguro etc.

 

Distancia de huida, una vez se le activa el huir a un caballo, utilizará toda su energía en esa actividad, correrá a su mayor potencial bloqueando los sentidos, recorrerá una distancia en la cual ningún depredador de la tierra lo podrá alcanzar. Por ejemplo, los felinos corren muy rápido pero no una distancia larga, de este modo el caballo corre cuando ya nadie lo alcanza para, si el peligro continua, volver a correr sin para. Esta distancia que corre y para es la que se conoce como distancia de huida.

 

En cualquiera de los dos casos: la distancia de huida o espacio de seguridad, es importante hacer sentir lo menos vulnerable al caballo y no hacer ningún tipo de estímulo que haga que active mas su instinto. Lo mejor es apartarse, quedarse quieto y callado.

 

 

SEÑALES DE RELAJACIÓN.

 

¿Como saber, si un caballo va a activar su instinto o no?, seria una pregunta que cualquier persona se haría, pues nadie quiere tener un caballo asustado, nervioso y que no permita que se le acerquen. Hay que recordar que cuando el caballo acepta su posición y entiende quien es el que lidera la situación se relaja y acepta lo que se le pida, siempre que sea de una forma coherente. El análisis de las señales de relajación es la respuesta a esta pregunta.

 

Es importante aclarar que el análisis de un caballo debe ser en general, aunque se analice parte por parte, pues si solo nos fijamos en un cosa, se puede llegar a  obviar otras que nos hagan llegar a una conclusión errónea, y por lo tanto la comunicación será de forma no coherente para el caballo. Un ejemplo de esto es que si el caballo pone sus orejas fijas hacia un  lugar determinado y con mucha tensión, pero el resto del cuerpo está relajado, el caballo simplemente habrá escuchado algo que probablemente esté lejos y no active el instinto, pero si a las orejas se unen otros aspectos, es cuando se debe actuar. Y actuar consiste en, o bien no hacer nada e ignorar lo sucedido, que es lo mejor si no se tiene experiencia, o bien saber cambiarle el “chip”, mostrándole con el saber estar que no pasa nada, que se controla la situación y hacer que cambie rápido de actividad cerebral.

 

Entre muchas otras cosas que cada persona practica según sus experiencias para relajar un caballo, se puede cambiar el tono de voz, tonos suaves y bajos, movimientos lentos y rítmicos, hablarles, acariciar de forma circular y constantemente (no dando golpecitos), caminar al caballos, darle algo de comer que le guste…, pero es importante resaltar que lo más importante es la actitud personal que se debe tener.

 

Todo este tipo de aspectos son cosas que en la teoría se pueden explicar mil veces, pero que requieren como en casi todo lo relacionado con caballos, que solo sea la experiencia la que logre desarrollar la capacidad adecuada para tomar las correctas decisiones cuando se requieran. Así que una vez se lea este tipo de información lo mejor es comenzar a abrir los sentidos, para observar muchos caballos, entre más mejor. Y solo la unión de la teoría y la experiencia lograrán unificar el caballo y al ser humano.

 

 

Orejas: como se mencionó las orejas de los caballos son bastante móviles, poseen 16 músculos que se dedican exclusivamente a ello. Lo normal es que el caballo mantenga en constante movimiento las orejas, sin tensión alguna y siempre moviéndolas hacia un ruido, movimiento o señal, pero nunca se quedan fijas, ni con tensión, si eso sucede es que el caballo por algún motivo no está relajado o está comenzando a prestar más atención de la necesaria a alguna cosa. Cuando un caballo o yegua estira su cabeza y pega las orejas a su cuello es un gesto que indica ataque, “quítate del medio”.

 

Músculos y sistema respiratorio: es evidente que cuando existe tensión, o posible peligro cualquier ser viviente lo primero que hace es preparar el cuerpo para defenderse De este modo como la primera defensa del caballo es la huida, lo primero que tendrá que preparar es su musculatura poniéndola activa y a tono, la tensiona, primero los músculos del cuello, luego dorso, y abdominales y el de los posteriores. Se debe tener presente que los músculos de los caballos siempre están listos para correr, incluso saliendo de una posición estática, pues tienen un sistema que bloquea la articulación de la rotula que hace que estando de pie el músculo no trabaje. Pueden correr de cero a su máxima potencia sin generar daño muscular. Solo se deben calentar los caballos cuando se les va a pedir ejercicios y deseos no naturales.

 

Igualmente  abren mucho las fosas nasales respiran muy fuerte, para limpiar vías respiratorias, pues en una huida a alta velocidad requerida mas oxigeno.

 

 

Ojos: los ojos siempre deben estar relajados, entre abiertos. Si un caballo tensiona los ojos, los abre mas de lo normal es porque se siente demasiado vulnerable. Es importante dejar que el caballo observe lo que más pueda y tratar de que nunca tenga la cabeza fija.

 

Posición corporal: cuando un caballo esta relajado sus pasos son amplios, relajados, simétricos y rítmicos, su cabeza y cuello están sueltos y normalmente bajos y su cola cae de forma natural y la mueve para quitarse moscas y cosas que le molesten. Pero si un caballo sube la cabeza, comienza a dar pasos cortos, rápidos y agitados, tensiona su cola subiéndola generalmente, o da latigazos con ella, es un signo claro de falta de relajación o mucha incomodidad.

 

Lamer: siempre que un caballo se relaja bajará la cabeza y lamerá, si por lo contrario tiene la boca y mandíbula fijas es sinónimo de que algo le molesta o que existe tensión.

 

 

ESTRUCTURA MENTAL DEL CABALLO

 

Después de conocer como los caballos ven el mundo, se puede deducir como su vida y su estructura mental es totalmente diferente a la del ser humano. Sería absurdo decir que es mejor o peor, simplemente es como es, para sus necesidades básicas, que nunca serán iguales a las nuestras. Y los cerebros tampoco pueden estar estructurados de la misma manera.

 

En los caballos se habla de un cerebro presa y en el ser humano de un cerebro depredador, a pesar que el ser humano tiene introyectados los dos cerebros. El presa es un cerebro donde los sentidos están más desarrollados para tener mayor capacidad pero menor detalle, es un cerebro que no tiene la capacidad de razonamiento, ni de asociación, sin aprendizaje previo, igualmente no puede planear, y en su cerebro solo se procesa la información del presente y del pasado, es imposible hablar de obviedad y las conexiones bipolares son muy pobres. Esto ultimo es importante tenerlo en cuenta, pues todo lo que se le enseñe a un caballo por un lado, se le debe enseñar por el otro, no tiene la capacidad de conectar el otro hemisferio y asociar lo aprendido. Es bien sabido por el subconsciente colectivo que con los caballos se debe hacer todo por la izquierda, pues eso es un error, la única explicación que existe sobre eso es que antes los hombres de a caballo llevaban espada al lado izquierdo, por lo tanto debería subir por ese lado. Pero hoy en día nadie monta con espada.

 

Todo esto es información que ayuda a poder entender el cómo y el porqué los caballos actúan de una forma que muchas veces a las personas les parece absurda, o simplemente no lo entiende. Pues al contrario, los seres humanos tienen una estructura cerebral que gracias al neocortex, tienen la capacidad de análisis, de razonamiento, de planear y su información y decisiones pueden ser influidos por el presente, el pasado y el futuro.

 

Lo interesante de todo esto es que con esta información se puede comenzar a concluir el porqué existe la relación que existe entre el ser humano y el caballo a lo largo de la historia de la humanidad, y es por la complementariedad de estas dos especies. Cuando dos cerebros a priori diferentes se unen para un objetivo común, que es el vivir la vida sin preocupación.  Pasando desde las disciplinas mas complejas de entrenamiento equina hasta simplemente el disfrute de su compañía.

 


COMUNICACIÓN EQUINA

 

La mayoría de las vocalizaciones sociales tratan de la localización y distancia de los demás.

 

Comunicación con el lenguaje corporal: actitud, movimiento (tipo y velocidad), posición, gestos.

 

Señales intencionales: claros, repetidos por ejemplo, el boquear del potrillo; orejas aplastados; agrupar (macho).

 

Expresiones del estado emocional: por ejemplo asustado, tenso, curioso, lúdico, calmado, descansado. El caballo tiene una tendencia de coordinarse emocionalmente como el movimiento y actividad.

Las orejas revelan donde está su atención (salvo orejas aplastadas).

 

Emancipación de señales: cuando la expresión de una acción funcional tiene un contenido emocional a menudo la acción está usada para expresar sólo la emoción sin función. Por ejemplo sacudido de la cola (quitar moscas = me siento molestado); manotear, sacudido de la cabeza, empujar con el hocico, morderse.

 

Actividades de desplazamiento: en conflicto no resuelto, el animal hace una tercera cosa no relacionada al problema. Ejemplo las estereotipias y vicios.

 

COMUNICACIÓN SER HUMANO-CABALLO.

 

El lenguaje corporal.

 

El caballo ve y percibe nuestra tensión, miedo o susto como señal de posible peligro. Por eso busca ver el peligro, se pone nervioso, quiere escapar. Se siente cómodo y confiado con nosotros cuando estamos calmados y confiados.

 

Los movimientos muy lentos o bien muy rápidos y centrados y la mirada muy fija, le pueden parecer como aquellos de un depredador.

Su sensibilidad hace que los movimientos de los dedos, de un pie o un movimiento brusco y corto, le llamen la atención. Es muy importante aprender a auto controlar los movimientos, que debe partir desde un estado de ánimo y mental equilibrado, solo así se le podrá trasmitir lo que se desea a un caballo.

 

La coordinación del movimiento.

 

Si  confían en una persona, los caballos se coordinan con nuestros movimientos.

Nuestro movimiento provoca el suyo. Nuestra quietud provoca la suya. Nuestro saber estar provoca actitud positiva y deseada de cualquier caballo.

Las señales

 

Claras y concretas, no confusas ni contradictorias.

Una señal, sea natural o aprendida, es un cambio claramente perceptible.

Cada señal tiene sólo un sentido.

Las señales confusas confunden el caballo, que se pone nervioso o nos ignora según su carácter.

Las señales contradictorias le confunden aún más.

No repetimos una señal cuando el caballo ya está respondiendo de manera adecuada.

 

Las ayudas

 

Las ayudas son presiones leves a las cuales el caballo, si no está tenso, responde moviéndose para quitarse de ellas.

Lo que mantiene su sensibilidad consiste en quitar la presión en el segundo en que responde. Si la mantenemos, no es una señal, es una molestia sin sentido que le provoca ignorar, ponerse rígido o protestar según su carácter.

 

Hay sólo 3 modos con las ayudas:

Acompañar: estamos juntos coordinándonos en paz: no hay ninguna presión.

 

Pedir: se percibe mejor los toques repetidos y vibratorios que la presión que se aumenta paulatinamente, que puede provocar que el caballo responda con igual presión. Efectivamente, le molestamos hasta que empieza de responder, pues soltamos. La claridad con la cual paramos la molestia en el momento justo efectúa que el caballo se sensibiliza en vez de protestar o ignorarnos.

 

Resistir: Bloqueamos, con la mano o la pierna, el movimiento del caballo en una dirección no deseada. Si el caballo aumenta la presión, también nosotros. Cuando cede, la soltamos de inmediato. Nos convertimos en un árbol, que no aplica presión sino resiste a la suya. Los caballos no discuten con árboles.

Nunca se tira de la soga o la rienda.

 

 

EL APRENDIZAJE

 

Hay formas distintas de aprendizaje:

a)     No asociativo: el animal cambia la fuerza de su respuesta a una señal (habituación y sensibilización)

b)    Asociativo. El animal hace una conexión nueva.

c)     Condicionamiento clásico  (Pavlov): da una respuesta a un estimulo nuevo.

     d) Condicionamiento operativo (ensayo y error): crea una respuesta     nueva.

 

Habituación: reduce el estímulo al mínimo, se presenta hasta que el caballo no reaccione, se aumenta, repite (acercamiento/alejamiento).

Nunca se castiga las reacciones de miedo

 

Condicionamiento clásico. El estimulo nuevo (no natural) tiene que presentarse antes del estimulo natural.

Depende de: habito + refuerzo

 

Condicionamiento operativo. Pide una respuesta mínima, refuerza, pausa, pide un poco más…

Depende de. Refuerzo.

 

Refuerzos y castigos

Cambian la probabilidad de una respuesta si llegan durante la respuesta o inmediatamente después.

 

Refuerzo positivo (premio). Los mejores son trozos de zanahoria, manzana o pan que el caballo no come normalmente. Las caricias y la paz también refuerzan.

Los premios motivan. Motivan más cuando no llegan cada vez que el animal responde sino sólo a veces.

 

Refuerzo negativo. Aplicamos algo desagradable y cuando el animal responde, lo quitamos. Su refuerza es el quitar el desagradable.

El refuerzo negativo a menudo se confunde con el castigo, que (se supone) inhibe una reacción, no la refuerza

El refuerzo negativo no motiva.

 

Castigo positivo. No se puede enseñar a un animal que hacer por medio del castigo. Lo que si se puede enseñar es agresividad, resabios, miedo…

 

Castigo negativo. Retiramos algo placentero para desanimar la repetición de una reacción que no queramos. Utilizamos el castigo sólo en la manera en que los caballos lo usan, es decir, echando el caballo de nuestro espacio cuando se comporta de manera antisocial.

 

Lo que se quiera de un caballo debe ser lo más fácil y coherente para el.

Se debe pedir lo que yo quiera pero a su manera.