




























































































Este fin de semana he disfrutado de una armonía exquisita, aires de una gran tierra, donde volaron las notas que bailamos a ritmos perfectos, he disfrutado de la tierra que beso nuestros pasos, acaricio nuestro andar y en algunas ocasiones nos recordó pisar firmes y seguros ( Anita lo digo con cariño...por la caída en la zanja…)y del fuego que nos hermando y acobijo bajo una bella noche andaluza, con sus llamas voló nuestro espíritu libre, agua que nos recordó el ciclo de la vida, dando esperanza y vida, volvimos a ti, calados en la sensación de ser frágiles y muy fuertes a la ves, corriendo bajo tus caricias, nos purificaste en lo mas adentro, para enviarnos ligeros, puros y limpios.
En mi camino llevo vuestras risas y llanto, emociones y sentimientos que cobijan y me enseñan con certeza mi condición de humano en este planeta, en mis manos tengo energía para comenzar a construir mis sueños, y hoy más que nunca tengo plenitud de certeza, pues si caigo me levantare aprendiendo de la experiencia con mas claridad; claridad que brindan vuestros consejos y sabiduría.
Hola compañeros,
Me alegra leer en vuestros mail, la profunda experiencia con la
naturaleza y los animales que habéis tenido este último fin de semana!
Cada vez siento y creo que el camino para la sanación del alma
va por el retorno a los ancestros… la reconquista de nuestros instintos
que acompañaron y guiaron nuestros antepasados, tal vez más primitivos, pero
sin duda más sabios y en armonía con el entorno que los humanos de la era
moderna (nosotros!).
Os siento cercano por las vivencias profundas, por las ganas de
conoceros y reconoceros, por la búsqueda hacia algo superior y finalmente por
ser seres humanos igual que yo iguales que todos y tan distintos a la vez!
Espero con emoción, que se me hace presente con un leve temblor
en el estomago, el próximo encuentro!
Un gran abrazo para todas/os.