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La
ayuda que los seres humanos podemos recibir de los animales es un hecho
cada día más comprobado por los profesionales de la medicina. Son
numerosos los estudios científicos, tanto a nivel nacional como
internacional, que intentan explicar los beneficios que proporciona la
terapia con distintas especies animales en múltiples enfermedades, sobre
todo psicológicas.

La terapia asistida con animales (TACA) “se caracteriza
porque no es un tipo de psicoterapia en consulta en la cual se utiliza la
palabra hablada para solucionar los problemas o posibles carencias. No es
un diálogo entre terapeuta y paciente, sino que se basa en el lenguaje no
verbal, en el lenguaje del cuerpo, en el cual las emociones están
implicadas, sobre todo las emociones que llamamos curativas de otras
emociones. Estas son la alegría, el asombro y la sensación de un pleno
contacto con lo que nos ofrece la Naturaleza. Una emoción muy positiva y
también curativa que se experimenta en contacto con los animales es la
“biophilia” traducido como el amor a la vida, como sentirse parte
integral de ella”explica Isabel Salama, profesora Honoraria del
Departamento de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Madrid.
Niños discapacitados, adolescentes problemáticos y
ancianos... todo tipo de pacientes pueden beneficiarse de este tipo de
terapias sin efectos secundarios adversos. Aunque tal y como subraya
Salama “siempre que se practica la TACA hay riesgo. Eso no se puede
ignorar. Es preferible que el animal esté sano, bien tratado, bien
alimentado y bien cuidado en cuanto a higiene y vacunaciones. Y para
evitar riesgos es bueno también que este presente alguien que conozca muy
bien al animal, preferentemente su cuidador que dé oportunas
instrucciones en caso de conductas extrañas por parte del animal”.
La terapia asistida con animales resulta beneficiosa
como complemento en la rehabilitación de múltiples enfermedades, como
pueden ser las disfunciones infantiles (el autismo, el síndrome de Down,
parálisis cerebral), también la timidez patológica, el mutismo,
depresiones o procesos de duelo. Asimismo, es adecuada en psicopatía y
sociopatía o tratamiento de adolescentes con problemas de adaptación
social.
Un animal para cada
dolencia
Los beneficios que cada animal puede aportar en este
tipo de terapias van a depender de sus características naturales. No
obstante, la investigación en este campo sigue avanzando, incorporándose
nuevas especies a estos trabajos. Los más frecuentes son gatos, perros,
algunas razas de conejos, ciertas aves cantoras que puedan ser mantenidas
en cautividad sin menoscabar su idiosincrasia, como el canario, los
animales de granja en general y los caballos. Del mismo modo, se está
experimentando con algunos animales exóticos, como diversos tipos de
serpientes y con animales salvajes como los lobos, cuyo contacto con el
ser humano parece ser muy beneficioso.
Pero sin duda alguna, el “terapeuta” por
antonomasia es el delfín. Nadar con delfines produce sentimientos terapéutico.
La estimulación del sistema nervioso central, una vez que los delfines
aceptan la presencia de otros, puede mejorar mucho la calidad de vida de
niños autistas, con síndrome Down o con parálisis cerebral. Asimismo
son útiles en problemas de timidez patológica, depresión o ansiedad. El
inconveniente de esta terapia es su disponibilidad, puesto que se ha de
trasladar a los pacientes al hábitat natural del mamífero, es decir, a
delfinarios que no siempre están dentro de nuestras posibilidades. En
Tenerife, existe el único centro de terapia en España y la lista de
espera es de dos años.
Similar dificultad encontramos en otra de las TACA más
beneficiosas, la hipoterapia, o terapia con caballos. “Se acude a una hípica,
lo cual fomenta lo que es el contacto con la Naturaleza. Se basa en la
relación que el paciente va a tener con el caballo asignado. Se ocupará
de sus cuidados, higiene, alimentación y equipamiento. Hay diferentes técnicas
para abordar todo esto, pero en general, a todo ello siguen las clases de
equitación básicas y luego el montar a caballo, finalmente salir al
campo, que es cuando se viven los momentos de mayor catarsis con el
animal”. Los cuadrúpedos favorecen nuestro sentimiento de seguridad tan
sólo por la postura que hemos de adoptar al montarlos, pues hemos de
estar erguidos.
Complemento en la
rehabilitación
“Este método siempre ha de ir unido y asociado a
una psicoterapia, bien sea individual o grupal, para la puesta en palabras
de las sensaciones, sentimientos, pensamientos e intuiciones. La expresión
verbal es característica del ser humano, y por tanto la continuación en
consulta en donde se hable de lo experimentado es importante, así como
las conclusiones que se puedan haber rescatado y aprehendido de la
interacción con los animales” aconseja la especialista.
La profesora Salama, especialista en la terapia
asistida con animales desde hace ya varios años, cree en la eficacia de
este tipo de prácticas. Aunque todavía reciente en España, en muchos países
la terapia con animales está siendo un campo cada vez más solicitado. Ya
hay incluso escuelas y cursos propios de formación debido al éxito
conseguido en las personas tratadas, bien sean niños, adultos o ancianos.
“De momento no existen centro de formación de terapeutas para TACA. Se
habla de ellos pero no se forman todavía especialistas. Los que hay se
han formado en otros países, yo misma me formé en un rancho en Santa
Rosa California, o en Alemania”.
En nuestro país, la Fundación Affinity lleva desde
1990 poniendo en conocimiento de los profesionales este tipo de terapias,
especialmente orientadas al campo de la psiquiatría. Con la organización
del congreso internacional “Animales de compañía: fuente de salud”,
la fundación es pionera en técnicas y proyectos de Terapia y Educación
asistida por animales de compañía. Existen ya varios proyectos en
marcha, especialmente en Cataluña, pero también en otras comunidades
como el País Vasco, León, Teruel, Murcia, Madrid y Castellón. Estos
proyectos están dedicados a la inserción de animales en centros
penitenciarios, geriátricos y hospitales psiquiátricos.
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