Primer día, en el hotel y tomando una pizza en la ciudad

Segundo día playa tunecina en Kelibia al noroeste

Tercer día en la Medina de compras en el el zoco e Isa despidiéndose del mundo habiendo decidido hacerse berebere.

 


Viaje al Gran Sur de Túnez

El Djem y su coliseum romano

Comienzo del desierto y del calor...

Vivienda berebere incrustada en roca, dentro hacía fresquito y afuera 45 grados

Cariñosa despedida con Madame Berebere que nos recibió con pan con miel y té de menta

Con un curioso personaje llamado camaleón del desierto

Monsieur berebere protegiéndose del Sol

 

Desde el autobus, cada vez más desértico el paisaje

Hotel en Matmata donde almorzamos un rico couscous, y foto de una de las habitaciones donde no dormimos

Un alto en el camino dándole biberón a dromedario de tres meses

Y en medio de todo ese paisaje... un oasis... ¡¡y no fué un espejismo!!

Las puertas del desierto total, ¡requería cierta preparación!

La cabeza de mi dromedario sacada estando ya montada en él y la preparación de mis compañeros de viaje

A la derecha Michael, un dromedario de dos años, muy en su "papel" en su primer día de trabajo de su vida, larguísimas pestañas y feliz siguiendo a la manada con un niño encima.

Ya vamos dejando atrás los últimos vestigios de vegetación...

Y en mitad de la nada ¡¡una aparición!

Haciendo "chiribitas" por si montaba con él...

La nada más total... impresionante la finura de la arena

Otro oasis yéndonos ya para  Douz, donde pasaríamos noche.

Desierto de sal en Chott El Djeril, accediendo

Tres panorámicas del Sol de las 6 de la mañana en el desierto de sal reflejándose en una charquita de agua salada

 

El agua adquiere diferentes coloraciones según la estación del año, debido a los fosfatos. Ana rodeada de montañas de sal.

Paseo en tartana por un oasis en Kebili, muy ilustrativo, y lleno de recovecos donde se hacen muchas plantaciones diversas y se cultiva el dátil. Muchos oasis son propiedad privada que alquila palmeras para ser explotadas.

Un guía bien divertido que nos contó los "secretos de los oasis"

Otro oasis en medio de una montaña completamente desértica.

Sería las 8 de la mañana y llevábamos más de 3 horas de actividad, se apreció mucho ese agua, aunque estaba calentita.

Un buen té de menta muy caliente, pero bien hidratante

Kaiouran, ciudad sagrada, la cuarta en importancia para el Islam. 50 grados de temperatura a las 15 horas.

 

Y ahí terminó el viaje por el Sur, al día siguiente hicimos algunas "investigaciones" por la ciudad que actualizaremos cuando hayamos escaneado más fotos.

Un viaje bien sugerente e interesante a donde nos ha llevado nuestra "pasión" por el eneagrama.