ÍNDICE
CAPITULO I
1.1
Introducción......................................04
1.2
Planteamiento del problema........................07
1.3
Objetivos.........................................07
1.4
Hipótesis.........................................08
1.5
Importancia del estudio...........................08
1.6
Limitaciones del estudio..........................09
1.7
Definición de términos............................09
REVISIÓN
DE LA LITERATURA
2.3 Actividades asistidas por animales v.s. terapia
asistida por animales.................................34
2.4
¿Como surgió la terapia asistida por animales?....38
2.5
La equinoterapia..................................42
2.6
La delfinoterapia.................................47
2.7
Terapia con perros................................50
2.8
Terapia con gatos.................................56
2.9
Animales pequeños.................................61
2.11
Instituciones dedicadas a la zooterapia..........66
2.12
Ancianos y mascotas..............................67
2.13 La
vejez.........................................75
2.14
Perspectivas del envejecimiento..................79
2.15
El anciano y su familia..........................91
2.16
Teorías del envejecimiento.......................95
CAPITULO III
INTRODUCCIÓN
“Hasta
que hayas amado a un animal,
una
parte de tu alma estará dormida.”
Anatole
France
“Podemos
juzgar el corazón de un hombre
según
trata a los animales.”
Immanual
Kant
Esta
tesis tiene como objetivo demostrar la importancia que tienen los animales de
compañía, conocidos como mascotas, en nuestra vida cotidiana. Es importante
para mi, hacer de conocimiento público, que el hecho de convivir con una
mascota puede aportar beneficios inimaginables a todo tipo de persona, desde un
niño hasta un anciano.
La
convivencia con animales nos mejora el humor, y como nuestro estado de ánimo
repercute en otras áreas, como resultado de que somos seres biopsicosociales-espirituales,
como resultado, nos vemos beneficiados en muchos otros aspectos, en especial, en
el físico.
Algunos
animales ayudan a aliviar enfermedades en las personas, de hecho existen
agrupaciones o instituciones que recorren hospitales y asilos de ancianos para
que los enfermos se sientan mejor, mitigando su sentimiento de soledad, llenando
los espacios vacíos de su vida, brindando un estímulo para salir de su
aislamiento y restableciendo las relaciones entre ellos, alejando su mente de
pensamientos negativos que les pueden hacer daño, ahuyentando el
aburrimiento, acentuando su buen humor, etc. son un excelente estímulo para el
ejercicio y el movimiento, invitando a las personas a mantenerse activas, en
fin, logrando que su estado de salud físico y emocional se mejore en distintos
aspectos; a esto se le conoce como “Terapia de Mascota”.
Diversas
investigaciones, mencionadas mas adelante en la revisión de literatura, señalan
que el fenómeno de la recuperación de las personas que tienen mascotas es un
hecho real, ya que el contacto con un animal y la interacción con él, provee
beneficios terapéuticos,[g1] desde
alargar la expectativa de una vida, hasta la reducción de estrés y presión
sanguínea; y es que el animal es una fuente de salud y equilibrio para las
personas.
En
los últimos años a nivel mundial se han intensificado los programas con
participación de animales de compañía en las terapias tradicionales, los
efectos positivos de este tipo de terapias ayudan a los pacientes a recuperarse
de estados depresivos, existen numerosas historias sumamente enternecedoras
sobre este tipo de tratamientos. Adoptar
un animal estimula el cariño y nos ayuda a hacer más llevaderas las rutinas
cotidianas, entre otras ventajas llevar a pasear a nuestro perro puede
incentivarnos a hacer ejercicio y hacer contacto con otra gente; se ha
constatado que las personas que viven solas y que poseen una mascota, se han
visto favorecidas al poder establecer diálogos con mayor facilidad y
frecuencia, y por consiguiente, a poder establecer nuevas relaciones.
Se
derivan beneficios fisiológicos, psicológicos y sociales; no importa si
llevamos a nuestra casa un perro o un gato, tampoco es relevante si el animal es
de raza pura o mestiza, la relación con un animal nos favorecerá, nos
enriquecerá cada día como personas, y podremos enfrentar días complicados con
la compañía de una mascota que nos ayudará a mantenernos positivos y alegres
durante el día.
1.1
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
¿Cuál es el rol terapéutico que las mascotas tienen en el estado de salud físico y emocional del ser humano, ubicado en la etapa de la vejez?.
1.2
OBJETIVOS
Evaluar las características
del vínculo anciano-animal, como pueden ser: tipos de vínculo establecidos,
repercusiones que genera, actitudes y efectos en las personas de la tercera
edad.
Crear conciencia de los efectos positivos que las mascotas proporcionan
en la salud y en la calidad de vida de las personas.
Identificar el rol terapéutico que las mascotas tienen en el estado de
salud del ser humano.
Lograr una participación activa y útil de las mascotas en la sociedad.
1.3 HIPÓTESIS
El envejecimiento puede contribuir a que las personas, en especial los
adultos mayores, se aíslen, se vuelvan agresivas, sufran de regresiones, se
depriman, etc.
El
tipo de vínculo establecido con un animal podría dar lugar a una mejoría a
nivel físico-emocional-social.
1.4
IMPORTANCIA DEL ESTUDIO
Existe
aún muy poca información acerca de los animales como un medio eficaz de
terapia, por lo tanto, quiero que este estudio contribuya a la información
existente, y si es posible, aporte información no existente, además de servir
como medio de difusión y de conocimiento accesible a toda persona que desee
consultar esta tesis. Busco
documentar casos en especifico en los que se puedan inferir información valiosa
y que se pueda generalizar a otros sujetos en distintos ámbitos de la
zooterapia, específicamente, al terapia de mascota.
1.5
LIMITACIONES DEL ESTUDIO
Debido a que la relación de un sujeto con un animal es subjetiva, y
depende tanto del sujeto, como de el animal, poca de la información obtenida se
puede generalizar.
El impacto de una mascota sobre su dueño, depende de la raza, el
temperamento y la especie del animal.
La interacción suscitada, dependerá de la etapa de la vida en que se
encuentre el sujeto y de y de que tan involucrado se encuentre con su mascota.
1.6
DEFINICIÓN DE TÉRMINOS
Actividades Asistidas por Animales (AAA)
Las AAA pueden brindar situaciones motivacionales, educacionales y/o recreativas
que benefician la calidad de vida de las personas. Pueden desarrollarse en una
amplia variedad de ambientes y son llevadas a cabo por personas o voluntarios
capacitados especialmente, en conjunto con animales que reúnen aquellos
requisitos necesarios y específicos. (Delta society, 2000)
Actividad Lúdica: Cualquier
actividad que se emprende por el puro placer que proporciona ella misma, y esto
depende del valor subjetivo que el individuo le de a la misma.
(Diccionario de psicología, Larousse, Pp. 172)
Anciano:
Persona adulta ubicada en la Tercera Edad, que generalmente necesita de los
cuidados de otras personas de menor edad por su condición de salud.
Animales de compañía:
Aquellos que son
utilizados para acompañar a las personas que los poseen, no obteniéndose de
ellos, en general, beneficio económico alguno, y que además necesitan que se
les dispense una serie de cuidados, considerándose en muchos casos como un
miembro de la familia. (Salama 2003)
Autoestima:
Condición psicológica que mantiene activo a un ser humano, brindándole la
oportunidad de ver la vida de una manera positiva. Esta condición también
puede convertirse en negativa, y entonces se hablará de una baja autoestima.
Calidad de Vida:
Bienestar físico y psicológico del ser humano, donde se mantiene cubiertas la
mayoría de las necesidades básicas del hombre, para cumplir con parámetros de
vida saludable, tanto en cuerpo como en mente sana.
Depresión: Síndrome caracterizado por una tristeza
profunda y por la inhibición de las funciones psíquicas. (Enciclopedia
Microsoft Encarta 2003)
Equipo
multidisciplinario:
Conjunto de profesionistas de diferentes áreas; como psicólogos, pedagogos,
instructores, veterinarios, entrenadores, asistentes sociales, etc. que trabajan
en el establecimiento de un adecuado tratamiento terapéutico, en función del
paciente, y sus necesidades.
Estadío:
condición o situación diferente de aquella que la precede o la sigue
inmediatamente.
Estrés:
Estado de tensión que sufre el ser humano cuando se siente presionado ante
cualquier situación difícil de la vida en el hogar, trabajo e inclusive en
sitios de recreación.
Etologia Veterinaria:
estudio del comportamiento de las especies domesticas, como medio para asegurar
su salud, su productividad y su bienestar, se constituye como una ciencia
aplicada, al racionalizar el cuidado animal así como optimizar la utilización
del animal, a nivel colectivo e individual.
Geriatría: Especialidad medica que estudia las
enfermedades de la ancianidad. (Diccionario Academia Sec. Fdz. Editores, Pág.
281)
Histología:
Estudio de los tejidos orgánicos
Mascotas:
Animales domésticos que pueden vivir junto al hombre en un medio ambiente
compartido, generalmente fuera de su hábitat natural, que necesitan cuidados básicos
que por sí solos no pueden satisfacer, tales como la alimentación.
Salud:
Estado en que el ser orgánico ejerce normalmente todas sus funciones.
Condiciones físicas en que se encuentra un organismo en un momento determinado.
Soledad:
Ausencia de soporte social
Soporte social:
Información que le llega al sujeto que se siente cuidado y amado, estimado, y
miembro de una red de obligaciones mutuas. (Cobb, 1976)
Tensión:
Estado anímico de excitación, impaciencia, esfuerzo o exaltación. Estado de
oposición u hostilidad entre personas o grupos humanos.
Terapia Asistida por Animales (TAA)
Se trata de una intervención dirigida hacia un objetivo, en la cual el
encuentro con el animal es parte integral del proceso del tratamiento;
es dirigida por un Profesional de la Salud desde el marco de su profesión.
se diseña, fundamentalmente, para promover mejoras en las áreas física,
emocional y social, y en lo que respecta al funcionamiento cognitivo de las
personas. Puede llevarse a cabo desde una amplia variedad de encuadres y puede
realizarse de manera individual o grupal. Todo el proceso del tratamiento se
evaluará y se documentará. (Delta society, 2000)
Zooterapia: Es
una técnica que involucra a los animales en el diagnostico, prevención y
tratamiento de patologías humanas, tanto físicas como psicológicas. Así como
en el aprendizaje y adaptación de niños y niñas con capacidades diferentes.
“El
perro representa todo lo mejor de una persona.”
Etienne
Charlet
“Los
ojos de un animal tienen el
poder
de hablar un gran lenguaje.”
Martin
Buber
Los
animales han sido una clave del estilo de vida humana por miles de años.
“El mantenimiento de animales como mascotas no es simplemente un fenómeno
surgido en el mundo occidental, sino difundido en otras culturas” (Paul, 1994;
Ritvo, 1988; Serpell, 1986)
En
tiempos antiguos, los animales eras considerados solo como bestias sin valor
alguno como acompañantes, sino como seres irracionales que solo servían para
ayudar a los seres humanos a realizar tareas pesadas como carga, provisión de
comida, o trabajo religioso. En el
aspecto religioso, los griegos por ejemplo, pensaban que los perros tenían la
habilidad de curar las enfermedades y los usaban como co-terapeutas en los
templos; además, se pensaba que el alma de las personas fallecidas debían
pasar a través de un perro para poder llegar al otro mundo.
Los
egipcios domesticaron al gato cuando asentaron su agricultura esperando que
espantaran a las alimañas de los cultivos; tiempo después, confinaron a todos
los gatos en los templos con propósitos religiosos. Mientras las civilizaciones se fueron desarrollando, las
relaciones humano-animales fueron decayendo para convertirse en meramente simbólicas
o periféricas.
En
la época medieval, el tener una mascota era un privilegio único de la
aristocracia y de los miembros de la iglesia, debido a que en las clases bajas
“El tener un animal estaba relacionado con las practicas paganas, la inquisición
lo tomaba como evidencia de herejía y brujería” (Paul, E.; Serpell, J.;
1994). Otra de las principales razones para que el tener animales
estuviera mal visto, fué que este tipo de relaciones eran consideradas
inmorales e iban en contra del orden natural de la vida, idea que los aristócratas
brincaban fácilmente debido a su rango y riqueza.
No
obstante, este tipo de ideología no predominaba en todo el mundo, entre los
siglos XVI y XIX, los misioneros europeos y los exploradores del nuevo mundo,
reportaron una gran variedad de especies de animales mantenidos como acompañantes
y observaron asombrados que el pueblo indígena los trataba con respeto y los
usaban tanto para actividades de juego como para la caza, la protección, la
compañía, etc.
A
partir de la época de la ilustración, la idea de que los animales no eran
buenos, comienza a cambiar; de hecho “Se ha argumentado que el cuidado de
mascotas de la manera en que se lleva a cabo actualmente es un invento del
victorianismo en el siglo IX” (Ritvo, H. 1988), y es que surge y comienza a
expandirse en los citadinos, la costumbre de tener animales de compañía cuando
las personas del campo, al emigrar hacia las ciudades en busca de nuevas
oportunidades, comienzan a adoptar animales como compañeros, en un intento por
imitar el estilo de vida del campo, así es como se comenzó a notar que la
relación con una mascota tiene grandes recompensas.
“Incluso
la compasión y la preocupación por el bienestar de los animales se convirtió
en uno de los temas didácticos favoritos para la literatura infantil en los
siglos XVIII y XIX, con el claro propósito de inculcar una ética de amabilidad
y fineza, particularmente en los varones” (Grier,1999; Ritvo, 1987; Turner,
1980)
En tiempos antiguos,
distintas tribus y poblaciones le atribuían a los animales la capacidad de
curar las enfermedades humanas, estas teorías estaban fundamentadas en la idea
de que todo ser vivo tiene una especie de alma, espíritu, o esencia, que les
daba vida, las enfermedades surgían debido a un ataque en contra del alma, acto
de algún espíritu malévolo, esto sucedía mientras el cuerpo estaba
inconsciente y “Las pistas del origen del ataque espiritual eran
frecuentemente dados por el contenido de los sueños o las visiones que son
inmediatamente precedidas por una enfermedad en particular, una lesión, o
infortunios” (Benedict, 1929; Campbell, 1984; Eliade, 1964; Hallowell, 1926;
Martín; 1978; Nelson, 1986; Speck, 1977; Wenzel, 1991).
Los animales se consideraban como guardianes espirituales de tipo
personal (Benedict, 1929; Hultzkrantz, 1987); en muchas culturas los
animales representaban el espíritu de ancestros sabios.
Este tipo de ideologías
fueron poco a poco en decaída sustituidas por ideas mas científicas, y por lo
tanto, mejor fundamentadas en la verdad, mas razonables y respetables.
“El
amor por todas las criaturas vivientes
es
el más noble atributo del hombre.”
Charles
Darwin
Vivimos
en una sociedad en la que cada vez hay más animales domésticos presentes en
nuestras vidas, pese a eso, conocemos muy poco acerca de su manera de
comportarse y de comunicarse.
Con
los mamíferos, especialmente con el perro y el gato, se forman lazos de
complicidad y convivencia en que la interacción se mantiene por medio de códigos
a los que ambas partes pueden corresponder apropiadamente; hay códigos sociales
como el contacto físico a través de caricias, y códigos de respuesta como el
ronroneo del gato y los movimientos de la cola del perro. Las personas tienen distintos tipos de personalidades y
actitudes y una gran cantidad de formas para expresarlas, esta personalidad se
ve incluso reflejada en el tipo de animal que eligen. (Veveers, 1985)
La reciente disciplina
de la terapia de mascota se desarrollo en medio de las corrientes holisticas y
ecológicas que procuran el bienestar tanto físico como emocional por medio del
contacto con la naturaleza. Cuando las personas interactúan con
animales sienten una sensación de unidad con la vida y con la naturaleza (García,
V; 2000)
Isabel Salama menciona
al respecto:
Las interacciones con los animales nos ponen en
contacto con el instinto mas puro, y el desenlace suele producir una
mayor conexión con nuestra parte animal e instintiva, y un mayor grado de
aceptación de la misma.
Durante las relaciones con los animales
entramos en un estado alterado de conciencia, en el que la humildad y la nobleza
de espíritu forman parte de esta interacción, y por ende, desaprendemos las
pautas de conducta de enfrentamiento con el mundo, y comenzamos a tener
conciencia de formar parte del mundo natural.
Aprendemos que tenemos un sitio y aprendemos a disfrutar de los
sentimientos que nos integran directamente a formar parte de un todo.
Los animales nos
trasmiten su sensibilidad hacia nuestro estado de animo, ayudan a destruir
nuestras corazas defensivas y a conocernos mejor a nosotros mismos (Estivill,
Sara; 1999)
La zooterapia tiene un
impacto directo sobre el sistema nervioso central, específicamente en el
sistema límbico; el contacto con los animales induce a la liberación de
endorfinas que generan sensaciones de tranquilidad que destensan y hacen mas
gratos nuestros procesos mentales. Estimula
las células T, endorfinas y hormonas, quienes permiten que se efectúen de
mejor forma los movimientos corporales y sentimientos, como son el gozar, el reír,
y el ser asertivo.
Desde 1872 Darwin
estudio el lenguaje corporal en los animales y descubrió que éstos muestran
todas las graduaciones de emoción, desde angustia hasta tranquilidad,
primordialmente en la mímica de su rostro.
La comunicación en los animales puede ser instintiva o aprendida, muy
importante de tener en cuenta es que todos los elementos que los animales usan
para comunicarse entre sí mismos, está contenido en el lenguaje humano,
primordialmente en el plano no verbal, debido a eso es que puede existir
comunicación entre una persona y un animal, en la que se
transmiten emociones, sentimientos, necesidades, etc.
Todo comportamiento
animal tiene factores heredados aparte del
aprendizaje de nuevas formas de comportamiento, tanto para su supervivencia,
como por imitación de otros miembros de su grupo con mayor experiencia, este
aprendizaje se da principalmente en las especies salvajes, no obstante, esa
capacidad también puede ser utilizada en beneficio de los seres humanos en el
caso de los animales que se han domesticado. El
uso de animales en terapia es una inversión del proceso de domesticación.
Ésta facilitó la civilización. Hoy se tratan pacientes con animales
para poder civilizarles y para que sean capaces de funcionar en nuestra cultura.
(Joel
S. Savishinsky, 1983)
Para adoptar una mascota
se deben tomar en cuenta las necesidades de la(s) personas interesada(s), y del
mismo modo, los recursos de espacio, de tiempo y de dinero con los que éstos
cuentan, no se recomienda tomar una decisión precipitada, ya que esto solo
derivaría en el abandono de la mascota, lo que dañaría mucho tanto al dueño
como a la misma mascota.
Los animales
domésticos por excelencia son el perro y el gato pues son los que más
interrelación presentan con sus dueños. Los perros son muy adecuados para
personas con problemas de socialización, ancianos o para quienes viven solos;
los gatos son más apropiados para personas con movilidad reducida, pues no
tienen que sacarles a pasear. (Ruiz, Itxaso; 1998) No obstante, también se utilizan los peces, las aves,
los conejos, los hámsters, las tortugas, los hurones, y últimamente, algunos
animales exóticos como las iguanas, las serpientes y otros.
El doctor Ange Condoret, (1947)
decía que Acariciar a un animal puede
reducir o incluso sustituir la ingestión de medicinas; reduce el estrés y la
tensión. Es el mejor relajante
tanto para el perro y el gato, como para su propietario.
Atkinson,
divide a los animales de compañía en tres grupos:
Ambientales:
Caracterizados porque necesitan pocos cuidados y
no requieren salir de casa, además de ser ornamentales; incluiría básicamente
a los peces, a los pájaros y a las tortugas.
De
primer plano:
Distinguidos porque ocupan un sitio muy importante
en la vida de sus dueños, normalmente no intervienen en el desarrollo de
relaciones e interacciones con otras personas; su principal representante es el
gato.
De
contacto:
Que suelen provocar relaciones de sus dueños con otras personas debido a que es
necesario sacarlos a pasear, además de exigir cantidad de cuidados y
atenciones, el perro es su legitimo representante.
Las terapias con
animales hacen uso del amor incondicional que las mascotas le entregan a sus dueños
como uno de los principales medios para la curación.
“Los animales de compañía constituyen una fuente inagotable de calor,
seguridad, y amor incondicional que nos llevan directamente a nuestra infancia,
al cariño protector que nos prodigaban nuestros padres” (Estivill, Sara;
1999). Los seres humanos son
cuidadores por naturaleza, por lo que mejoran y se renuevan cuando tienen a
otros de quien encargarse y a quienes darle su amor y cuidados.
“El proceso de cuidar
a otros, de criar, tocar, abrazar, proteger, alimentar y guiar, evoca los mismos
sentimientos y reacciones fisiológicos que recibir cuidados” (Delta Society,
2001), es la razón por la que la mayor parte de las personas aseguran
que sus mascotas los quieren tanto. Katcher
(1981) dice: “en la lengua inglesa, un animal de compañero es "un animal
doméstico" que significa tocar y acariciar”.
Una de las principales razones por las que el animal llega a ser tan
importante para el individuo o la familia que lo tiene, es que lo
“humanizamos”, haciendo cosas como ponerle nombre, hablarle, dándole
nuestra comida, llevándolo al veterinario cuando se siente mal, justificándolo
por su mal comportamiento, tratándolo como niño, y enterrándolo y llorándolo
cuando muere. Esta humanización según los doctores Aarón Katcher y Alan Beck
(1981), afecta positivamente al propio sentido de autoestima y de salud.
Los beneficios de la
convivencia con animales pueden ser de tres tipos: físicos, psíquicos y
sociales.
Entre los beneficios físicos,
se ha encontrado que existe una disminución en tiempo de recuperación de
muchas enfermedades, la estadística
de supervivencia en las personas que han sufrido cardiopatía isquémica y han
tenido mascotas es mas alta; se disminuye la soledad, y por ende, la tendencia a
la depresión, se reducen la ansiedad y la presión sanguínea, haciendo mas
lenta la palpitación cardiaca; especialmente en personas mayores (Friedmann,
1983; Anderson, 1992) quienes sufren de hipertensión se ven igualmente
beneficiados, ya que ésta reducción de presión, se alcanzaría al realizar
una dieta baja en sales, o al disminuir el consumo de bebidas alcohólicas.
Algunos estudios (Friedmann E; Thomas S; 1985) descubrieron que
los animales pueden reducir el nivel de estrés de un individuo, y por
consiguiente los problemas cardiovasculares, ¿cómo?; si nos basamos en la teoría
de la crisis; cuando las personas se encuentran muy alteradas o en crisis,
tienen comúnmente una respuesta de estrés llamada “de pelea o de huida”,
respuesta que involucra una movilización coordinada de varios sistemas del
cuerpo, entre ellos, la activación del sistema nervioso simpático, que provoca
el aumento de la presión sanguínea y la aceleración de la palpitación
cardiaca y de la respiración, además de cambios a nivel hormonal que preparan
al individuo a pelear o huir de algún enemigo, el cuerpo utiliza estos cambios
para maximizar el esfuerzo físico que requiere una situación de esta índole;
los niveles psicológicos y fisiológicos vuelven a su normalidad después de la
acción, sin embargo, la repetición frecuente, o periodos muy largos de esta
movilización, pueden dañar el sistema cardiovascular (Friedmann, E; 1995). En
estos casos, las mascotas pueden ayudar a evitar la respuesta de estrés por
completo alterando la situación que de otra forma sería estresante, o puede
mitigar el estrés al disminuir el impacto del estimulo estresante (esto puede
depender del tipo de situación estresante), simultáneamente puede ayudar a la
persona a desechar con mas rapidez las hormonas del estrés animándolos a hacer
ejercicio; la magnitud del efecto tranquilizante del animal depende de varios
tipos de factores, entre ellos, el tipo y la familiaridad de la situación, el
tipo de situación estresante, y la relación o las actitudes que se tienen
hacia la mascota. Al darles a los
poseedores un nuevo y agradable foco de atención promoviendo sentimientos de
seguridad y dando un medio de contacto y comodidad; (Friedmann, E; Thomas, S;
1985) la persona se mantiene apartada del estrés.
Otro beneficio es: que
las mascotas inducen a que se acreciente la cantidad de ejercicio realizado al día;
en gran cantidad de ocasiones, los enfermos de gravedad que tienen una mascota,
se ven en la necesidad de recuperarse y mantenerse vivos debido a su necesidad
de seguir cuidando a sus animales.
Entre los beneficios psíquicos;
los dueños de animales descargan grandes cantidades de afecto y cariño en sus
mascotas, de este modo, la presencia del animal contribuye a que mejore la
autoestima del individuo y a que adopte una actitud de responsabilidad y el
respeto hacia otros seres vivos. De
igual forma se ha comprobado que la presencia de una mascota le proporciona al
poseedor un sentimiento de seguridad, de intimidad, de parentesco y pertenencia,
y de constancia. (Katcher, A; 1990). Siegel (1990) menciona que el tener animales de compañía
disminuye las visitas a médicos debido a la reducción del estrés tanto
pasajero, como de tipo crónico, manteniendo ocupado al dueño al tener que
estar pendiente de las necesidades de su mascota y logrando con esto, la
continuidad de una rutina. Se reduce el aburrimiento, pues las ocurrencias de
los animales acostumbran arrancar carcajadas con facilidad; la risa relaja, y en
consecuencia, se acrecientan las defensas del organismo.
Se puede jugar con los animales por horas, y el encanto de los animales
radica en que con ellos no se establece competitividad, consecuentemente, no se
produce ansiedad, puesto que no hay enfrentamiento.
El mayor placer de tener un perro es que puedes hacer ridiculeces con él
y no sólo que él no te criticará, sino que hará ridiculeces contigo. Samuel
Butler (año desconocido)
Un animal de compañía
llena los espacios vacíos que tiene el individuo y disminuye enormemente el
sentimiento de soledad, estimulando el bienestar psicológico de la persona.
Los beneficios sociales:
“En los últimos 10 años,
una gran extensión de literatura medica ha emergido confirmando un fuerte y
positivo vinculo ente el soporte social y el mejoramiento de la salud humana y
sus supervivencia” (Erikson, 1994; Esterling et al., 1994; House et al., 1988;
Sherbourne et al., 1992; Vilhjalmson, 1993)
El animal, especialmente
el perro; sirve de enlace entre el dueño y otras personas, siendo éste un tema
de conversación, de interés, y un motivo para que las personas se reúnan y
convivan. Las personas que cruzan o cruzaron por situaciones traumáticas,
renuncian al contacto con los demás por temor a ser rechazados, dejando así de
tener interacciones sociales. Las
personas se sienten mas relajadas conversando con los animales que con sus
semejantes. Como mencionan
Bowd y Bowd que la
interacción no verbal compartida con los animales de compañía, proporciona
una fuente de relajación inexistente en la relación con compañeros humanos,
quienes piden conversación como condición para la amistad. Inclusive en las personas que han sufrido una perdida muy
dolorosa, la mascota les dará desde el primer día la fuerza para seguir
adelante en lugar de refugiarse en el dolor, haciendo difícil y tormentoso su
presente. El animal funge la función
de confidente y cómplice de sus dueños, pues frecuentemente las personas hablan
con sus mascotas de
manera franca y directa, y
comparten con ellos sus pensamientos y sentimientos,
y desarrollando con esto una sensación de mayor confianza y libertad de
comunicarse con otras personas, y facilitando
las interacciones sociales entre forasteros (Caza et al., 1992) o
simplemente descargando el peso que una persona llega a cargar cuando guarda
secretos y no se atreve a contarlos a alguien mas.
“La comunicación verbal y no verbal que se establece entre ambos, brinda al
dueño del animal satisfacción emocional y estabilidad” (Estivill, Sara;
1999).
Hay
una reducción sumamente significativa de problemas de salud menores y una
mejora igualmente importante de los componentes psicológicos de salud general (Serpell,
1991)
En
un estudio con 120 dueños de animales de compañía realizado por el doctor Aarón
Katcher en la facultad de veterinaria de la universidad de Pensylvania, el 98%
de los entrevistados afirmó que hablaba a su mascota como a una persona y el
81% de los dueños creía que sus animales correspondían a sus sentimientos. (Estivill,
Sara, Terapia con animales de compañía, Pp.35)
“Quienes investigan
las interacciones entre las personas, los animales y el ambiente natural,
consideran muy difícil sobreestimar la importancia de los animales en la vida
de las personas en cualquier sitio” (Delta Society, 2001).
La relación que un individuo llega a tener con su mascota, puede llegar
a ser tan profunda que el animal percibe los estados de ánimo de su dueño y
busca ayudarlo. Incluso existen
casos de personas de edad avanzada que después de sufrir algún problema de
salud, la mascota actúa espontáneamente y logra salvaguardar la vida de su dueño,
llamando la atención de alguna persona y provocando la intervención medica
necesaria. El canal de Animal
planet, ha documentado que los animales, especialmente los
perros, tienen una gran capacidad para detectar cambios bioquímicos en el
organismo de sus dueños; mediante el olfato, variación en el tono de voz, y
otras variantes percibidas por dichos animales por sus sentidos, se comprobó
que pueden detectar cuándo una persona, puede estar próxima a sufrir un ataque
epiléptico, cardiaco, o una baja en los niveles de glucosa, que le puedan
ocasionar desde un mareo o desmayo, hasta la muerte. (García, V; 2000)
El verdadero vinculo
entre hombre y animal, es
diferente de la simple propiedad,
e involucra una relación voluntaria, continua y progresiva, más
que una de tipo ocasional y/o provisional;
y que sea beneficiosa para ambas partes, la cual debe dar derecho a cada uno de los
miembros de ser respetado. Este
tipo de relación es tan importante que hasta hombres y mujeres sin hogar, a
menudo buscan la forma de mantener animales domésticos, cuyo afecto y compañerismo
son sumamente importantes para ellos (Kidd, y Kidd; 1994).
En un estudio alemán, el 90% de los padres opinaron que sus mascotas
jugaban un papel educativo con sus hijos pequeños y que mejoraban la calidad de
vida de los niños. 80% de los niños entrevistados consideraban a su perro como
su principal amigo y confidente. No es poco comun que un niño o un adulto
perciban a un animal como un igual (Nebbe, 1991) “casi todas las interacciones
con animales de compañía, involucran cierto antropomorfismo y pueden ser
construidos de alguna manera, como un sustituto de las relaciones humanas” (Veevers,
1985)
Los niños que crecen
con mascotas además, se familiarizan con etapas importantes del ciclo de la
vida, como son el nacimiento, desarrollo, reproducción y muerte, les
proporciona sentido de responsabilidad, y se sienten útiles y comprendidos; el
cariño del animal favorece para elevar su autoestima, construyéndola o
reaprendiéndola, y a optimizar su autoconcepto.
El riesgo que se genera
al tener un animal de compañía es casi nulo, a más de que existe la ventaja
de que se puede elegir y adaptar al animal a las necesidades del individuo.
Las personas que viven en instituciones como
asilos y centros de cuidado, en muchas ocasiones descubren que estos lugares,
son como hogares simulados en los que sus vidas y actividades son estrechamente
controladas; esto los puede llevar a sentirse aislados y deprimidos.
En las instituciones para enfermos o
ancianos, las visitas de tipo terapéutico que utilizan animales,
provocan una sensación de cobijo que reconforta a los internos, se abre un
espacio dentro de sus rutinas dedicado al esparcimiento y la relajación, en el
que se entremezcla la socialización y la alegría, los pacientes que se
encuentran postrados, se ven invitados a girarse, levantarse, o al menos mover
el brazo para poder tocar a los animales, contribuyendo de esta manera a la
ejercitación de los residentes. Las
vistas favorecen el desvanecimiento del aburrimiento y la tensión, la distracción
del dolor y las molestias tanto emocionales como físicas. “Mejoran la calidad
de vida de las personas ancianas” (Robb,
1987; Stallones, 1990)
En un estudio
canadiense con 1,000 personas, el Dr. Parminda Raina (1999), halló que las
personas mayores que poseen mascotas eran mas autosuficientes en sus actividades
diarias, asimismo encontró que las personas mayores con mascotas, tenían
menos gastos relacionados con la salud que quienes no las poseían.
Existen, especialmente,
4 efectos trascendentales que los animales provocan en las personas de edad
avanzada:
El aumento de la autoestima
El efecto de puente social
La disminución de la tensión y el estrés
El estimular la salud
Los animales de compañía
tienden a tener la habilidad de ayudar a las personas a usar su propia fuerza a
favor de si mismos, además de que son capaces de establecer relaciones estables
de manera rápida, y son sensibles a los sentimientos y emociones de las
personas, distinguiendo los momentos en los que son necesitados por el ser
humano.
2.3 Actividades asistidas por animales v.s. terapia
asistida por animales
“No existe mejor psiquiatra en el mundo
que un cachorro lamiendo tu cara.”
Ben Williams
“Un perro piensa que tu eres lo que crees ser”
Jane Swan
Actualmente
existen varias maneras llevar a
cabo la Zooterapia, en gran cantidad de ocasiones, el tipo de trabajo que se va
a desarrollar depende del animal que elegimos para que nos acompañe en el
tratamiento, además de el tipo de profesionista que dirija el trabajo, ya que
el enfoque del que haga uso el profesional de la salud, impactará el resultado
de la labor.
La terapia
asistida con animales (TAA), es muy diferente de las actividades asistidas por
animales, la principal diferencia radica en que la TAA se orienta a trabajar de
una manera proyectada y rigurosa, buscando aumentar un comportamiento deseado o
disminuir uno no deseado; la TAA tiene un enfoque pluridisciplinario
que emplea animales como auxiliares de otras terapias, y que los involucra con
intenciones terapéuticas en la rutina diaria de una persona o grupo de personas
con ciertas enfermedades o problemas, pues los animales están altamente
vinculados con el bienestar fisiológico y psicológico del ser humano.
Las actividades
asistidas por animales, no tienen como finalidad generar un cambio especifico en
el comportamiento humano, sino solamente el mejoramiento de la calidad de vida.
En muchos casos. las mascotas ayudan a reducir la ansiedad, y son
recomendados para contrarrestar algunos trastornos emocionales derivados del
stress. Tanto los animales como sus entrenadores deben ser adiestrados y
elegidos para estas actividades en especifico, y pueden ser aplicadas tanto por
terapeutas, voluntarios u otras personas. Estas actividades radican básicamente
en visitas amistosas en las que las personas se van involucrando con los
animales, este tipo de actividad, puede ser grupal, en
contraste con las actividades terapéuticas, que son diseñadas para una persona
en especifico.
Un programa de TAA es
una serie de pasos metodológicos psicoeducativos que incluyen una técnica de
asistencia animal, este, logra en la persona una apertura hacia nuevas
actividades, trabajando como un eficaz estimulo. ¿Y porque llega un animal a
estimular tanto a un individuo? Esto se debe a que los animales de compañía,
especialmente los perros, tienen características, ideales, como mostrar
intensos estímulos multisensoriales como son los sonidos fuertes y claros, una
impresión visual muy viva, un olor característico, se pueden tocar para
combatir los bajos niveles de respuesta sensorial y afectiva (primordialmente en
niños autistas), y son propensos a lamer, seguir o ladrar a la persona que los
rechaza (Estivill Sara, 1999). Podrían
beneficiarse de la Terapia asistida por animales, individuos autistas, enfermos
del corazón, personas con parálisis cerebral, pacientes con enfermedades
terminales, con enfermedades mentales, con trastornos de comportamiento, población
anciana, penal, víctimas de
violaciones, y otros. En varios
tipos de terapia con animales, especialmente en las terapias con niños con
capacidades diferentes, se van registrando las interacciones entre los animales
y los niños, cada interacción se denomina etograma.
De esta manera, se van realizando inventarios de comportamiento que se
fundan en ir reconociendo el significado de la mas mínima acción que cualquier
organismo vivo puede llevar a cabo como resultado de su interacción con otro
organismo, de ahí, se comparan las frecuencias del comportamiento del paciente,
y las frecuencias de comportamiento del animal, esto logra aclarar el grado de
interacción y las necesidades del paciente.
El etograma es una
herramienta de investigación de la etologia; ciencia que estudia el origen y la
evolución de la conducta animal en su ambiente natural desde el punto de vista
biológico, y que entraña aspectos fisiológicos, ecológicos y comparativos,
este tipo de estudio se fundamenta en la metodología observacional.
La etologia nace de sus predecesoras, la psicología animal y la psicología
comparada, y en ella interactúan otras ciencias, tales como la zoología, la
psicología, la biología, la antropología, la primatologia, la ecología, la
neurobiología, la genética y la teoría de la evolución.
Según Niko Tinbergen, los objetivos de la etología son: Describir el
comportamiento de los animales descomponiéndolo en elementos relativamente
sencillos de conducta, y explicar la conducta explicando cada uno de dichos
elementos. Se
filman las interacciones entre el individuo y el animal, se
evalúan las diferentes reacciones de las personas al relacionarse con animales,
con personas y objetos, cómo toman un acto de comunicación, y como responden a
este mismo; además de como el paciente se expresa y actúa ante distintos estímulos.
Se puede
reproducir la secuencia grabada y
volverla a observar, eligiendo un tramo y examinando la interacción; esto
permite analizar los movimientos cuadro por cuadro y obtener la clave para poder
generar futuros estímulos. De este
modo, un diagnóstico que antes reclamaba dos meses, se puede resolver en un
solo encuentro con el apoyo del animal; después, el animal seguirá asistiendo
a las sesiones y servirá de apoyo para la adecuada estimulación del paciente.
2.4 Como surgió la terapia asistida por animales?
Errar
es humano, perdonar, canino.
Anónimo.
La
mayoría de los perros no piensan que son humanos,
saben
lo que son
Anónimo
El primer uso de los
animales de compañía como medio terapéutico registrado oficialmente, fué en
1972, en el asilo de York, Inglaterra; William Tuke, utilizó a los animales
como modificadores positivos del comportamiento, observó que los pacientes podían
aprender autocontrol si había criaturas mas débiles que dependían de ellos.
En 1867 el instituto
Bethel, en Belefield Alemania, empezó la terapia múltiple con animales, los
cuales, intervenían en el tratamiento de enfermos epilépticos, y mas tarde,
los usaron en otras patologías.
En 1944, el Army Air
Force Convalescent Center, en Pawling, Nueva York, utilizó a las mascotas para
rehabilitar aviadores usándolos
como vivificantes y distractores en la recuperación de secuelas psicológicas.
El doctor Samuel B. Ross
fundó en 1948, un centro en las cercanías de Nueva York, Green Chimneys, que
se ha convertido con los años en la institución mas prestigiosa de las
dedicadas a la reeducacion infantil y juvenil mediante actividades y terapias
asistidas por animales (Estivill Sara, 1999)
El centro medico forense
de Oakwood (Ohio; E.U.) presentó el primer
programa de terapia de mascota, en el centro de máxima seguridad.
No obstante, la terapia
con animales de compañía (TAAC), nació oficialmente en 1962, cuando el perro
Jingles del psiquiatra Boris Levinson interactuó con un niño muy retraído,
Levinson abrió campo en esta área con su trabajo: el perro como
co-terapeuta. (López,
M; 1998)
En 1966, Earling
Stordhal, un invidente, fundó el centro Beitostolen, en Noruega, con el fin de
rehabilitar invidentes y minusválidos.
En los 70’s, Sam y
Elizabeth Corson, trabajaron en el hospital Estatal de Ohio ocupándose de la
interacción que surgía entre jóvenes y animales, y cómo ayudaba a disminuir
la introversión..
En 1982, Earl Strimple,
comenzó con un programa llamado PAL, en la prisión de Lorton (Washington)
En 1991 en el I congreso internacional: El hombre y
los animales de compañía, beneficios para la salud, Laurel Redefer,
presento los resultados obtenidos en una investigación con niños autistas
acompañados de un perro, en la que obtuvo lo siguiente:
Aumento de la interacción social y disminución de la auto
estimulación en presencia del animal.
Los niños aprendieron a jugar, y mas tarde, a iniciar
interacciones cada vez mas complejas con el animal.
La aproximación al
animal fue seguida de la aproximación y la interacción con el terapeuta.
El contacto con el animal fue acompañado de un mayor y mejor
uso del lenguaje con signos ó verbal.
En
1992, cerca del 70% de los auspicios e instituciones en el Reino Unido e
Irlanda, que respondieron a una encuesta, reportaron tener mascotas residentes.
En 1993 en
el II congreso internacional: El hombre y los animales de compañía,
beneficios para la salud, el uso de este tipo de terapia usada en niños con
problemas de conducta, hiperactividad y DDH produjo:
Reducción de la agresividad, aparición de interés y una
mayor capacidad de prestar atención.
Respuesta a la terapia asistida incluso en los niños
gravemente afectados de autismo
Reducción de los síntomas a los seis meses de tratamiento
Aumento de las motivaciones para leer, para aprender y para
trabajar en equipo.
Aumento de la identificación con los instructores e
internalizacion del sistema moral inherente a la terapia.
En 1993 la fundación Purina fundo el primer programa con
animales de compañía para la rehabilitación y la integración de internos en
varias prisiones españolas.
En 1995 se
logró establecer el primer programa de terapia con animales para personas de la
tercera edad de la Residencia de la Gent de Reus en Tarragona.
Puedo por lo tanto
concluir, que los beneficios que los animales aportan son los siguientes:
Sensación de compañía, lo que reduce el sentimiento de
soledad y de desesperación.
Compromiso, con un ser al cual cuidar y proteger
Comunicación, tanto en el plano verbal como en el no verbal,
dando como resultado el incremento de movimientos faciales y corporales, que
posibilitan una comunicación mas congruente.
Estimulación para ejercitarse
Reducción de la ansiedad
Mejoramiento de la salud cardiovascular
Sentimiento de pertenencia y de utilidad
2.5 La equinoterapia
“Y
Dios tomó un puñado de viento del sur,
sopló
su aliento sobre él, y creó el caballo.”
Leyenda
Beduina
“La hipoterapia (o
equinoterapia), es un conjunto de técnicas reeducativas que, mediante el empleo
de caballos, presta su servicio en el tratamiento de distintos trastornos de índole
física y psíquica” (Salama, Isabel; 2003), es muy usado para minusvalías
motoras y usa los movimientos del caballo como parte del tratamiento.
Esta técnica aporta al
individuo, diversión, deporte, y ayuda de tipo terapéutico; consiste en que el
individuo monte al caballo ayudado por personal capacitado, como instructores y
psicoterapeutas; y aprenda a guiar al animal, y lograr que lleve a cabo ciertos
movimientos; usualmente la sesión dura 45 minutos aproximadamente, y se realiza
varias veces a la semana, dependiendo de lo que el equipo multidisciplinario
disponga, y tomando en cuenta las necesidades del caso especifico.
El movimiento que hace el caballo al caminar, se parece en gran manera al
del ser humano, y cabalgar, por consiguiente; genera tres tipos de beneficios;
de tipo perceptivo, de tipo sensorial y de tipo orgánico.
Las principales personas
que pueden favorecerse de este tipo de terapia son:
Aquellos que tienen problemas de movilidad, de equilibrio, o lesiones en
la medula espinal.
Quienes sufren de ansiedad y depresión.
Quienes tienen problemas de inseguridad y falta de concentración.
Aquellos que sufren de retraso mental.
Quienes han padecido de toxicomanía.
Aquellos han tenido brotes neuróticos.
Adolescentes con problemas de socialización.
Hay equilibrio mejorado, coordinación, movilidad, fuerza muscular,
postura y capacidad de lenguaje como consecuencia de la equitación terapéutica
(Biery y Kauffman, 1989; Dismuke, 1984)
El contacto con todos
los animales provoca sensaciones positivas, y el caballo no es la excepción,
además, este tiene la cualidad de que, por ser un animal grande requiere de
espacios amplios para vivir, por lo que al estar en el territorio del caballo te
conectas con la naturaleza. “Cabalgar estimula la concentración y aumenta el
umbral de atención, además de que, lograr guiar un caballo, es un buen
ejercicio para reforzar la autoestima” (Salama Isabel, 2001).
Gran cantidad de los pacientes que utilizan la equinoterapia, crean
una relación afectiva muy intensa con el animal, y que en muchas ocasiones, no
pueden mantener de igual forma con un ser humano, Trinidad Barceló, directora
de Sac Xiroi interpreta así el proceso: “Cuando le dices a un chico que se
encargue de cuidar un caballo, le estas diciendo que confías en el, ya que le
dejas el caballo en sus manos, y el niño entiende que el caballo no lo
cuestionará ni tendrá prejuicios contra él y se dejara cuidar; no es extraño
que, cuando un adolescente tiene un conflicto, una pelea o un problema con un
educador, un maestro, un jefe de taller u otros compañeros, corra a buscar la
compañía de su caballo (Estivill Sara, La terapia con animales de compañía,
Pp. 125)
Otros de los muchos
beneficios que aporta el cabalgar son:
Estimular la relajación de los miembros, tonificar los músculos y
mejorar la coordinación y el equilibrio.
Regular los latidos cardiacos y normalizar el nivel de presión sanguínea.
Mejoramiento del humor al estar cerca del caballo, al acariciarlo,
cepillarlo y estar en contacto con él.
El ejercicio de montar un caballo, aumenta el estado de desahogo de tensión,
las funciones respiratorias y cardiovasculares; y las personas liberan todo el
estrés que tienen acumulado.
Se aumenta la movilidad de las articulaciones y estimula la alerta del
cuerpo en el espacio.
Ayuda a tolerar mejor la frustración, y proporciona autocontrol.
Algunas de las
actividades que se realizan en las sesiones de equinoterapia son:
Cepillarlos: Esto favorece la concentración, la relación de afecto con
el animal, y la coordinación
motriz gruesa.
Preparar el equipo: Que incentiva la actitud del trabajo en equipo y la
memoria.
Escribir el nombre del caballo o contar sus patas: Lo que ejercita la
retención, y hace que se practiquen los números y se fortalezcan las nociones
de cantidad.
Montarlos: Esto permite el trabajo con emociones, además de el
equilibrio y la coordinación.
Dentro de este tipo de
terapias, es muy importante manejar la idea de “juego”, pues gracias a esta
idea, el ejercicio se convierte en una diversión y deja de ser un aburrido y
difícil “tratamiento”, dando como resultado, un ambiente mas sereno,
equilibrado y armonioso. El caballo permite conjugar la responsabilidad y el
placer, y se convierte en un objeto de deseo de gran valor emocional y terapéutico
(Estivill Sara, 1999)
2.6
La delfinoterapia
“Ningún ser de la creación es mas divino
que
los
delfines, y existía con anterioridad al hombre y
compartían
las ciudades con los, mortales , pero por
orden
de Dionisio pasaron de la tierra a los
mares
y tomaron la forma de los peces”
Los
delfines son animales con una muy buena fama entre los seres humanos, debido a
su difundida inteligencia y a su buen humor y compañerismo, estos animales
parecen tener una sonrisa inmortal, son animales muy juguetones y confiados de
si mismos, gustan de estar haciendo acrobacias dentro del agua y las exhiben
orgullosos a las personas que observan entusiasmados. De igual manera, se caracterizan por ser animales
inmensamente sociales, leales y fraternos para con su grupo, aún si éste
incluye a miembros de la especie humana.
Las
terapias con delfines tienen como objetivo estimular ciertas zonas del cerebro
humano, equilibrando los hemisferios cerebrales por medio del sonar del delfín,
y logrando sincronizar el funcionamiento cerebral; inclusive ésta armonización
se produce entre el cerebro humano y el del delfín pues estos cetáceos,
mantienen casi permanentemente una actividad cerebral de frecuencia baja llamada
Nivel Alfa, que es esencialmente la que se utiliza en la meditación. Esto fué
descubierto por el biólogo John Lilly, quien trabajaba sobre la neuroanatomía
los delfines en colaboración con la Marina norteamericana cuando, gracias a
unos experimentos que incluían la observación del comportamiento de su propia
mente en unas cámaras de aislamiento especialmente diseñadas, pudo llegar a la
conclusión de que los delfines se encuentran en estado meditativo las 24 horas
del día. Paralelamente estableció un sistema bidireccional de comunicación
con los delfines, creando un interfaz informatizado, el proyecto suponía que el
lenguaje de los delfines estaba basado en imágenes sónicas. Con los sonidos
emitidos por los delfines, se creaban imágenes computarizadas que
posteriormente eran analizadas por especialistas para poder diseñar una cadena
de respuesta a los delfines a través del ordenador, y de ese modo crear un
lenguaje que hombre y delfín pudieran entender. Y así, tras años de investigación, se llegó a
confeccionar el primer diccionario bilingüe (ingles-lenguaje de los delfines,
compuesto por unas 50 palabras). Esa
interrelación entre la mente del delfín y la del hombre, es lo que ha abierto
la puerta a la Delfinoterapia.
Los
primeros en hacer uso de la Delfinoterapia fueron: el doctor Horace Dobbs, en
Escocia, y el doctor David Nathanson en Florida, ambos en la década de los
‘70s
Desde
1986 Ludmila Lukina trabaja Delfinoterapia con niños y adultos en campamentos
de verano, estas personas reportaron mejoramiento de su humor, bienestar,
vitalidad, y aumento en la capacidad de trabajar (Simposio internacional de
medicina 1995). Los cambios mas acentuados de la Delfinoterapia, son los que se
presentan en el trabajo de las discapacidades psíquicas, entre ellas el
autismo, los problemas motores y el síndrome de Down. Los delfines tienen un cerebro aún mas desarrollado que el
del ser humano, y tienen una gran sensibilidad al tacto, sintiendo gran afición
por el mismo. Además, su sonar
esta tan especializado, que logran orientarse con él, e incluso utilizarlo para
“ver” a través de la materia.
Algunos
de los principales resultados que ha arrojado esta terapia, es la disminución
de los dolores, cambios químicos en la sangre, y asistencia para la recuperación
de enfermedades crónicas y terminales.
2.7
Terapia con perros
Los
perros no son nuestra vida completa,
pero
completan nuestra vida.
Roger
Caras
Un
perro es la única cosa en la Tierra que te
amará
más de lo que tú te amas a ti mismo.
Josh
Billings.
Si tomas
a un perro hambriento y lo haces
próspero,
no te morderá. Es la principal
diferencia
entre el perro y el hombre.
Mark
Twain
El perro obtiene
aprendizaje y nuevas conductas tanto al coexistir con seres humanos, como al
convivir con otros perros, aparte de lo que sus instintos le dictan.
Todo perro tiene una personalidad, debido principalmente a su herencia
genética y a su raza, sin embargo, a través del entrenamiento, se pueden
modificar en gran medida las tendencias que el animal posee de forma innata.
Los perros, además de
todo el amor que nos brindan, también pueden llegar a ser muy útiles, ya que
pueden ser entrenados para distintas funciones y tareas, en especial, para
aquellas personas que padecen de alguna minusvalía, así, además de ser una
agradable compañía, pueden llegar a convertirse en los ojos de un ciego, los oídos
de un sordo, los brazos de un manco, o las piernas de una persona en silla de
ruedas.
Los perros debido a que
son animales muy activos, necesitan salir a caminar, por lo que estimulan a sus
dueños a salir con ellos; pasear con un perro en un parque es una manera
excelente de conocer gente, el perro ayuda a identificar a personas con
inquietudes similares, y son un buen tema de conversación, además, las
personas que pasean con sus perros o gatos, parecen mas amistosas e inspiran
seguridad a los demás caminantes. Las
personas tímidas, parecen mas seguras de si mismas en compañía de su animal
(Estivill, Sara; 1999) en general, a los dueños de mascotas, se les
atribuyen mas virtudes.
Delta
Society determina tres tipos de perros para la asistencia de la salud de las
personas:
1)
Los perros de Terapia
2)
Los
perros de servicio
3)
Los perros residenciales.
El
perro de servicio es aquel que ayuda a una persona con alguna discapacidad,
facilitándole todas aquellas situaciones que se le presentan en la vida
cotidiana. Los perros
residenciales, son aquellos que ingresan y viven en instituciones como hogares
de niños o de ancianos; también aquellos perros que conviven con presos en las
cárceles. Los perros de terapia
(coterapeutas) son aquellos que elegimos y adiestramos para que nos ayuden a
desarrollar una Terapia Asistida por Animales o Actividades Asistidas por
Animales. Sin
embargo, para que un perro pueda convertirse en un terapeuta de cuatro patas,
debe ser convenientemente entrenado por un adiestrador profesional, debe conocer
las reglas elementales de obediencia, y especialmente, debe estar acostumbrado a
mantener la calma en todo tipo de situaciones, a admitir una gran variedad de
personas, de costumbres, de ordenes, de caricias, y de educación, conjuntamente
con la confianza de moverse con libertad y seguridad entre camas de hospital,
sillas de ruedas, muletas, bastones, etc. además de ser vacunado y de que se le
haga un minucioso chequeo para comprobar que no sea portador de alguna
enfermedad que pueda ser transmitida a uno de los pacientes. Mantener a un
animal saludable, es importante para mantener a la compañía humana saludable
también (Gorezyca, 2000) Para este tipo de trabajos, el perro debe ser
amistoso, tranquilo, sociable y tolerante, en pocas palabras, ser a prueba de
balas.
Aparte
de la convivencia directa, una de las evaluaciones que se pueden realizar a un
perro, es el Test de Campbell, que nos dará una moderada idea sobre el
temperamento que el animal puede presentar a futuro con respecto a los seres
humanos. “Este Test, consta de 5 ítems, y por cada ítem se otorga una
calificación (no numérica) de acuerdo a la conducta que presenta el animal
frente a la situación que le estamos presentando. Luego de obtener las 5 calificaciones, se saca un resultado
final. Ese resultado final que nos
provee el Test, es el que nos da a conocer la tendencia del carácter del perro.
El Test se debe realizar cuando el animal es cachorro, se considera ideal
un cachorro de 7 semanas aproximadamente.
Uno de los usos mas
conocidos y difundidos por todo el mundo, en el que los perros son utilizados
como enlace entre el humano y su
mundo, son los perros lazarillos. Entre
las razas de perros predilectas para ser adiestrados como perros guía, están
los Labrador Retriever, los Golden Retriever, y los Pastores Alemanes, debido a
que se caracterizan por ser animales muy equilibrados, dóciles, y con una gran
capacidad de aprendizaje, además, no suelen mostrar rasgos de agresividad ante
otros animales ni personas.
En caso de las personas
con sordera, en EE.UU. los perros son entrenados para avisar a sus dueños de
ciertos sonidos, como el teléfono, timbre, el despertador, etc. además de
sirenas mientras conduce, y de alarmas por incendios.
De la convivencia con un
perro, se derivan una gran cantidad de beneficios, tanto a nivel fisiológico
como a nivel emocional, entre los principales beneficios de tipo terapéutico,
se encuentran:
Las hormonas se producen en mayor cantidad, y esto ayuda a mejorar
nuestro sistema inmunológico.
En el caso de los individuos que tienen tendencia a la depresión, su
ayuda resulta invaluable, ya que estimulan a las personas, en especial a las que
viven solas, y las incitan a reaccionar de modo positivo ante distintas
situaciones de su vida, dejan de sentirse solos, y por ende, vuelven a hacer
contacto con el mundo exterior.
Sirven como catalizador de la comunicación entre los distintos miembros
de una familia.
Estimulan el ejercicio físico, y previenen el sedentarismo, y avivan la
socialización durante los paseos.
Fomentan la responsabilidad.
Saben escuchar las confidencias de modo compasivo y con gran aceptación
y paciencia, permitiendo que la gente se desahogue con mayor facilidad.
Motivan conductas de tipo lúdico, es decir, invitan a las personas a
jugar, y gracias a ello se mejora el humor.
El afecto que otorga la mascota a su dueño, y el hecho de que lo acepta
sin emitir juicios de valor, provoca un sentimiento de bienestar, y aumenta la
autoestima.
Promueve momentos de intimidad y confianza entre los miembros de una
familia.
Refuerza la comunicación de tipo afectiva, respetuosa y lúdica.
Las constantes caricias y el afecto recibido, motivan la seguridad y la
confianza en otro tipo de relaciones.
Mejora las funciones respiratorias y cardiovasculares
Entre las principales
cualidades de los perros, puedo enumerar las siguientes:
Son muy cariñosos,
poseen una inteligencia formidable, son obedientes, su carácter es abierto y
activo, son alegres por naturaleza, no limitan nunca su afecto, y siempre están
pendientes de las necesidades de sus dueños.
2.8
Terapia con gatos
Existen
dos maneras para refugiarse de
las
miserias de la vida: música y gatos.
Albert
Schweitzer
Como
todos quienes hayan pasado tiempo con un gato
sabe
bien, los gatos tienen una paciencia enorme
con las
limitaciones de la especie humana.
Cleveland
Amory
Los perros y
los gatos son los únicos entre los animales domésticos, que mantienen una
asociación con el hombre sin la necesidad de ser enjaulados o atados (Robinson,
Ian; 1995). Los gatos son
animales independientes, muy flojos y relajados, además de curiosos y muy
atentos a todos los sonidos y/o señales, son usualmente reconocidos por su
elegancia, su naturalidad, su calma, su limpieza, y porque su manutención es en
general, mas barata que la de los perros. Son
ideales para personas nerviosas y que necesiten relajarse, asimismo, necesitan
menos cuidados y menos atención que los perros y no demandan que se les saque a
pasear, aunque en realidad existen gatos que acostumbran salir a pasear con sus
dueños.
Entre las
actividades mas comunes que se pueden realizar con un gato están: el
acariciarlos, cepillarlos, jugar con ellos arrojándoles alguna pelota pequeña
o jalando un cordón frente a ellos para que lo persigan, hablarles, darles de
comer, etc. Los gatos llegan a
acoplarse muchísimo a sus dueños, adoran que los acaricien, y son capaces de
ofrecer sorprendentes e inesperadas demostraciones de cariño. Su presencia ayuda a sentirnos menos solos, y por ese motivo,
resultan muy adecuados para las personas que han de permanecer mucho tiempo en
casa, como sucede con los ancianos, minusválidos y enfermos crónicos. Le dan sentido
de constancia a los niños adoptivos (Hutton, 1985) a las ancianas y ancianos y
a los prisioneros (Jecs, Alba, comunicación personal 1988; Hendy, 1984;
Katcher; 1989). Su
candidez y su autocontrol estampan un efecto que es tranquiliza a las personas
ansiosas e hipertensas. Por su tamaño,
pueden tenerse en el regazo y ser acariciados; parece ser que la suave
consistencia de su pelo estimula de un modo agradable los receptores que
recubren nuestra piel, y que las rítmicas vibraciones de su ronroneo transmiten
calma y seguridad. Reducen el estrés
en sus dueños, quienes se distienden y se tranquilizan.
Se ha verificado que ciertas personas con problemas de tipo psicológico,
mejoraban al tener la compañía de un gato.
En Estados Unidos, una investigación confirmó que gente con problemas
de corazón progresaban hacía la mejoría con más prontitud. “Sube más alto tarifas de supervivencia de
un año después enfermedad coronaria” (Friedmann et Al-, 1980; Friedmann y
Thomas, 1995)
Para que un gato pueda ser usado en
una terapia, debe ser muy tolerante a la presencia de muchas personas, debe
mantenerse tranquilo mientras permanece en un coche, debe permitir que lo
acaricien todo tipo de personas, y conviene que reciba con gusto todo tipo de
demostraciones de afecto.
La
relación que establecen los gatos con sus dueños, depende en gran medida del
tipo de relación que tenia la madre de los gatos con los humanos cuando eran
pequeños, en el caso de los gatos que no tuvieron contacto con humanos desde
edad temprana, requieren de tiempo y una gran cantidad de paciencia por parte de
la persona para que los gatitos acepten el establecimiento de un lazo social;
pero los gatos que están bien domesticados, suelen establecer lazos fácilmente
con nuevas personas, aún después de haber tenido una mala experiencia con
otros seres humanos. (Turner D. C.; 1988) El
tener un gato y alimentarlo, no siempre implica que éste establezca una relación
cercana con su dueño, si el dueño del gato no responde a sus demostraciones de
afecto, hablándole y/o acariciándole, el lazo afectivo desaparece con rapidez.
(Turner
D. C.; 1992). Los
lazos afectivos mas fuertes con los gatos, son encontrados con mas frecuencia en
hogares en los que los adultos perciben a los animales de compañía como niños
a quienes poder cuidar y de quien disfrutar su compañía. (Serpell, J. A; 1981)
Cuando se selecciona a un gato, es importante decidir si éste será mantenido dentro o fuera de casa, o si es deseable tener un gato o más de uno; los gatos “caseros” suelen pasar mas tiempo con sus dueños que los gatos que salen de las casas, pues la relación con su dueño, se convierte en una importante fuente de estimulación para ellos. En el caso de que se decida tener al gato dentro de casa, es importante verificar que exista dentro de ella muebles u objetos que estén diseñados para satisfacer las necesidades biológicas y motivacionales del gato. Cuando se decide tener mas de un gato, deben haber sido acostumbrados a convivir con otros gatos desde pequeños (Turner D. C.; 1991). El dueño de un gato, necesita solventar mas que los requerimientos de interacción que tiene el animal; debe hacerse responsable de proveerle a su mascota todo lo que necesite, desde convivencia y suficiente espacio, hasta comida y agua. Por fortuna, los gatos como especie, son bastante flexibles con respecto a sus requerimientos de espacio (Liberg, O; Sandell, M; 1988)
Los gatos han mostrado no tener preferencia por una edad en
particular o sexo especifico del dueño (Merterns, C. 1991; Turner D. C.; 1992).
No obstante, al comenzar a interactuar con los dueños, los gatos han
demostrado actuar de modo acorde al sexo y la edad de sus dueños, y según cómo
éstos los traten. Para convivir en
armonía con un gato, un aspecto básico e importante es aceptar la
independencia natural que tienen estos animales, y no esperar que respondan como
lo haría un perro, o algún otro animal; se debe aceptar su temperamento, y
permitir que sea el mismo animal quien revele sus propios estilos para demostrar
cariño; de esta manera la convivencia será mucho mas satisfactoria para ambas
partes.
No
hay nada en lo que las aves difieran más de los
humanos
que en la forma en la que pueden construir,
y
dejar el paisaje tal como estaba antes.
Robert
Lynd.
Un
ave no canta porque tenga una respuesta.
Canta
porque tiene una canción.
Proverbio
chino
Aparte
de los caballos, delfines, gatos y perros, los animales de menor tamaño también
son útiles para mejorar la calidad de vida del ser humano.
El mayor problema existente en los animales pequeños, es que no son tan
saludables ni tan resistentes como otros animales de mayor tamaño, al mismo
tiempo, no es posible entrenarlos para llevar a cabo ciertas actividades, y por
último, son poco longevos. Sin embargo, este tipo de animales son ventajosos desde la
perspectiva de la terapia pasiva, es decir, la persona se ve favorecida con solo
mirarlos o escucharlos. Entre los
animales pequeños que son usados en terapia están, los peces, los pájaros,
los hámsters, los conejos, etc.
Los
peces son perfectos tranquilizantes, en varios consultorios son utilizados por
sus efectos altamente relajantes. Los pájaros pueden llegar a ser educados para
que tengan ciertos modales básicos, e incluso para que lleven a cabo algunas
tareas sencillas y ciertos ejercicios terapéuticos.
Los hámsters en especial, por ser animales nerviosos, deben ser
acostumbrados desde pequeños a ser tocados o cargados constantemente, de esa
manera, se comportan mas obedientes. Estos
animalitos deben ser tratados con cariño y suavidad debido a que si se sienten
asustados, pueden llegar a agredir. Los
conejos son muy buenos para vivir en lugares donde sea necesaria la compañía
de animales, pero es importante que se les tenga adecuadas jaulas y se les
prodiguen cuidados, estos animalitos son muy convenientes para actividades táctiles;
son animales cariñosos que responden a las interacciones.
2.10
Estudios relevantes llevados a cabo con animales
Cada
niño debería tener dos cosas: un perro,
y
una madre que le deje tener uno.
Anónimo
Cuanta
más gente conozco, más quiero a mi perro.
Anónimo
A nivel domiciliario, Mugford y M´Comisky (1974) seleccionaron 30 ancianos a los que les colocaron periquitos enjaulados en su casa, mientras que a otros ancianos les colocaron flores o televisión, observaron que comparativamente, los que tenían el periquito mejoraron en su salud física y en las relaciones con los vecinos.
Clover Gowing comparó el efecto producido por unos peces de colores en comparación a otro grupo de ancianos a los que no les dio peces, y observó que los que los tenían mejoraban en su interés y sentido de la responsabilidad
A nivel
institucional, Brickel (1979) revisó el efecto de dos gatos en una institución,
observó el incremento de la sensibilidad de los pacientes, además de que
fueron los gatos, el tema principal de las conversaciones.
Salmon (1981), introdujo un perro en una unidad de crónicos de un hospital geriátrico de Caulfield, observó que la presencia del animal estimulaba la risa, el sentido de humor, la sensibilidad e incluso se volvió un incentivo para continuar viviendo.
El
proyecto de interpelación "Personas mayores y animales de compañía",
realizado por el departamento de psicología de la Universidad de las Islas
Baleares, con dos grupos de personas mayores de 60 años, los entrevistó antes
de introducir animales y seis meses después de dejarles un animal de compañía;
se observó una mejora de la calidad de vida general de este colectivo, sobre
todo en lo referente a la salud mental (ansiedad, depresión, control
emocional/conductual) y algo menor en relación a la salud física, no apreciándose
grandes cambios en las relaciones familiares y sociales.
El
programa animales de compañía de Cornell (1982), promueve la visita de
animales de compañía a instituciones geriátricas, observándose que los
ancianos afrontaban con más integridad las etapas finales de la vida y además
se suavizaba la tirantez de las visitas en presencia de los animales.
El
programa llevado a cabo entre el Instituto Gerontológico Gallego y el
Ayuntamiento de Ferrol, que consistió en entregar 15 animales de compañía de
tipo ambiental (tortugas, peces y pájaros) a personas mayores de 60 años y en
donde tras 3 meses de intervención se observaron importantes efectos sobre la
salud psíquica de los mayores.
El
programa que sobre animales de compañía y tercera edad ha puesto en marcha el
Instituto Gerontológico Gallego en colaboración con el Ayuntamiento de
Santiago para proporcionar animales de compañía a 15 personas mayores de 60 años
de este ayuntamiento y que reúnan una serie de características. Este programa
además de hacer seguimiento de las personas, valora desde el punto de vista de
la salud integral los efectos conseguidos a través de la interrelación
anciano-animal de compañía. A las personas beneficiarias la recepción del
animal de compañía no les supone gasto económico alguno durante la duración
del proyecto (un año).
PAL
(People Animals Love), un grupo de voluntarios sin fines de lucro formado en
Washington, D.C, hace 20 años trabaja para ayudar a las personas solitarias.
Después de un tiempo fueron a las prisiones, los hogares de
convalecencia y los hospitales. El
programa depende de voluntarios que comparten sus animales domésticos; no sólo
perros, sino también gatos, hámsters, aves u otra mascota.
Cusack
en un estudio con ancianos observó que los animales de compañía mejoraban el
bienestar psicológico y el sentido de humor de los ancianos al entretenerles de
forma desinteresada.
Sharon
E. Bolin (1968) decana del West Suburban College, Oak Park Illinois,
reveló que un animal de compañía es una manera de apoyo después del
fallecimiento de un cónyuge.
2.11
Instituciones
dedicadas a la zooterapia
Si crees
que eres alguien influyente,
trata de
darle órdenes al perro de otro.
Sabiduría
vaquera
Quien
haya dicho que no se puede comprar la felicidad,
no
estaba pensando en cachorritos.
Gene
Hill
Fundación Científica Argentina Establo Terapéutico (Facet)
People and Animals Coming Together (PACT) Pensylvania
Children and Animal Together for Seniors (CATS)
Nueva York
Pets are Wonderful Council (PAW) Chicago
Fundación Purina España
Delta Society
Fundación purina
Animo (centro de investigación y rehabilitación de
minusválidos
Asociación SAC XIROI
Delfinario Octopus
Fundación Caballo amigo
Fundación once del perro guía
Instituto gerontológico gallego
2.12 Ancianos y mascotas
Mi
perro está satisfecho con lo que hago,
pues
no está infectado con el concepto de
lo
que "debería" estar haciendo.
Lonzo
Idolswine
No
importa cuán poco dinero y posesiones tengas.
Tener
un perro te hace rico.
Louis
Sabin
Existen muchas variables
importantes que influencian a una persona de edad avanzada para elegir a una
mascota, entre ellos están, su pasado, su salud, la casa o residencia que
habita, si vive solo o acompañado, el tiempo que pretende pasar con el animal,
e incluso su capacidad económica.
“El rol de las
mascotas en la vida de las personas se puede ver desde la perspectiva del
desarrollo del curso de la vida” (Wilson, C; Netting, F; 1985).
El haber tenido una relación cercana con animales de niño, podría
predecir que la persona lleve una buena relación con ellos en la vejez, además
de que puede ser comparativamente mas beneficiado por la compañía de una
mascota. Asimismo, el tipo de
comportamiento que una persona haya tenido en su niñez, con respecto a su
mascota, puede influenciar mucho su comportamiento de adulto o de anciano.
En un estudio de
adultos, 88% de los dueños de mascotas las habían tenido de niños, mientras
que un 28% no. (Kidd,
A; Kidd, R; 1989)
“La evidencia sugiere
que el proceso del envejecimiento por si mismo, puede ser retrasado por un
estilo de vida saludable que dirige los retos psicológicos, levantándose en
los en los años de vejez” (Lynette A, 1995).
Los ancianos tienen que verse continuamente enfrentados con una gran
cantidad de retos y mantenerse motivados a pesar de ello haciendo uso de su
tiempo de manera productiva, y haciendo uso de medidas de sabiduría para poder
sostenerse de la mejor manera posible. En
un test estandarizado de auto-clasificación presentado por hombres y mujeres
arriba de 65 años, las personas con mascotas se describían a si mismas con mas
adjetivos favorables, como independencia, optimismo y nutrición. (Kidd,
A; Feldmann B; 1980)
No
obstante, es importante tomar en cuenta que aún las personas que cuentan con la
compañía de un animal, necesitan de la compañía de otras personas, en este
sentido, la mascota, en especial el perro, puede servir como un medio para que
la persona se vea involucrada en relaciones con otros seres humanos.
Los ancianos que viven
solos, son altamente propensos a caer en la apatía; si encima de esto están
jubilados, comienzan a sentirse carentes de identidad e inútiles; el esmero
prodigado a una mascota, ayuda a concretar la función de su dueño dándole un
status psicológico de manera similar a un trabajo o un hobbie, y con esta
identidad adquirida por medio del animal, la persona se siente con la
posibilidad de convivir con otros que comparten una identidad similar.
Los ancianos que han perdido amigos o familiares queridos suelen
refugiarse en niños o actividades recreativas o de trabajo, pero cuando carecen
de las posibilidades de hacerlo, las mascotas proveen resultados fantásticos;
debido a que cuando viven con su mascota, ya no se sienten abandonados, y
normalmente mantienen una sensación de bienestar “En algunos individuos
mayores, la mascota puede sustituir el rol de un hijo o un nieto”.
(Lynette A, 1995)
El animal provoca risa y
diversión al anciano, derivando esto en que la persona se sienta libre de reírse
de si misma y de las personas que los rodean, logrando que se vuelva mas
flexible y tolerante en momentos desagradables. Los ancianos suelen querer mucho a los animales, se acercan a
ellos, los abrazan, hablan con ellos, etc. y se sienten inducidos a hablar de
temas impensados y a abrirse para intercambiar experiencias y memorias. “El
tocar a un animal te hace sentir 74% mejor” (Lynette A, 1995) cuando se
dirigen a un animal, hablan mas despacio y de una manera mas relajada.
Los adultos mayores, son un grupo al
que la compañía de los animales les anima y les revitaliza. Esto debido a que tienen que adoptar una posición de
responsabilidad con el animal, viéndose forzados a salir a la calle. Siegel
(1993) documentó que las personas de edad avanzada que tenían perro pasaban
1.4 horas al día afuera con su perro; incluso las acciones más sencillas, como
darles de comer o jugar con ellos, les supone un ejercicio extra que les mejora
físicamente. “Mantener una rutina diaria regular, es uno de los cinco
factores que retrasan el envejecimiento” (Chopra, D. 1993)
En una cultura como la
nuestra que tiende a aislar a los mayores, las mascotas pueden ser el único
aspecto constante del entorno. Los
ancianos pueden apoyarse en ellos y esto los convierte en parte insustituible de
la red de apoyo social. Fieles, cariñosas y leales, las mascotas no se
preocupan por el éxito social, profesional o económico del dueño. Por eso cuidarlos, hablarles y tocarlos, puede servir para
disminuir el estrés, levantar la moral, la autoestima y las habilidades
sociales, aliviar la soledad y la depresión, y reducir la dependencia a los
medicamentos. A más de que son un
medio de diversión y recreación.
Susan
Robb, después de indagar a fondo los comportamientos de ancianos internados en
casas de reposo de EE.UU. comprobó que al permitírseles pasar el día en compañía
de un animal doméstico, se les mejoró el carácter, su interés por las cosas
incluyendo las actividades ajenas, fueron más participativos, notoriamente
afectuosos, además de que pronto empezaron a sonreír e integrarse al grupo,
abandonando la anterior apatía, la expresión de aburrimiento crónico e
imposibilidad de entretenerse que los sumía en cuadros de ansiedad, angustia y
dejadez. En otro programa de
visitas en un asilo en la que los residentes interactuaron con cachorros, tanto
los residentes como los dueños de los animales, mostraron mejoras en la
interacción social, la función psicológica, la satisfacción de la vida, la
función mental, el nivel de depresión, la competencia social y el bienestar
psicológico, en comparación con un grupo control. (Francis, G;
Turner, J; Jonson, S; 1985)
Dejarse
morir; ser viejo, está relacionado directamente con una vida carente de
sentido. Al tener responsabilidad
de alguien mas, el anciano va a tornarse más activo y, nuevamente necesario
para un ser vivo, como resultado buscará recuperar su cuerpo.
Su jornada adquiere ritmo, motivándose de conformidad a los tiempos y
requerimientos del animal dependiente de él.
La presencia de
un animal impone al anciano la recuperación del intercambio afectivo,
recurrente, entablado en el dar y no sólo en el recibir. Inclusive,
en el caso de personas mayores que se encuentran atacados por una enfermedad
terminal o están muy grandes, el doctor Sam Ahmedzai dice: “En nuestro
hospital, se dan a diario ejemplos vivos de mejora de la calidad de vida.
Podemos ver a pacientes inválidos o muy enfermos (algunos a pocos días de su
muerte) riendo, bromeando, y disfrutando de la vida, Y uno se pregunta si la
enfermedad y la limitación funcional han de significar siempre una perdida de
dignidad y de la posibilidad de disfrutar en contacto con otros seres vivos,
humanos o no” (Estivill, Sara; La terapia con animales de compañía Pp: 98)
Un animal, es una fuente
continua de creatividad y sorpresas, es una ayuda inapreciable para las personas
que sufren enfermedades graves; tener a alguien que les necesita, en un periodo
en que ellos mismos precisan la ayuda de otros, es una forma de que mejore su
autoestima (Estivill Sara, 1999). Particularmente,
los ancianos institucionalizados, son los que están en riesgo de sufrir
problemas asociados con la soledad, favoreciendo los efectos del aislamiento
debido a déficits sensoriales, desmejoras en el habla y movilidad, y
alteraciones en los procesos mentales; suelen sentirse emocionalmente
perturbados, y una forma de ayudarlos, es cubrir sus necesidades de amor y
afecto, y confortarlos.
Laura Anziazu, directora
de la residencia geriátrica de Llar Parc Serentill dice: “Estoy convencida de
que la convivencia con los animales resulta muy beneficiosa para las personas
mayores. Las distrae de su soledad, de lo dura y triste que es a veces la vejez
y les aporta ilusión, vida y ganas de reír. Además, los animales dan a esta
residencia un ambiente mas hogareño, hacen que nuestro centro se asemeje mas a
una casa” (Estivill, Sara;
La terapia con animales de compañía Pp: 92).
El abandono, la incontinencia afectiva y la carencia de relaciones
favorecen la presentación de cuadros depresivos, los que a su vez, refuerzan el
aislamiento y la soledad, cerrando el círculo. En distintas situaciones,
poseedores de mascotas reportaron significativamente menos depresión que los
que no las poseían (Garrity, T; Jonson,
T; Marx, M; Stallones, L; 1989). Las
personas, al mantenerse conviviendo con un animal, se sienten mas capaces, y por
consiguiente no se dejan llevar por la apatía; en un estudio se descubrió que
una de las mas grandes contribuciones de los animales a los seres humanos, es
que proporcionan estimulación para el uso constructivo del tiempo (Levinson, B;
1969)
En casos como el
Alzhaimer, los animales de compañía son altamente benéficos, Isabel Salama
(2000) dice al respecto:
La compañía de un animal, produce en el paciente un efecto de
catalizador social, ayudándolo a salir de su introversión y de su incomunicación.
Algunas investigaciones han reflejado la disminución del estado ansioso,
con disminución concomitante de la agresividad verbal, la hiperactividad y las
alucinaciones, en relación directa al tiempo de interacción poseedor-animal de
compañía.
Al parecer, los
pacientes agradecen la compañía de los animales, están de mejor humor, pasan
gran cantidad de tiempo con ellos, y no se estresan tanto ante situaciones de la
vida cotidiana. Según Rosa M.
Raga: “Hemos comprobado que los ancianos dementes, a los que les cuesta
conectar con otros ancianos y cuidadores, contactan con los perros, que son el
elemento que los conecta con el mundo real, hasta el punto de que personas que
en todo el día no dirigen la palabra a nadie, hablan con los animales y están
pendientes de ellos” (Estivill, Sara;
La terapia con animales de compañía Pp: 96).
Con
la presencia de un animal, se ve incrementada la comunicación con otras
personas, estimulando con esto la evocación de recuerdos.
“Los animales nos
ayudan a través de mensajes, algunas veces subliminales, que entran
directamente a nuestro inconsciente y que nos enseñan a valorarnos, a
relajarnos, y a descubrir quienes somos y porque estamos en el aquí y en el
ahora” (Salama Isabel 2003)
Referencias
bibliográficas
Aurer;
Alfonso (1997) “Envejecer bien, un estimulo ético teológico”
Barcelona: Herder
Estivill Sara (1999) “La terapia con animales
de compañía convivir con mascotas: como benefician a las personas”
Madrid: Tikal
Estrada Inda Lauro (1997) “El ciclo
vital de la familia” México: Grijalbo
Fine Aubrey (2000) “Handbook
on animal-assisted therapy (Theoretical foundation and guideline for
practice)” Londres: Academic
Press
Gili M.
(1993) “Calidad de vida en
personas mayores con animales de compañía.” 2do. Congreso Internacional,
el hombre y los animales de compañía. Barcelona
Manteca
Villanova Xavier (1997) “Etologia clínica veterinaria del
perro y del gato” Barcelona:
Multimedica
Mayán JM, , Millán JC, y cols. (1994) “Animales
de compañía y tercera edad.” Santiago:
Xunta de Galicia
Mishara B. L; Rieden R. G (2000) “El
proceso del envejecimiento” 3°
edición, Madrid: Monta
Moragas Ricardo (2000) “Gerontologia social:
Envejecimiento y calidad de vida”
2° edición Barcelona: Herder
Robinson I. (1995) “The
Waltham book of Human-Animal Interaction: benefits and responsibilities of pet
ownership” Oxford: Pergamon
http://www.nestorcalderon.conciencianimal.org
http://www.enfermerianatural.galeon.com
http://www.conciencia-animal.cl
http://www.isabelsalama.com