ÍNDICE
CAPITULO I
1.1
Introducción......................................04
1.2
Planteamiento del problema........................07
1.3
Objetivos.........................................07
1.4
Hipótesis.........................................08
1.5
Importancia del estudio...........................08
1.6
Limitaciones del estudio..........................09
1.7
Definición de términos............................09
REVISIÓN
DE LA LITERATURA
2.3 Actividades asistidas por animales v.s. terapia
asistida por animales.................................34
2.4
¿Como surgió la terapia asistida por animales?....38
2.5
La equinoterapia..................................42
2.6
La delfinoterapia.................................47
2.7
Terapia con perros................................50
2.8
Terapia con gatos.................................56
2.9
Animales pequeños.................................61
2.11
Instituciones dedicadas a la zooterapia..........66
2.12
Ancianos y mascotas..............................67
2.13 La
vejez.........................................75
2.14
Perspectivas del envejecimiento..................79
2.15
El anciano y su familia..........................91
2.16
Teorías del envejecimiento.......................95
CAPITULO III
INTRODUCCIÓN
“Hasta
que hayas amado a un animal,
una
parte de tu alma estará dormida.”
Anatole
France
“Podemos
juzgar el corazón de un hombre
según
trata a los animales.”
Immanual
Kant
Esta
tesis tiene como objetivo demostrar la importancia que tienen los animales de
compañía, conocidos como mascotas, en nuestra vida cotidiana. Es importante
para mi, hacer de conocimiento público, que el hecho de convivir con una
mascota puede aportar beneficios inimaginables a todo tipo de persona, desde un
niño hasta un anciano.
La
convivencia con animales nos mejora el humor, y como nuestro estado de ánimo
repercute en otras áreas, como resultado de que somos seres biopsicosociales-espirituales,
como resultado, nos vemos beneficiados en muchos otros aspectos, en especial, en
el físico.
Algunos
animales ayudan a aliviar enfermedades en las personas, de hecho existen
agrupaciones o instituciones que recorren hospitales y asilos de ancianos para
que los enfermos se sientan mejor, mitigando su sentimiento de soledad, llenando
los espacios vacíos de su vida, brindando un estímulo para salir de su
aislamiento y restableciendo las relaciones entre ellos, alejando su mente de
pensamientos negativos que les pueden hacer daño, ahuyentando el
aburrimiento, acentuando su buen humor, etc. son un excelente estímulo para el
ejercicio y el movimiento, invitando a las personas a mantenerse activas, en
fin, logrando que su estado de salud físico y emocional se mejore en distintos
aspectos; a esto se le conoce como “Terapia de Mascota”.
Diversas
investigaciones, mencionadas mas adelante en la revisión de literatura, señalan
que el fenómeno de la recuperación de las personas que tienen mascotas es un
hecho real, ya que el contacto con un animal y la interacción con él, provee
beneficios terapéuticos,[g1] desde
alargar la expectativa de una vida, hasta la reducción de estrés y presión
sanguínea; y es que el animal es una fuente de salud y equilibrio para las
personas.
En
los últimos años a nivel mundial se han intensificado los programas con
participación de animales de compañía en las terapias tradicionales, los
efectos positivos de este tipo de terapias ayudan a los pacientes a recuperarse
de estados depresivos, existen numerosas historias sumamente enternecedoras
sobre este tipo de tratamientos. Adoptar
un animal estimula el cariño y nos ayuda a hacer más llevaderas las rutinas
cotidianas, entre otras ventajas llevar a pasear a nuestro perro puede
incentivarnos a hacer ejercicio y hacer contacto con otra gente; se ha
constatado que las personas que viven solas y que poseen una mascota, se han
visto favorecidas al poder establecer diálogos con mayor facilidad y
frecuencia, y por consiguiente, a poder establecer nuevas relaciones.
Se
derivan beneficios fisiológicos, psicológicos y sociales; no importa si
llevamos a nuestra casa un perro o un gato, tampoco es relevante si el animal es
de raza pura o mestiza, la relación con un animal nos favorecerá, nos
enriquecerá cada día como personas, y podremos enfrentar días complicados con
la compañía de una mascota que nos ayudará a mantenernos positivos y alegres
durante el día.
1.1
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
¿Cuál es el rol terapéutico que las mascotas tienen en el estado de salud físico y emocional del ser humano, ubicado en la etapa de la vejez?.
1.2
OBJETIVOS
Evaluar las características
del vínculo anciano-animal, como pueden ser: tipos de vínculo establecidos,
repercusiones que genera, actitudes y efectos en las personas de la tercera
edad.
Crear conciencia de los efectos positivos que las mascotas proporcionan
en la salud y en la calidad de vida de las personas.
Identificar el rol terapéutico que las mascotas tienen en el estado de
salud del ser humano.
Lograr una participación activa y útil de las mascotas en la sociedad.
1.3 HIPÓTESIS
El envejecimiento puede contribuir a que las personas, en especial los
adultos mayores, se aíslen, se vuelvan agresivas, sufran de regresiones, se
depriman, etc.
El
tipo de vínculo establecido con un animal podría dar lugar a una mejoría a
nivel físico-emocional-social.
1.4
IMPORTANCIA DEL ESTUDIO
Existe
aún muy poca información acerca de los animales como un medio eficaz de
terapia, por lo tanto, quiero que este estudio contribuya a la información
existente, y si es posible, aporte información no existente, además de servir
como medio de difusión y de conocimiento accesible a toda persona que desee
consultar esta tesis. Busco
documentar casos en especifico en los que se puedan inferir información valiosa
y que se pueda generalizar a otros sujetos en distintos ámbitos de la
zooterapia, específicamente, al terapia de mascota.
1.5
LIMITACIONES DEL ESTUDIO
Debido a que la relación de un sujeto con un animal es subjetiva, y
depende tanto del sujeto, como de el animal, poca de la información obtenida se
puede generalizar.
El impacto de una mascota sobre su dueño, depende de la raza, el
temperamento y la especie del animal.
La interacción suscitada, dependerá de la etapa de la vida en que se
encuentre el sujeto y de y de que tan involucrado se encuentre con su mascota.
1.6
DEFINICIÓN DE TÉRMINOS
Actividades Asistidas por Animales (AAA)
Las AAA pueden brindar situaciones motivacionales, educacionales y/o recreativas
que benefician la calidad de vida de las personas. Pueden desarrollarse en una
amplia variedad de ambientes y son llevadas a cabo por personas o voluntarios
capacitados especialmente, en conjunto con animales que reúnen aquellos
requisitos necesarios y específicos. (Delta society, 2000)
Actividad Lúdica: Cualquier
actividad que se emprende por el puro placer que proporciona ella misma, y esto
depende del valor subjetivo que el individuo le de a la misma.
(Diccionario de psicología, Larousse, Pp. 172)
Anciano:
Persona adulta ubicada en la Tercera Edad, que generalmente necesita de los
cuidados de otras personas de menor edad por su condición de salud.
Animales de compañía:
Aquellos que son
utilizados para acompañar a las personas que los poseen, no obteniéndose de
ellos, en general, beneficio económico alguno, y que además necesitan que se
les dispense una serie de cuidados, considerándose en muchos casos como un
miembro de la familia. (Salama 2003)
Autoestima:
Condición psicológica que mantiene activo a un ser humano, brindándole la
oportunidad de ver la vida de una manera positiva. Esta condición también
puede convertirse en negativa, y entonces se hablará de una baja autoestima.
Calidad de Vida:
Bienestar físico y psicológico del ser humano, donde se mantiene cubiertas la
mayoría de las necesidades básicas del hombre, para cumplir con parámetros de
vida saludable, tanto en cuerpo como en mente sana.
Depresión: Síndrome caracterizado por una tristeza
profunda y por la inhibición de las funciones psíquicas. (Enciclopedia
Microsoft Encarta 2003)
Equipo
multidisciplinario:
Conjunto de profesionistas de diferentes áreas; como psicólogos, pedagogos,
instructores, veterinarios, entrenadores, asistentes sociales, etc. que trabajan
en el establecimiento de un adecuado tratamiento terapéutico, en función del
paciente, y sus necesidades.
Estadío:
condición o situación diferente de aquella que la precede o la sigue
inmediatamente.
Estrés:
Estado de tensión que sufre el ser humano cuando se siente presionado ante
cualquier situación difícil de la vida en el hogar, trabajo e inclusive en
sitios de recreación.
Etologia Veterinaria:
estudio del comportamiento de las especies domesticas, como medio para asegurar
su salud, su productividad y su bienestar, se constituye como una ciencia
aplicada, al racionalizar el cuidado animal así como optimizar la utilización
del animal, a nivel colectivo e individual.
Geriatría: Especialidad medica que estudia las
enfermedades de la ancianidad. (Diccionario Academia Sec. Fdz. Editores, Pág.
281)
Histología:
Estudio de los tejidos orgánicos
Mascotas:
Animales domésticos que pueden vivir junto al hombre en un medio ambiente
compartido, generalmente fuera de su hábitat natural, que necesitan cuidados básicos
que por sí solos no pueden satisfacer, tales como la alimentación.
Salud:
Estado en que el ser orgánico ejerce normalmente todas sus funciones.
Condiciones físicas en que se encuentra un organismo en un momento determinado.
Soledad:
Ausencia de soporte social
Soporte social:
Información que le llega al sujeto que se siente cuidado y amado, estimado, y
miembro de una red de obligaciones mutuas. (Cobb, 1976)
Tensión:
Estado anímico de excitación, impaciencia, esfuerzo o exaltación. Estado de
oposición u hostilidad entre personas o grupos humanos.
Terapia Asistida por Animales (TAA)
Se trata de una intervención dirigida hacia un objetivo, en la cual el
encuentro con el animal es parte integral del proceso del tratamiento;
es dirigida por un Profesional de la Salud desde el marco de su profesión.
se diseña, fundamentalmente, para promover mejoras en las áreas física,
emocional y social, y en lo que respecta al funcionamiento cognitivo de las
personas. Puede llevarse a cabo desde una amplia variedad de encuadres y puede
realizarse de manera individual o grupal. Todo el proceso del tratamiento se
evaluará y se documentará. (Delta society, 2000)
Zooterapia: Es
una técnica que involucra a los animales en el diagnostico, prevención y
tratamiento de patologías humanas, tanto físicas como psicológicas. Así como
en el aprendizaje y adaptación de niños y niñas con capacidades diferentes.
“El
perro representa todo lo mejor de una persona.”
Etienne
Charlet
“Los
ojos de un animal tienen el
poder
de hablar un gran lenguaje.”
Martin
Buber
Los
animales han sido una clave del estilo de vida humana por miles de años.
“El mantenimiento de animales como mascotas no es simplemente un fenómeno
surgido en el mundo occidental, sino difundido en otras culturas” (Paul, 1994;
Ritvo, 1988; Serpell, 1986)
En
tiempos antiguos, los animales eras considerados solo como bestias sin valor
alguno como acompañantes, sino como seres irracionales que solo servían para
ayudar a los seres humanos a realizar tareas pesadas como carga, provisión de
comida, o trabajo religioso. En el
aspecto religioso, los griegos por ejemplo, pensaban que los perros tenían la
habilidad de curar las enfermedades y los usaban como co-terapeutas en los
templos; además, se pensaba que el alma de las personas fallecidas debían
pasar a través de un perro para poder llegar al otro mundo.
Los
egipcios domesticaron al gato cuando asentaron su agricultura esperando que
espantaran a las alimañas de los cultivos; tiempo después, confinaron a todos
los gatos en los templos con propósitos religiosos. Mientras las civilizaciones se fueron desarrollando, las
relaciones humano-animales fueron decayendo para convertirse en meramente simbólicas
o periféricas.
En
la época medieval, el tener una mascota era un privilegio único de la
aristocracia y de los miembros de la iglesia, debido a que en las clases bajas
“El tener un animal estaba relacionado con las practicas paganas, la inquisición
lo tomaba como evidencia de herejía y brujería” (Paul, E.; Serpell, J.;
1994). Otra de las principales razones para que el tener animales
estuviera mal visto, fué que este tipo de relaciones eran consideradas
inmorales e iban en contra del orden natural de la vida, idea que los aristócratas
brincaban fácilmente debido a su rango y riqueza.
No
obstante, este tipo de ideología no predominaba en todo el mundo, entre los
siglos XVI y XIX, los misioneros europeos y los exploradores del nuevo mundo,
reportaron una gran variedad de especies de animales mantenidos como acompañantes
y observaron asombrados que el pueblo indígena los trataba con respeto y los
usaban tanto para actividades de juego como para la caza, la protección, la
compañía, etc.
A
partir de la época de la ilustración, la idea de que los animales no eran
buenos, comienza a cambiar; de hecho “Se ha argumentado que el cuidado de
mascotas de la manera en que se lleva a cabo actualmente es un invento del
victorianismo en el siglo IX” (Ritvo, H. 1988), y es que surge y comienza a
expandirse en los citadinos, la costumbre de tener animales de compañía cuando
las personas del campo, al emigrar hacia las ciudades en busca de nuevas
oportunidades, comienzan a adoptar animales como compañeros, en un intento por
imitar el estilo de vida del campo, así es como se comenzó a notar que la
relación con una mascota tiene grandes recompensas.
“Incluso
la compasión y la preocupación por el bienestar de los animales se convirtió
en uno de los temas didácticos favoritos para la literatura infantil en los
siglos XVIII y XIX, con el claro propósito de inculcar una ética de amabilidad
y fineza, particularmente en los varones” (Grier,1999; Ritvo, 1987; Turner,
1980)
En tiempos antiguos,
distintas tribus y poblaciones le atribuían a los animales la capacidad de
curar las enfermedades humanas, estas teorías estaban fundamentadas en la idea
de que todo ser vivo tiene una especie de alma, espíritu, o esencia, que les
daba vida, las enfermedades surgían debido a un ataque en contra del alma, acto
de algún espíritu malévolo, esto sucedía mientras el cuerpo estaba
inconsciente y “Las pistas del origen del ataque espiritual eran
frecuentemente dados por el contenido de los sueños o las visiones que son
inmediatamente precedidas por una enfermedad en particular, una lesión, o
infortunios” (Benedict, 1929; Campbell, 1984; Eliade, 1964; Hallowell, 1926;
Martín; 1978; Nelson, 1986; Speck, 1977; Wenzel, 1991).
Los animales se consideraban como guardianes espirituales de tipo
personal (Benedict, 1929; Hultzkrantz, 1987); en muchas culturas los
animales representaban el espíritu de ancestros sabios.
Este tipo de ideologías
fueron poco a poco en decaída sustituidas por ideas mas científicas, y por lo
tanto, mejor fundamentadas en la verdad, mas razonables y respetables.
“El
amor por todas las criaturas vivientes
es
el más noble atributo del hombre.”
Charles
Darwin
Vivimos
en una sociedad en la que cada vez hay más animales domésticos presentes en
nuestras vidas, pese a eso, conocemos muy poco acerca de su manera de
comportarse y de comunicarse.
Con
los mamíferos, especialmente con el perro y el gato, se forman lazos de
complicidad y convivencia en que la interacción se mantiene por medio de códigos
a los que ambas partes pueden corresponder apropiadamente; hay códigos sociales
como el contacto físico a través de caricias, y códigos de respuesta como el
ronroneo del gato y los movimientos de la cola del perro. Las personas tienen distintos tipos de personalidades y
actitudes y una gran cantidad de formas para expresarlas, esta personalidad se
ve incluso reflejada en el tipo de animal que eligen. (Veveers, 1985)
La reciente disciplina
de la terapia de mascota se desarrollo en medio de las corrientes holisticas y
ecológicas que procuran el bienestar tanto físico como emocional por medio del
contacto con la naturaleza. Cuando las personas interactúan con
animales sienten una sensación de unidad con la vida y con la naturaleza (García,
V; 2000)
Isabel Salama menciona
al respecto:
Las interacciones con los animales nos ponen en
contacto con el instinto mas puro, y el desenlace suele producir una
mayor conexión con nuestra parte animal e instintiva, y un mayor grado de
aceptación de la misma.
Durante las relaciones con los animales
entramos en un estado alterado de conciencia, en el que la humildad y la nobleza
de espíritu forman parte de esta interacción, y por ende, desaprendemos las
pautas de conducta de enfrentamiento con el mundo, y comenzamos a tener
conciencia de formar parte del mundo natural.
Aprendemos que tenemos un sitio y aprendemos a disfrutar de los
sentimientos que nos integran directamente a formar parte de un todo.
Los animales nos
trasmiten su sensibilidad hacia nuestro estado de animo, ayudan a destruir
nuestras corazas defensivas y a conocernos mejor a nosotros mismos (Estivill,
Sara; 1999)
La zooterapia tiene un
impacto directo sobre el sistema nervioso central, específicamente en el
sistema límbico; el contacto con los animales induce a la liberación de
endorfinas que generan sensaciones de tranquilidad que destensan y hacen mas
gratos nuestros procesos mentales. Estimula
las células T, endorfinas y hormonas, quienes permiten que se efectúen de
mejor forma los movimientos corporales y sentimientos, como son el gozar, el reír,
y el ser asertivo.
Desde 1872 Darwin
estudio el lenguaje corporal en los animales y descubrió que éstos muestran
todas las graduaciones de emoción, desde angustia hasta tranquilidad,
primordialmente en la mímica de su rostro.
La comunicación en los animales puede ser instintiva o aprendida, muy
importante de tener en cuenta es que todos los elementos que los animales usan
para comunicarse entre sí mismos, está contenido en el lenguaje humano,
primordialmente en el plano no verbal, debido a eso es que puede existir
comunicación entre una persona y un animal, en la que se
transmiten emociones, sentimientos, necesidades, etc.
Todo comportamiento
animal tiene factores heredados aparte del
aprendizaje de nuevas formas de comportamiento, tanto para su supervivencia,
como por imitación de otros miembros de su grupo con mayor experiencia, este
aprendizaje se da principalmente en las especies salvajes, no obstante, esa
capacidad también puede ser utilizada en beneficio de los seres humanos en el
caso de los animales que se han domesticado. El
uso de animales en terapia es una inversión del proceso de domesticación.
Ésta facilitó la civilización. Hoy se tratan pacientes con animales
para poder civilizarles y para que sean capaces de funcionar en nuestra cultura.
(Joel
S. Savishinsky, 1983)
Para adoptar una mascota
se deben tomar en cuenta las necesidades de la(s) personas interesada(s), y del
mismo modo, los recursos de espacio, de tiempo y de dinero con los que éstos
cuentan, no se recomienda tomar una decisión precipitada, ya que esto solo
derivaría en el abandono de la mascota, lo que dañaría mucho tanto al dueño
como a la misma mascota.
Los animales
domésticos por excelencia son el perro y el gato pues son los que más
interrelación presentan con sus dueños. Los perros son muy adecuados para
personas con problemas de socialización, ancianos o para quienes viven solos;
los gatos son más apropiados para personas con movilidad reducida, pues no
tienen que sacarles a pasear. (Ruiz, Itxaso; 1998) No obstante, también se utilizan los peces, las aves,
los conejos, los hámsters, las tortugas, los hurones, y últimamente, algunos
animales exóticos como las iguanas, las serpientes y otros.
El doctor Ange Condoret, (1947)
decía que Acariciar a un animal puede
reducir o incluso sustituir la ingestión de medicinas; reduce el estrés y la
tensión. Es el mejor relajante
tanto para el perro y el gato, como para su propietario.
Atkinson,
divide a los animales de compañía en tres grupos:
Ambientales:
Caracterizados porque necesitan pocos cuidados y
no requieren salir de casa, además de ser ornamentales; incluiría básicamente
a los peces, a los pájaros y a las tortugas.
De
primer plano:
Distinguidos porque ocupan un sitio muy importante
en la vida de sus dueños, normalmente no intervienen en el desarrollo de
relaciones e interacciones con otras personas; su principal representante es el
gato.
De
contacto:
Que suelen provocar relaciones de sus dueños con otras personas debido a que es
necesario sacarlos a pasear, además de exigir cantidad de cuidados y
atenciones, el perro es su legitimo representante.
Las terapias con
animales hacen uso del amor incondicional que las mascotas le entregan a sus dueños
como uno de los principales medios para la curación.
“Los animales de compañía constituyen una fuente inagotable de calor,
seguridad, y amor incondicional que nos llevan directamente a nuestra infancia,
al cariño protector que nos prodigaban nuestros padres” (Estivill, Sara;
1999). Los seres humanos son
cuidadores por naturaleza, por lo que mejoran y se renuevan cuando tienen a
otros de quien encargarse y a quienes darle su amor y cuidados.
“El proceso de cuidar
a otros, de criar, tocar, abrazar, proteger, alimentar y guiar, evoca los mismos
sentimientos y reacciones fisiológicos que recibir cuidados” (Delta Society,
2001), es la razón por la que la mayor parte de las personas aseguran
que sus mascotas los quieren tanto. Katcher
(1981) dice: “en la lengua inglesa, un animal de compañero es "un animal
doméstico" que significa tocar y acariciar”.
Una de las principales razones por las que el animal llega a ser tan
importante para el individuo o la familia que lo tiene, es que lo
“humanizamos”, haciendo cosas como ponerle nombre, hablarle, dándole
nuestra comida, llevándolo al veterinario cuando se siente mal, justificándolo
por su mal comportamiento, tratándolo como niño, y enterrándolo y llorándolo
cuando muere. Esta humanización según los doctores Aarón Katcher y Alan Beck
(1981), afecta positivamente al propio sentido de autoestima y de salud.
Los beneficios de la
convivencia con animales pueden ser de tres tipos: físicos, psíquicos y
sociales.
Entre los beneficios físicos,
se ha encontrado que existe una disminución en tiempo de recuperación de
muchas enfermedades, la estadística
de supervivencia en las personas que han sufrido cardiopatía isquémica y han
tenido mascotas es mas alta; se disminuye la soledad, y por ende, la tendencia a
la depresión, se reducen la ansiedad y la presión sanguínea, haciendo mas
lenta la palpitación cardiaca; especialmente en personas mayores (Friedmann,
1983; Anderson, 1992) quienes sufren de hipertensión se ven igualmente
beneficiados, ya que ésta reducción de presión, se alcanzaría al realizar
una dieta baja en sales, o al disminuir el consumo de bebidas alcohólicas.
Algunos estudios (Friedmann E; Thomas S; 1985) descubrieron que
los animales pueden reducir el nivel de estrés de un individuo, y por
consiguiente los problemas cardiovasculares, ¿cómo?; si nos basamos en la teoría
de la crisis; cuando las personas se encuentran muy alteradas o en crisis,
tienen comúnmente una respuesta de estrés llamada “de pelea o de huida”,
respuesta que involucra una movilización coordinada de varios sistemas del
cuerpo, entre ellos, la activación del sistema nervioso simpático, que provoca
el aumento de la presión sanguínea y la aceleración de la palpitación
cardiaca y de la respiración, además de cambios a nivel hormonal que preparan
al individuo a pelear o huir de algún enemigo, el cuerpo utiliza estos cambios
para maximizar el esfuerzo físico que requiere una situación de esta índole;
los niveles psicológicos y fisiológicos vuelven a su normalidad después de la
acción, sin embargo, la repetición frecuente, o periodos muy largos de esta
movilización, pueden dañar el sistema cardiovascular (Friedmann, E; 1995). En
estos casos, las mascotas pueden ayudar a evitar la respuesta de estrés por
completo alterando la situación que de otra forma sería estresante, o puede
mitigar el estrés al disminuir el impacto del estimulo estresante (esto puede
depender del tipo de situación estresante), simultáneamente puede ayudar a la
persona a desechar con mas rapidez las hormonas del estrés animándolos a hacer
ejercicio; la magnitud del efecto tranquilizante del animal depende de varios
tipos de factores, entre ellos, el tipo y la familiaridad de la situación, el
tipo de situación estresante, y la relación o las actitudes que se tienen
hacia la mascota. Al darles a los
poseedores un nuevo y agradable foco de atención promoviendo sentimientos de
seguridad y dando un medio de contacto y comodidad; (Friedmann, E; Thomas, S;
1985) la persona se mantiene apartada del estrés.
Otro beneficio es: que
las mascotas inducen a que se acreciente la cantidad de ejercicio realizado al día;
en gran cantidad de ocasiones, los enfermos de gravedad que tienen una mascota,
se ven en la necesidad de recuperarse y mantenerse vivos debido a su necesidad
de seguir cuidando a sus animales.
Entre los beneficios psíquicos;
los dueños de animales descargan grandes cantidades de afecto y cariño en sus
mascotas, de este modo, la presencia del animal contribuye a que mejore la
autoestima del individuo y a que adopte una actitud de responsabilidad y el
respeto hacia otros seres vivos. De
igual forma se ha comprobado que la presencia de una mascota le proporciona al
poseedor un sentimiento de seguridad, de intimidad, de parentesco y pertenencia,
y de constancia. (Katcher, A; 1990). Siegel (1990) menciona que el tener animales de compañía
disminuye las visitas a médicos debido a la reducción del estrés tanto
pasajero, como de tipo crónico, manteniendo ocupado al dueño al tener que
estar pendiente de las necesidades de su mascota y logrando con esto, la
continuidad de una rutina. Se reduce el aburrimiento, pues las ocurrencias de
los animales acostumbran arrancar carcajadas con facilidad; la risa relaja, y en
consecuencia, se acrecientan las defensas del organismo.
Se puede jugar con los animales por horas, y el encanto de los animales
radica en que con ellos no se establece competitividad, consecuentemente, no se
produce ansiedad, puesto que no hay enfrentamiento.
El mayor placer de tener un perro es que puedes hacer ridiculeces con él
y no sólo que él no te criticará, sino que hará ridiculeces contigo. Samuel
Butler (año desconocido)
Un animal de compañía
llena los espacios vacíos que tiene el individuo y disminuye enormemente el
sentimiento de soledad, estimulando el bienestar psicológico de la persona.
Los beneficios sociales:
“En los últimos 10 años,
una gran extensión de literatura medica ha emergido confirmando un fuerte y
positivo vinculo ente el soporte social y el mejoramiento de la salud humana y
sus supervivencia” (Erikson, 1994; Esterling et al., 1994; House et al., 1988;
Sherbourne et al., 1992; Vilhjalmson, 1993)
El animal, especialmente
el perro; sirve de enlace entre el dueño y otras personas, siendo éste un tema
de conversación, de interés, y un motivo para que las personas se reúnan y
convivan. Las personas que cruzan o cruzaron por situaciones traumáticas,
renuncian al contacto con los demás por temor a ser rechazados, dejando así de
tener interacciones sociales. Las
personas se sienten mas relajadas conversando con los animales que con sus
semejantes. Como mencionan
Bowd y Bowd que la
interacción no verbal compartida con los animales de compañía, proporciona
una fuente de relajación inexistente en la relación con compañeros humanos,
quienes piden conversación como condición para la amistad. Inclusive en las personas que han sufrido una perdida muy
dolorosa, la mascota les dará desde el primer día la fuerza para seguir
adelante en lugar de refugiarse en el dolor, haciendo difícil y tormentoso su
presente. El animal funge la función
de confidente y cómplice de sus dueños, pues frecuentemente las personas hablan
con sus mascotas de
manera franca y directa, y
comparten con ellos sus pensamientos y sentimientos,
y desarrollando con esto una sensación de mayor confianza y libertad de
comunicarse con otras personas, y facilitando
las interacciones sociales entre forasteros (Caza et al., 1992) o
simplemente descargando el peso que una persona llega a cargar cuando guarda
secretos y no se atreve a contarlos a alguien mas.
“La comunicación verbal y no verbal que se establece entre ambos, brinda al
dueño del animal satisfacción emocional y estabilidad” (Estivill, Sara;
1999).
Hay
una reducción sumamente significativa de problemas de salud menores y una
mejora igualmente importante de los componentes psicológicos de salud general (Serpell,
1991)
En
un estudio con 120 dueños de animales de compañía realizado por el doctor Aarón
Katcher en la facultad de veterinaria de la universidad de Pensylvania, el 98%
de los entrevistados afirmó que hablaba a su mascota como a una persona y el
81% de los dueños creía que sus animales correspondían a sus sentimientos. (Estivill,
Sara, Terapia con animales de compañía, Pp.35)
“Quienes investigan
las interacciones entre las personas, los animales y el ambiente natural,
consideran muy difícil sobreestimar la importancia de los animales en la vida
de las personas en cualquier sitio” (Delta Society, 2001).
La relación que un individuo llega a tener con su mascota, puede llegar
a ser tan profunda que el animal percibe los estados de ánimo de su dueño y
busca ayudarlo. Incluso existen
casos de personas de edad avanzada que después de sufrir algún problema de
salud, la mascota actúa espontáneamente y logra salvaguardar la vida de su dueño,
llamando la atención de alguna persona y provocando la intervención medica
necesaria. El canal de Animal
planet, ha documentado que los animales, especialmente los
perros, tienen una gran capacidad para detectar cambios bioquímicos en el
organismo de sus dueños; mediante el olfato, variación en el tono de voz, y
otras variantes percibidas por dichos animales por sus sentidos, se comprobó
que pueden detectar cuándo una persona, puede estar próxima a sufrir un ataque
epiléptico, cardiaco, o una baja en los niveles de glucosa, que le puedan
ocasionar desde un mareo o desmayo, hasta la muerte. (García, V; 2000)
El verdadero vinculo
entre hombre y animal, es
diferente de la simple propiedad,
e involucra una relación voluntaria, continua y progresiva, más
que una de tipo ocasional y/o provisional;
y que sea beneficiosa para ambas partes, la cual debe dar derecho a cada uno de los
miembros de ser respetado. Este
tipo de relación es tan importante que hasta hombres y mujeres sin hogar, a
menudo buscan la forma de mantener animales domésticos, cuyo afecto y compañerismo
son sumamente importantes para ellos (Kidd, y Kidd; 1994).
En un estudio alemán, el 90% de los padres opinaron que sus mascotas
jugaban un papel educativo con sus hijos pequeños y que mejoraban la calidad de
vida de los niños. 80% de los niños entrevistados consideraban a su perro como
su principal amigo y confidente. No es poco comun que un niño o un adulto
perciban a un animal como un igual (Nebbe, 1991) “casi todas las interacciones
con animales de compañía, involucran cierto antropomorfismo y pueden ser
construidos de alguna manera, como un sustituto de las relaciones humanas” (Veevers,
1985)
Los niños que crecen
con mascotas además, se familiarizan con etapas importantes del ciclo de la
vida, como son el nacimiento, desarrollo, reproducción y muerte, les
proporciona sentido de responsabilidad, y se sienten útiles y comprendidos; el
cariño del animal favorece para elevar su autoestima, construyéndola o
reaprendiéndola, y a optimizar su autoconcepto.
El riesgo que se genera
al tener un animal de compañía es casi nulo, a más de que existe la ventaja
de que se puede elegir y adaptar al animal a las necesidades del individuo.
Las personas que viven en instituciones como
asilos y centros de cuidado, en muchas ocasiones descubren que estos lugares,
son como hogares simulados en los que sus vidas y actividades son estrechamente
controladas; esto los puede llevar a sentirse aislados y deprimidos.
En las instituciones para enfermos o
ancianos, las visitas de tipo terapéutico que utilizan animales,
provocan una sensación de cobijo que reconforta a los internos, se abre un
espacio dentro de sus rutinas dedicado al esparcimiento y la relajación, en el
que se entremezcla la socialización y la alegría, los pacientes que se
encuentran postrados, se ven invitados a girarse, levantarse, o al menos mover
el brazo para poder tocar a los animales, contribuyendo de esta manera a la
ejercitación de los residentes. Las
vistas favorecen el desvanecimiento del aburrimiento y la tensión, la distracción
del dolor y las molestias tanto emocionales como físicas. “Mejoran la calidad
de vida de las personas ancianas” (Robb,
1987; Stallones, 1990)
En un estudio
canadiense con 1,000 personas, el Dr. Parminda Raina (1999), halló que las
personas mayores que poseen mascotas eran mas autosuficientes en sus actividades
diarias, asimismo encontró que las personas mayores con mascotas, tenían
menos gastos relacionados con la salud que quienes no las poseían.
Existen, especialmente,
4 efectos trascendentales que los animales provocan en las personas de edad
avanzada:
El aumento de la autoestima
El efecto de puente social
La disminución de la tensión y el estrés
El estimular la salud
Los animales de compañía
tienden a tener la habilidad de ayudar a las personas a usar su propia fuerza a
favor de si mismos, además de que son capaces de establecer relaciones estables
de manera rápida, y son sensibles a los sentimientos y emociones de las
personas, distinguiendo los momentos en los que son necesitados por el ser
humano.
2.3 Actividades asistidas por animales v.s. terapia
asistida por animales
“No existe mejor psiquiatra en el mundo
que un cachorro lamiendo tu cara.”
Ben Williams
“Un perro piensa que tu eres lo que crees ser”
Jane Swan
Actualmente
existen varias maneras llevar a
cabo la Zooterapia, en gran cantidad de ocasiones, el tipo de trabajo que se va
a desarrollar depende del animal que elegimos para que nos acompañe en el
tratamiento, además de el tipo de profesionista que dirija el trabajo, ya que
el enfoque del que haga uso el profesional de la salud, impactará el resultado
de la labor.
La terapia
asistida con animales (TAA), es muy diferente de las actividades asistidas por
animales, la principal diferencia radica en que la TAA se orienta a trabajar de
una manera proyectada y rigurosa, buscando aumentar un comportamiento deseado o
disminuir uno no deseado; la TAA tiene un enfoque pluridisciplinario
que emplea animales como auxiliares de otras terapias, y que los involucra con
intenciones terapéuticas en la rutina diaria de una persona o grupo de personas
con ciertas enfermedades o problemas, pues los animales están altamente
vinculados con el bienestar fisiológico y psicológico del ser humano.
Las actividades
asistidas por animales, no tienen como finalidad generar un cambio especifico en
el comportamiento humano, sino solamente el mejoramiento de la calidad de vida.
En muchos casos. las mascotas ayudan a reducir la ansiedad, y son
recomendados para contrarrestar algunos trastornos emocionales derivados del
stress. Tanto los animales como sus entrenadores deben ser adiestrados y
elegidos para estas actividades en especifico, y pueden ser aplicadas tanto por
terapeutas, voluntarios u otras personas. Estas actividades radican básicamente
en visitas amistosas en las que las personas se van involucrando con los
animales, este tipo de actividad, puede ser grupal, en
contraste con las actividades terapéuticas, que son diseñadas para una persona
en especifico.
Un programa de TAA es
una serie de pasos metodológicos psicoeducativos que incluyen una técnica de
asistencia animal, este, logra en la persona una apertura hacia nuevas
actividades, trabajando como un eficaz estimulo. ¿Y porque llega un animal a
estimular tanto a un individuo? Esto se debe a que los animales de compañía,
especialmente los perros, tienen características, ideales, como mostrar
intensos estímulos multisensoriales como son los sonidos fuertes y claros, una
impresión visual muy viva, un olor característico, se pueden tocar para
combatir los bajos niveles de respuesta sensorial y afectiva (primordialmente en
niños autistas), y son propensos a lamer, seguir o ladrar a la persona que los
rechaza (Estivill Sara, 1999). Podrían
beneficiarse de la Terapia asistida por animales, individuos autistas, enfermos
del corazón, personas con parálisis cerebral, pacientes con enfermedades
terminales, con enfermedades mentales, con trastornos de comportamiento, población
anciana, penal, víctimas de
violaciones, y otros. En varios
tipos de terapia con animales, especialmente en las terapias con niños con
capacidades diferentes, se van registrando las interacciones entre los animales
y los niños, cada interacción se denomina etograma.
De esta manera, se van realizando inventarios de comportamiento que se
fundan en ir reconociendo el significado de la mas mínima acción que cualquier
organismo vivo puede llevar a cabo como resultado de su interacción con otro
organismo, de ahí, se comparan las frecuencias del comportamiento del paciente,
y las frecuencias de comportamiento del animal, esto logra aclarar el grado de
interacción y las necesidades del paciente.
El etograma es una
herramienta de investigación de la etologia; ciencia que estudia el origen y la
evolución de la conducta animal en su ambiente natural desde el punto de vista
biológico, y que entraña aspectos fisiológicos, ecológicos y comparativos,
este tipo de estudio se fundamenta en la metodología observacional.
La etologia nace de sus predecesoras, la psicología animal y la psicología
comparada, y en ella interactúan otras ciencias, tales como la zoología, la
psicología, la biología, la antropología, la primatologia, la ecología, la
neurobiología, la genética y la teoría de la evolución.
Según Niko Tinbergen, los objetivos de la etología son: Describir el
comportamiento de los animales descomponiéndolo en elementos relativamente
sencillos de conducta, y explicar la conducta explicando cada uno de dichos
elementos. Se
filman las interacciones entre el individuo y el animal, se
evalúan las diferentes reacciones de las personas al relacionarse con animales,
con personas y objetos, cómo toman un acto de comunicación, y como responden a
este mismo; además de como el paciente se expresa y actúa ante distintos estímulos.
Se puede
reproducir la secuencia grabada y
volverla a observar, eligiendo un tramo y examinando la interacción; esto
permite analizar los movimientos cuadro por cuadro y obtener la clave para poder
generar futuros estímulos. De este
modo, un diagnóstico que antes reclamaba dos meses, se puede resolver en un
solo encuentro con el apoyo del animal; después, el animal seguirá asistiendo
a las sesiones y servirá de apoyo para la adecuada estimulación del paciente.
2.4 Como surgió la terapia asistida por animales?
Errar
es humano, perdonar, canino.
Anónimo.
La
mayoría de los perros no piensan que son humanos,
saben
lo que son
Anónimo
El primer uso de los
animales de compañía como medio terapéutico registrado oficialmente, fué en
1972, en el asilo de York, Inglaterra; William Tuke, utilizó a los animales
como modificadores positivos del comportamiento, observó que los pacientes podían
aprender autocontrol si había criaturas mas débiles que dependían de ellos.
En 1867 el instituto
Bethel, en Belefield Alemania, empezó la terapia múltiple con animales, los
cuales, intervenían en el tratamiento de enfermos epilépticos, y mas tarde,
los usaron en otras patologías.
En 1944, el Army Air
Force Convalescent Center, en Pawling, Nueva York, utilizó a las mascotas para
rehabilitar aviadores usándolos
como vivificantes y distractores en la recuperación de secuelas psicológicas.
El doctor Samuel B. Ross
fundó en 1948, un centro en las cercanías de Nueva York, Green Chimneys, que
se ha convertido con los años en la institución mas prestigiosa de las
dedicadas a la reeducacion infantil y juvenil mediante actividades y terapias
asistidas por animales (Estivill Sara, 1999)
El centro medico forense
de Oakwood (Ohio; E.U.) presentó el primer
programa de terapia de mascota, en el centro de máxima seguridad.
No obstante, la terapia
con animales de compañía (TAAC), nació oficialmente en 1962, cuando el perro
Jingles del psiquiatra Boris Levinson interactuó con un niño muy retraído,
Levinson abrió campo en esta área con su trabajo: el perro como
co-terapeuta. (López,
M; 1998)
En 1966, Earling
Stordhal, un invidente, fundó el centro Beitostolen, en Noruega, con el fin de
rehabilitar invidentes y minusválidos.
En los 70’s, Sam y
Elizabeth Corson, trabajaron en el hospital Estatal de Ohio ocupándose de la
interacción que surgía entre jóvenes y animales, y cómo ayudaba a disminuir
la introversión..
En 1982, Earl Strimple,
comenzó con un programa llamado PAL, en la prisión de Lorton (Washington)
En 1991 en el I congreso internacional: El hombre y
los animales de compañía, beneficios para la salud, Laurel Redefer,
presento los resultados obtenidos en una investigación con niños autistas
acompañados de un perro, en la que obtuvo lo siguiente:
Aumento de la interacción social y disminución de la auto
estimulación en presencia del animal.
Los niños aprendieron a jugar, y mas tarde, a iniciar
interacciones cada vez mas complejas con el animal.
La aproximación al
animal fue seguida de la aproximación y la interacción con el terapeuta.
El contacto con el animal fue acompañado de un mayor y mejor
uso del lenguaje con signos ó verbal.
En
1992, cerca del 70% de los auspicios e instituciones en el Reino Unido e
Irlanda, que respondieron a una encuesta, reportaron tener mascotas residentes.
En 1993 en
el II congreso internacional: El hombre y los animales de compañía,
beneficios para la salud, el uso de este tipo de terapia usada en niños con
problemas de conducta, hiperactividad y DDH produjo:
Reducción de la agresividad, aparición de interés y una
mayor capacidad de prestar atención.
Respuesta a la terapia asistida incluso en los niños
gravemente afectados de autismo
Reducción de los síntomas a los seis meses de tratamiento
Aumento de las motivaciones para leer, para aprender y para
trabajar en equipo.
Aumento de la identificación con los instructores e
internalizacion del sistema moral inherente a la terapia.
En 1993 la fundación Purina fundo el primer programa con
animales de compañía para la rehabilitación y la integración de internos en
varias prisiones españolas.
En 1995 se
logró establecer el primer programa de terapia con animales para personas de la
tercera edad de la Residencia de la Gent de Reus en Tarragona.
Puedo por lo tanto
concluir, que los beneficios que los animales aportan son los siguientes:
Sensación de compañía, lo que reduce el sentimiento de
soledad y de desesperación.
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