Orientación Psicológica Arriba Comentarios Contenido Buscar Enlaces

Terapia asistida con animales de granja

 

Orientación Psicológica
Arriba
Isabel Salama
Cursos
Pareja
Terapia e Internet
Consulta
Eneagrama
Consciencia
Otras terapias
Servicios

 

 

 

 

Cuando establecemos relaciones con gallinas, conejos, cerdos, ovejas, cabritos y en general con animales que forman parte de una Granja, observaremos que son animales que desde el principio salen corriendo de miedo, nos tienen miedo y prefieren por tanto huir. Son animales inofensivos, no saben defenderse y solo el instinto de huida es el que se pone en marcha en ellos ante la presencia humana. El hecho de tranquilizar a una animal de granja y conseguir su confianza y relax, es el mejor trabajo que sobre nuestros propios miedos podemos hacer, tranquilizar a un animal de su miedo a nosotros, nos tranquiliza también a nosotros y aprendemos a manejar mejor, por tanto, nuestros propios temores y miedos.
Se ha descubierto que acariciar a un animal asustado nos tranquiliza, hace que se bajen nuestras constantes vitales de frecuencia cardiaca y numero de respiraciones por minuto, así como la tensión arterial.
Las respuestas de "huye o pelea" que se disparan cuando tenemos miedo, que van acompañadas de una descarga adrenalínica se producen cuando estamos ante una situación que despierta una alarma interior, que nos habla de que tenemos que reaccionar porque nos encontramos en peligro. Esta respuesta es adaptativa y es mejor estar alerta para "escuchar" lo que nos dice el cuerpo sobre la circunstancia en la que nos encontramos, sobre si hay peligro o no lo hay. Pero hay veces que en la vida nos asaltan este tipo de respuestas interiores debido a un estado de incerteza vital, de miedo condicionado y sobre todo de estrés,  que no es adaptativo, sino que forma parte de un estado interior en el que no hay sosiego, en el que no se encuentra la paz y la tranquilidad y en el que las personas no consiguen relajarse  ni un solo momento. Estas situaciones ocurren desgraciadamente con demasiada frecuencia y es difícil luchar contra ellas. Es entonces cuando por culpa de una excesiva respuesta al estrés en nuestro cuerpo, se produce  un estado interno "enfermizo" en el que es fácil enfermar de verdad, debido a que nuestras constantes vitales están sobrecargadas lo que hace que nuestro sistema inmunológico baje la guardia y por tanto seamos víctimas de infecciones, herpes, catarros, gripes y virus, así como demás afecciones psicosomáticas de las que ya hablaremos.  A esto se le llama estar en un estado constante de temor, de miedo, de incerteza y hasta de auténticos ataques de pánico.
La timidez patológica, el mutismo, ciertos grados de autismo y en general los estados en que domina el temor se alivian cuando uno entra en contacto con un ser más asustado que uno, y el hecho de tranquilizarle a costa de nuestras caricias, de nuestra protección de y de nuestra consideración, nos da fuerzas para tratar nuestro propio mal. Nos sube una alegría inmensa al ver a un animalito asustado como se tranquiliza a costa nuestra, nos da confianza en nuestra capacidad para controlar el temor y por tanto nos ayuda a manejar mejor nuestros propios temores y miedos.
Hay estudios e investigaciones que demuestran que el ser temeroso adquiere confianza cuando tranquiliza a otro ser temeroso. Al adquirir confianza, el temor desaparece y el miedo se disuelve. Es importante que lo experimentemos y los animales de Granja nos ofrecen esa posibilidad cuando estamos interaccionando con ellos. 
Si para controlar los impulsos están los caballos, para controlar nuestros temores están los animales de granja, que son asequibles y a su vez gratos para tratar con ellos debido a su falta de peligrosidad.
En éste artículo vemos la lista de temores más comunes que bloquean nuestra evolución y también la manera de combatirlos desde la racionalidad, mi consejo es que los identifiquemos, luego que pensemos sobre ellos y que los trabajemos, los animales de granja también nos podrían ayudar a combatirlos, prueben y verán... Cuando por fin desaparecen la sensación de liberación es inconfundible y le dan a uno muchas ganas e vivir y disfrutar, con tal de no seguir padeciendo...

 

Socialización de niños y animales de granja

Cuando el burro es psicológico

Terapia asistida con conejos, algunas preguntas.

UNA EXPERIENCIA MUY GRATIFICANTE. Por Isabel Bris

Highland escocesa recién nacida. Foto mandada por Concha Noguerales

        
Enviar correo electrónico a isabelsalama@yahoo.es con preguntas o comentarios sobre este sitio Web.