Terapia
asistida con animales
La Terapia Asistida con animales se encuentra
enmarcada en nuevas corrientes holísticas y ecológicas que promueven que un
mayor contacto con la Naturaleza en su manifestación tanto vegetal como animal,
puede ser una ayuda para la salida adelante en la vida de personas que se
encuentran en momentos de crisis, personas que han sufrido accidentes y para el
ser humano en general tanto en la enfermedad como en la salud.
Se requiere para que la terapia funcione una
consciencia de la situación terapéutica. Es decir poner atención a lo que esta
sucediendo. Abrirse a la escucha, a la observación y a la aceptación de las
situaciones que nos vienen dadas.
La TACA consiste en una interacción entre un
terapeuta especializado en el tema, un animal bien cuidado y una persona que
pide ayuda y a la que se considere que un animal le puede ayudar. Lo que
caracteriza a esta interacción es que tanto el terapeuta como el animal como el
paciente salgan mejor que lo han llegado después de estar juntos. Es decir, los
tres, como en toda situación terapéutica.
Los animales devuelven la sonrisa a
una persona deprimida, estimulan el carácter social de una persona
tímida y con bloqueos afectivos, ayudan a controlarse a una persona con
problemas en el control de los impulsos violentos, bajan la tensión
arterial y relajan a las personas nerviosas. Y sobre todo ayudan a
las personas a aceptarse a sí mismas tal y como son, esto es debido a
que los animales nos aceptan tal y como somos. Ya podemos ser gordos, delgados,
altos, bajos, ricos, pobres, inteligentes o menos inteligentes, personas con
éxito o sin él. Los animales nos aceptan e incluso nos emiten señales de ánimo
cuando no nos encontramos en el mejor momento.
Quienes hayan tenido perros, gatos o
caballos, serán testigo de ellos.
¿cómo se produce el cambio terapéutico?
A través muchas veces de señales subliminales
que se comunican directamente con nuestro inconsciente. Cuando un niño temeroso
persigue a un conejo asustado y luego le consuela, diciéndole que "no pasa
nada", esta trabajando su propio miedo inconsciente, y cuando el animal se
tranquiliza el niño aprende que no tiene porqué tener tanto miedo.
Nos inducen un estado alterado de
consciencia curativo y sano. Los animales nos hipnotizan a veces para
abstraernos de la realidad cotidiana que nos abruma y nos dejan un espacio para
el disfrute con ellos que luego podemos generalizar a otras realidades.
Si nos metemos en una piscina con un delfín
podremos descubrir esto que digo sobre un estado alterado de consciencia curativo.
Si a un niño mutista se le mete en una piscina con un delfín hay probabilidad
que quiera salir de la piscina con necesidad de contarle su experiencia a su
madre o a la persona de confianza. De hecho es bien sabido que son emocionantes
los momentos en que uno niño con problemas entra y luego sale diferente después
de interaccionar con un delfín.
Es un tipo de estimulación distinta y más
natural la que sucede con los animales. El trabajo con el lenguaje no verbal
es importante y el trabajo con la postura del cuerpo. Los animales nos
enseñan dignidad, a enfrentarnos con mas dignidad ante lo que nos
suceda. Los caballos para ésto son grandes maestros, puesto que son animales
que no se "humillan" por afecto, son dignos y nobles y hay que
ganárselos, no son lábiles. Son buenos también para tratar psicosis y
psicopatías, puesto que se trata de dos dolencias en las que el ser humano se
encuentra en desconexión con sus emociones sanas. En la psicosis porque éstas
han conseguido descompensar a las personas y en la psicopatía por la carencia
de sentimientos nobles y sinceros. Los caballos nos ponen en contacto con
nuestro instinto más puro y salvaje, inculcando un aire de naturalidad a
nuestros impulsos.
De los perros aprendemos la nobleza y
fidelidad, son animales apropiados para dar afecto a las personas que lo
necesitan, personas encarceladas, ancianos en residencias, niños y en general.
Un perro sano y noble siempre será bueno tenerlo.
Lo bueno de la TACA es que en ningún caso
produce efectos secundarios indeseables, siempre y cuando por supuesto
el animal sea sano, tanto física como psíquicamente y salvo accidentes, que
siempre pueden ocurrir. Los animales mamíferos tiene en común con el ser humano
el sistema límbico, emocional y el sistema reptiliano, el de la adaptación al
medio. Algo que se aprende de los animales, aparte de controlar las emociones,
es la defensa del territorio. Los animales respetan si se les enseña a
respetar nuestro territorio y a defenderlo. Nos enseñan a activar el sentido
del humor con sus juegos, nos ayudan a relajarnos con su propio
estado de relajación (gatos), como ya he dicho, nos ayudan a aceptar nuestro
esquema corporal y nuestra situación en la vida.
Además, probablemente, la mejor interacción
con los animales se producirá en su medio, que suele ser un medio natural y el acercamiento
a la naturaleza siempre es saludable, es al fin y al cabo volver a
nuestras raíces. La Naturaleza es esencialmente dadora, en el sentido en
que no pide más que respeto y siempre da. Cuando nos damos un paseo por el
campo con nuestro perro o nuestro caballo, podremos comprobarlo. Aire puro,
vista natural y comunicación con el animal. Siempre nos encontraremos bien
después de hacerlo.
Con los animales se tranquiliza el
inconsciente y por tanto éste, no se pone en contra del sistema intelectual. Me
explico, uno se encuentra muy bien y por tanto no se pregunta porqué.
Generalmente gran parte de las neurosis tienen que ver con el confrontamiento
entre el sistema emocional y el intelectual de las personas. Existen deseos o
impulsos que entran en conflicto con la racionalidad, y entonces aparecen los
sentimientos de culpa, depresiones, ansiedad e incluso dolencias más graves. Los
animales nos enseñan a aceptar las cosas de una manera más sencilla.
Aceptando nuestro presente tal y como es sin necesidad de hacernos demasiadas
preguntas . Cuando vemos la vida con sencillez somos más felices, y ello no
tiene porqué conllevar a que no profundicemos en las cosas cuando las
circunstancias lo requieran. Pero estoy hablando de pasar por la vida con más fluidez
y atención a esta palabra. Los animales "fluyen" con la vida y no
se complican su existencia. Esto lo podemos aprender también de ellos.
La comunicación con los animales no humanos
requiere todas las características esenciales de las que hemos hablando sobre
la escucha, sobre prestar atención serena y relajada a lo que los animales nos
quieren transmitir. De esa manera la interpretación puede ser más acertada y
podemos, pues, obtenerla. Los animales generalmente avisan si algo va mal.
Tranquilizan si uno esta nervioso. Nos hablan sobre nuestro estado de ánimo,
generalmente animándonos y nos dicen lo que está sucediendo. Son una buena
fuente de información sobre nosotros mismos. Y esto es importante. Es fundamental
prestar atención y abrirse a la escucha.