El mejor amigo... y terapeuta
Ana Marín

Los animales de compañía pueden ayudar a aliviar trastornos físicos y
emocionales de sus propietarios, como el estrés, la ansiedad y la presión
arterial alta

Alfonso ha tenido un día difícil y sabe que al llegar a su casa se
encontrará con otros problemas, pero aún así, le anima pensar que será
recibido por un amigable ladrido, seguido de brincos y de cariñosas lamidas.
Frida, su perrita salchicha, le ayuda a olvidarse por un rato de sus
dificultades y hasta de sus dolencias físicas.
Esta escena puede resultarle familiar, pero lo que quizá no sabe es que la
tranquilidad que le produce convivir con su perro o gato no sólo se debe al
cariño que le tiene, sino a que su cuerpo libera endorfinas cuando tiene ese
tipo de contacto, de acuerdo con Ernesto Avila, médico veterinario y
presidente del Consejo Mexicano de Programas Humano-animal.
"Está comprobado científicamente que el hecho de estar acariciando a un gato
disminuye la presión sanguínea, el ronroneo tiene un efecto relajante",
asegura.
Pero los beneficios no se limitan a los felinos. En principio, cualquier
animal es terapéutico si la persona se dedica simplemente a observarlo;
acariciar a un mamífero regula la frecuencia cardiaca y respiratoria,
asevera Isabel Salama, psicóloga clínica por la Universidad Complutense de
Madrid y especialista en terapia asistida con animales, TACA.
Mirar un acuario induce a un trance relajante, de hecho, se han instalado en
las salas de espera de algunos consultorios de dentistas en España, señala.
"Una emoción muy positiva y también curativa que se experimenta en contacto
con los animales es la biophilia, traducido como el amor a la vida, como
sentirse parte integral de la misma", asegura.
Las víctimas del estrés también pueden encontrar alivio en su mascota. Rinna
Riesenfeld, psicoterapeuta, asegura que el hecho de abrir la puerta y
encontrarse con una "cosa peluda" que saluda con entusiasmo produce
tranquilidad.
"La gente se pone a jugar, cosa que hacemos muy poco, trata de divertirse,
se tira al piso, se revuelca, se da permiso de ser bobo".
Además, las mascotas alivian la soledad de los que habitan en grandes
ciudades o de los adultos mayores, añade, hay gente que platica con los
animales, les dan seguridad y los hacen sentir protegidos.

A Todos les Beneficia

Los entrevistados coinciden en que es muy benéfico para las familias tener
una mascota, siempre que todos estén de acuerdo y tomen parte de la
responsabilidad que implica.
En una pareja sin hijos, un animal puede ser un catalizador de comunicación,
señala Riesenfeld, porque a través de él se dicen cosas que tal vez de otra
manera no se atreverían, además, el hecho de cuidarlo ayuda a limar pequeñas
asperezas, porque se enfrascan en una tarea común, como es sacar a pasear al
perro.
"Cualquier mascota es recomendable en un hogar, tanto para adultos como para
niños, por la atención que hay que ponerle, por el afecto que demuestran
ausente de juicios de valor y por el estímulo continuo que producen en los
seres humanos", considera Salama.
Hoy en día, muchos niños viven el "síndrome bajo llave", es decir, sus
juegos son virtuales y casi siempre dentro de su casa, lo que les resta la
oportunidad de tener contacto social, explica Avila, también vicepresidente
de la Fundación Purina.
"Esos niños a la larga pueden llegar a padecer patologías conductuales
severas, pero el gato o el perro les brinda la oportunidad de tener una
relación social con un ser vivo y tener un juego real. Hoy sabemos que
quienes crecen con una mascota tienen una mejor capacidad para expresar
emociones, para compartir y para tener una mejor catálisis de la
frustración", agrega.
En la Universidad de Tel Aviv se lleva a cabo un programa con mascotas para
niños de familias desfuncionales. Con ellas aprenden sobre responsabilidad,
rutinas y horarios; además les enseña a proteger a otro ser más vulnerable
que ellos sin necesidad de imponerse.
Los ancianos también pueden establecer relaciones muy positivas con los
animales, porque los acompañan y los mantienen en contacto con el mundo que,
en ocasiones, los olvida, coinciden los entrevistados.
Avila menciona el ejemplo de una mujer que vivía en un hogar para personas
de la tercera edad en el que había canarios, gallinas y loros.
"Ella se levantaba todos los días súper temprano para arreglar los pájaros,
iba a la cocina a 'robarse' el pan para alimentarlos. Se la pasaba todo el
día con ellos hasta que se iba a dormir, pero cuando llegaba un visitante y
decía algo de las aves, inmediatamente ella lo abordaba y comenzaba a
platicarle sobre ellas, lo que comían, lo que hacían, cuál cantaba, cuál se
sentía bien, cuál se sentía mal; a través de los animales ella podía tener
un contacto con los seres humanos".
A Quienes Más lo Necesitan
La capacidad de influencia de los animales en la salud va mucho más allá de
los padecimientos cotidianos. Aunque en México aún no es muy común, desde
hace varios años se aplica la TACA para el tratamiento de discapacidades,
autismo, síndrome de Down, depresión, parálisis cerebral, trastornos de la
alimentación, adicciones y enfermedades psicosomáticas.
Con perros entrenados se ha trabajado en cárceles y centros de
rehabilitación para combatir la sociopatía y la psicopatía; también han
demostrado su efectividad con adolescentes problemáticos, explica Salama.
"En psicoterapia los animales por excelencia terapéuticos son los
domésticos, como el perro, el gato, algunas razas de conejos y ciertas
aves".
En este tipo de terapias siempre debe participar un veterinario que
verifique la salud del animal, pero es fundamental que haya un
psicoterapeuta especializado y en ocasiones un médico, advierte.
Avila, como veterinario, ha participado en programas multidisciplinarios de
este tipo, y a pesar de no ser especialista en salud humana, puede
testificar los progresos.
"Tuvimos una niña que llegó con dos derrames cerebrales, con problemas
locomotores, a los tres o cuatro años de estar con nosotros comenzó a
caminar mucho mejor, a tener una relación social excelente, tocaba el piano,
tenía novio.
"O Peter, un muchacho con parálisis cerebral llegó sin poder caminar con
nosotros y terminó compitiendo en el Astrodome de Houston, caminando apoyado
en su silla de ruedas con sus perros", relata.
Cuando se usen canes para estos fines, es importante que estén debidamente
entrenados y posean ciertas características, coinciden Avila y Verónica
Dávila, veterinaria de la UNAM que también ha participado en este tipo de
estudios.
En principio deben pasar tres pruebas: una de salud, otra de aptitud y otra
de atención, señala Dávila, dependiendo del tipo de pacientes a tratar
también puede requerirse cierta raza.
Con Responsabilidad
Quizás después de leer esto haya crecido su entusiasmo por tener una
mascota, si es que aún no la tiene, pero recuerde que no se trata de un
juguete, sino de un ser vivo que requiere de cuidados.
Y aunque la TACA y la compañía de animales han demostrado ser muy benéficos,
no hay que olvidar las alergias y las fobias, aconsejan Salama y Dávila.
No se engañe, un niño no puede hacerse responsable de su cachorro, así que
son los padres los que deben analizar si pueden hacerse cargo de él,
advierte Riesenfeld.
Avila hace un llamado para que las mascotas se adquieran en lugares
adecuados, que se lleven al veterinario y que consulte las características
de los diferentes animales para ver cuál le conviene.
Después de todo, él o ella se convertirá en un miembro más de la familia.
¿Cuál me conviene?
- Perros:
Son una compañía excelente para los niños, pero requieren muchos cuidados.
Si no se vive en una casa con jardín hay que sacarlos tres veces al día, y
por lo general no les gusta estar solos. Se recomiendan para problemas de
autoestima, necesidad de afecto y duelos.
- Gatos:
Ideales para los ejecutivos que no quieren una mascota demasiado melosa.
Requieren menos cuidados que el perro y pueden quedarse algún tiempo solos,
pero atención, porque se enferman más y no puede pasarse por alto la visita
al veterinario. Son buenos para aprender sobre independencia, relajación y
alerta simultáneas, flexibilidad y hedonismo sano.
- Aves:
Su canto puede ser muy relajante y son buena compañía para las amas de casa;
puede ser catártico el hecho de lograr que se reproduzcan. Las de corral
ayudan a brindar seguridad y vencer la timidez; como seguramente no puede
tenerlas en casa, visítelas en granjas.
- Peces:
Nada más relajante y estimulante a la vista que una pecera, que tiene el
beneficio adicional de ser bastante limpia si se cuenta con un buen sistema
de filtrado. Los cuidados son pocos, pero muy específicos y de no seguirlos
al pie de la letra, sus peces podrían morir.
Fuentes: Isabel Salama, psicóloga clínica; Verónica Dávila, MVZ ; Ernesto
Avila, MVZ.



Ana Marín
Editora de Vida!, Salud y Bienestar y Mi Bebé
Periódico Reforma
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