¿A qué tendría que
renunciar un mensajero para poder ser gerente?
A sus limitaciones mentales.
Renunciaría a permanecer estático en cada uno de los cargos intermedios. En
cada uno de ellos pondría toda su alegría y todo su entusiasmo, haciendo su labor
de la mejor manera posible y se capacitaría en todo lo referente al cargo
superior siguiente al cual está.
Así es nuestra vida. Hay que
aprender, hay que cambiar, o permaneceremos en la misma situación
insatisfactoria de sufrimiento, de ignorancia, negándonos al único y sencillo
propósito que tiene la vida humana: ser feliz y aprender a amar.
La función, aquello de lo
cual derivamos nuestro sustento, siempre es correspondiente con los niveles de
sabiduría o de ignorancia que manejamos. Siendo seres que evolucionamos,
nuestras funciones varían, a medida que crecemos en sabiduría. Observa en tu
vida tus cambios de función desde que eras un bebé, sólo llorar y dormir. Más
tarde, poner pereque en la adolescencia. Recuerda cómo era cuando estabas en
bachillerato, en la universidad, en la empresa, como empresario... Las
funciones cambian. Cambian de acuerdo al desarrollo interno. A veces se demoran
en cambiar por nuestra renuencia a aceptar los cierres de ciclos... porque no
queremos que terminen... ¡Cuánto nos apegamos a lo que nos hace sufrir!
Dijo
Jesús: « Buscad el Reino de Dios dentro de vosotros, y todo lo demás se os dará
por añadidura ».
No hemos comprendido esto
porque le rendimos culto a las añadiduras, buscando la felicidad y el amor
afuera, cuando están en uno desde siempre opacadas por las añadiduras...
¡Es posible cambiar nuestra experiencia de vida, a través de
la oración!
Orar es privilegio del ser
humano, por ser la forma más evolucionada de la variedad maravillosa de seres
que componen la creación de Dios. Orar, si aprendemos a orar
correctamente, sirve para encontrar el Reino de Dios dentro de
nosotros. Es una poderosa herramienta para subir la energía vital, promover la
armonía, abrir el corazón al amor y tener claridad mental. Para todo ello
sirve, no para pedir nada (lo que necesitamos se obtiene de otra forma), ni
para tratar de "arreglar el mundo" y así poder sentirnos felices. Si
te tallan las piedras al caminar, ¿qué será más fácil, ponerte unas zapatillas
o que te alfombren el mundo? El mundo está bien, quien necesita cambiar eres
tú.
Todo problema de
tranquilidad como paz interna, relaciones, salud o bienestar material,
corresponde a una o más limitaciones mentales a superar mediante la
capacitación.
Todo lo que hacemos, o sea
nuestros comportamientos, es la expresión del programa que tengamos en la
mente. Nadie es, ni un poco menos ni un poco más, de lo que crea que es.
Reprogramar la mente es capacitarse. Están muy de moda, desde hace unos 20
años, los talleres, conferencias y libros para modificar nuestra programación
mental, y funcionan. Lo importante no es el método de reprogramación que
se utilice, sino escoger bien los nuevos programas mentales.
Orar, cuando se ora
apropiadamente, es un excelente método de reprogramar la mente. Apropiadamente
quiere decir que no se trata de la cantidad de repeticiones cual loros, sin
darnos cuenta siquiera de qué decimos. Ese estilo de hacer oración no sirve
para nada. Sirve que expresemos no sólo lo verdadero, sino lo posible y, sobre
todo, se requiere la atención total en lo que estamos expresando y en sus
significados. Poco sirve, después de orar mucho, salir a pensar, sentir y hacer
todo lo contrario. La efectividad está en decirlo, escucharlo y sentirlo muchas
veces y ponerlo en práctica.
Que tu acción refleje lo
que dices en tus oraciones.
No sirve orar pidiendo cosas
o buscando que otro cambie para yo sentirme mejor. Es hasta atrevido decirle
que cosa nos dé, a quien sabe, mejor que nadie, qué es lo que necesitas tú y
los demás. Ellos, también son hijos de Dios, y tienen sus propias experiencias
de aprendizaje. Tratar de cambiar a otro, no sólo es falta de respeto, sino
algo totalmente imposible. A la única persona del mundo que puedes cambiar es a
ti mismo. La única persona del mundo que te puede hacer feliz, eres tú mismo.
Nadie puede hacer el trabajo de cambio personal por ti.
Orar es sembrar semillas de
bienestar y de Amor. En la vida no obtenemos nada distinto a lo que sembremos. Tú
escoges libremente qué siembras, la cosecha de lo que sembraste, sí es
obligatoria.
Estudia con atención las
oraciones que se presentan a continuación y si te llegan, si estás de acuerdo,
si resuenan en tu interior, adóptalas como un plan para cambiar y disponerte a
recibir todo lo que Dios Padre, Omnipotente y Omnipresente, tiene para ti.
Al despertar:
Me Propongo Vivir en:
TU
VOLUNTAD
Padre: Permíteme ser una
herramienta perfecta en Tus Manos
para que, a través de mí, se
cumpla el Propósito de Amor
que Tú me has encomendado.
Guíame, para actuar siempre en lo
justo,
y jamás dejar de hacer lo
necesario.
Dame el don de la palabra,
para que todo lo que yo diga,
lleve siempre Tu Mensaje de Amor.
Ilumina mis pensamientos con Tu
Presencia,
y dame la fuerza y la energía
para Servirte mejor cada día.
Oración de la
PROSPERIDAD
Yo soy una creación perfecta de
Dios y reconozco que poseo todas las herramientas para ser feliz.
Tengo la capacidad para expresar
todos los dones que el Creador me dió,
y dar siempre lo mejor de mí, en
todas mis labores y relaciones.
Me abro a recibir lo mejor que los
demás tienen para mí,
y toda la Abundancia del Universo
que el Padre dispuso para sus hijos.
Y me propongo aprovechar con
Sabiduría, todas las oportunidades
para aprender a servir mejor y,
así,
convertirme en un instrumento más
del Gran Concierto Universal.
YO DECIDO
AMAR y
respetar a todos los seres vivientes, reconociendo la perfección que cada uno
manifiesta.
ACEPTAR todos
los sucesos de la vida y la función que a cada quien le corresponde cumplir.
ASUMIR las experiencias
y sucesos de mi vida,
como los necesarios para el
desarrollo de mi comprensión de Amor.
ACTUAR con
serenidad frente a toda situación de la vida,
comprendiendo que la paz es la
herramienta del Amor.
AGRADECER
todo lo que aprendo de las dificultades que la vida me presenta.
VALORAR y
disfrutar de todo lo que tengo, comprendiendo que es perfecto para mí.
ADAPTARME al
medio que yo mismo escogí, para lograr en él, una vida llena de satisfacción.
RESPETAR
totalmente la experiencia de los demás, y ganarme la confianza de las personas
APROVECHAR
sabiamente el destino que yo mismo diseñé,
y toda oportunidad que la vida me
presente.
FLEXIBILIZAR
mi mente para acelerar mi crecimiento espiritual.
CEDER y
permitirme experimentar otros puntos de vista,
para así acabar con mi ego y mis
limitaciones.
EMPAREJARME
con los demás para poder servirles y llevarles,
con mi apoyo, un Mensaje de Amor.
Oraciones para antes de dormir:
TODO EN MI
Padre mío que estás en mí, hágase
Tu Voluntad en mí,
porque tú eres mi voluntad.
Dame la facultad de expresar la
vivencia de AMOR en todos mis actos,
porque Tú eres el amor que está en
mí.
Sea Tu Divina Ley el origen de
todas mis satisfacciones,
porque estando en Tu Ley, nada más
necesito.
Permite que haga manifiesta en
todo momento tu presencia,
porque tú eres la guía de mi
expresión.
Sea mi vida el ejemplo perfecto de
tu armonía,
porque yo soy el templo donde Tú
oficias.
Dame la capacidad de servir, para
que mi obra sea la manifestación de Tu Acción,
porque mi obra es Tu acción de
cada día.
Y permíteme comprender que aun lo
que no entiendo es parte de mí,
porque todo lo has hecho en mí, y
sin Ti yo no sería.
Me propongo siempre a:
COMPRENDER
Que todo lo que sucede en el
Universo es necesario y responde,
de una manera perfecta, al
principio fundamental de la Ley del Amor.
Que la experiencia de cada quien,
hace parte de su destino.
Que la mejor forma de amar al
prójimo, es respetándolo.
Que compartir con armonía, paz y
alegría, es expresar Amor.
Que la sabiduría está en:
Pensar lo mejor, decir lo adecuado
y hacer lo necesario
Los libros sagrados no son
libros de historia. Los eventos que narran son analógicos. Lo que dicen, si se
toma literal, puede sonar absurdo, porque no son tampoco una descripción de hechos
a la manera de un artículo de prensa. Ellos explican, sugieren o prometen,
en forma simbólica, fenómenos o experiencias espirituales al alcance de todo
ser humano. Hay una promesa bellísima en un pasaje del Nuevo Testamento, que
tiene mucho valor para este ejercicio.
Jesús pasa 40 días en el
desierto sin dejarse tentar del demonio para enseguida entrar triunfante (sobre
un burro) a Jerusalén y luego sacar a los mercaderes y ladrones del templo. Si
en algún lugar no hay tentaciones, es un desierto. Significa que el
fenómeno no ocurrió en el mundo exterior sino en su interior. El ayuno fue de
pensamientos y el diablo era su ego sugiriéndole pensar impuro. Lo
derrotó pues con 40 días de pensamientos puros que dominan la mente (el burro)
y estuvo listo para sacar de su mente (el templo) a los traficantes y ladrones
de su energía vital: el miedo, la rabia y la vanidad en sus mil y una caras.
Si tú logras estar 40
días seguidos con pensamientos puros, lograrás lo mismo. Esa es la promesa.
No necesitas que nadie te diga qué es un pensamiento puro, sino que tú
reconoces claramente los impuros y no los admites. Estas oraciones ayudan
muchísimo para este ayuno y podrás derrotar tu mente. Pero, desde ya, tu
energía vital se conserva y se incrementa a cada momento que en tu mente sólo
haya pensamientos puros.
Una oración para repetir varias veces, cada día de la semana, el cual
lo dedicamos a practicar en especial esa actitud.
Hoy Lunes me propongo:
SERVIR
Hoy, tengo la maravillosa oportunidad
de Amar a través del servicio.
Estoy dispuesto a hacer, ejecutar
o colaborar, con alegría y entusiasmo,
en todas las labores que la vida
me ofrezca realizar porque así
todas las personas sabrán que
siempre pueden contar conmigo,
y yo aprovecharé este día, para
verificar cómo en la capacidad de servir,
radica uno de los grandes secretos
del éxito en la vida.
Gracias Padre por permitirme estar
a Tu servicio.
Hoy Martes me propongo:
ASUMIR
Hoy asumiré mi vida totalmente. Me
adueñaré de todas mis decisiones,
Seré yo mismo, y no me permitiré
culpar a nadie ni a nada por el resultado de mis decisiones.
Vigilaré todos mis pensamientos,
sentimientos y emociones.
Y asumiré que soy yo mismo quien
los genera, y no lo que sucede a mi alrededor, ni lo que los demás hacen, o
dejan de hacer. Por lo tanto, decidiré aceptar solamente aquellos pensamientos
que traen paz y armonía a mi interior, y me decidiré a ser feliz.
Hoy Miércoles me propongo:
ACTUAR
Hoy, estoy dispuesto a ser
excelente en todas mis actividades.
Actuaré con total eficacia y
serenidad, ante cualquier circunstancia
que se me presente, y daré lo
mejor de mí, para desarrollar
las labores que me correspondan
realizar.
Hoy, me permitiré comunicar amorosamente,
todo aquello que sea necesario decir.
Mejoraré mis relaciones y mi
satisfacción personal,
y seré firme y leal con mis
acuerdos y compromisos.
Comprendo que el éxito se deriva
de mis propias acciones.
Hoy Jueves me propongo:
ACEPTAR
Hoy, observaré la realidad de la
vida con total paz y serenidad.
Aceptaré que el propósito del
Padre es perfecto,
y se manifiesta en todo lo que
existe y sucede.
Por lo mismo, aceptaré con Amor en
mi corazón, todo cuanto sucede a mi alrededor,
y renunciaré a luchar y a tratar
de modificar el orden perfecto de la vida
y sus procesos, y a interferir con
las experiencias de las demás personas.
Mi paz es invulnerable a todo
Suceso,
y me libera de sufrir por lo que
no puedo cambiar.
Hoy Viernes me propongo:
VALORAR
Hoy, tengo la extraordinaria
oportunidad de valorar todo lo que la vida me da.
Me siento feliz al reconocer que,
siempre, está conmigo todo lo necesario para mi bienestar y aprendizaje.
Puedo encontrar satisfacción en
todo lo que hago.
Hoy me abro a recibir todo lo que
la vida tiene para mí.
Valorando lo que tengo, desarrollo
la capacidad para disfrutar nuevas cosas y relaciones.
Comprendo que la salud, la
abundancia, la prosperidad y la felicidad,
son el resultado de la Valoración.
Hoy Sábado me propongo:
RESPETAR
Hoy, expresaré mi amor a la vida,
respetando a todo ser viviente en su propia experiencia.
Igualmente respetaré a las
personas en sus ideas, costumbres, creencias, comportamientos y en su derecho a
tomar sus propias decisiones.
Renunciaré a la crítica, porque
comprendo que cada quien hace
lo mejor que sabe hacer, y no soy
yo quien, para juzgarlo.
Compartiré con alegría la
experiencia de este día, y seré feliz
por tener nuevos amigos.
Hoy Domingo me propongo:
AGRADECER
Hoy, comprendo que todo cuanto
sucede en mi vida, tiene un profundo propósito de amor, para que yo pueda
reconocer la Ley, y aprender a liberarme, definitivamente, de toda limitación,
de toda dependencia y de todo sufrimiento.
Doy gracias a la vida por todo lo que
tengo, y por todas las circunstancias satisfactorias que me ha dado,
Y también agradezco todas las
situaciones difíciles y dolorosas que he pasado,
porque me permitieron encontrar mi
propio valor.