Escuela de Magia del AMOR
(Maestría en Amor, para
aquellos que ya no necesitan sufrir más)
Modulo 11: Incondicionalidad,
una forma de AMAR.
Práctica de Comprensión # 9
Pregunta 1 de 9
¿Por qué crees que estamos
aislados del resto del universo?
Respuesta:
«¡Por peligrosos!»
¿Te
gustaría, entonces, dejar de ser peligroso(a)? (Sólo
si tu respuesta es afirmativa, continúa leyendo).
Desarrollo:
«Hay algo que nos llama
poderosamente la atención a todos, que nos gusta: un bebé.
Se debe a que un bebé no
representa para nosotros ningún peligro. Entonces las personas se acercan a
los bebés y los miran con dulzura y con profundo respeto. Les parece un ser
muy bello. Esto se debe a que el bebé tiene unas condiciones que el
adulto no tiene. El bebé es inocente e indefenso, y con esas dos condiciones, adquiere
el respeto TOTAL de los demás. Es algo evidente, ¿no?
El bebé es el ser más
indefenso que existe. El bebé del humano está más indefenso que cualquier
otro bebé de las otras especies... Exceptuando, claro, alguna psicopatía
mental, a ningún ser humano se le ocurrirá agredir a un bebé. Ir a pensar
en hacerle daño. Porque es un ser 100% indefenso... inocente... nada nos
inspira más respeto que un bebé. Es así como dicen los Maestros de
Sabiduría: "Cuando tu interior sea totalmente inocuo,
indefenso (tu interior no tu cuerpo), obtendrás el respeto total y la
convivencia armónica y pacífica."
Y es ésta
es la razón por la cual el Maestro Jesús dijo: "Dejad
que los niños vengan a mí". Frase
que no por hermosa deja de ser insuficiente cuando no se complementa con lo que
sigue: "porque sólo aquel que
en su interior sea como un niño, podrá entrar al Reino de los Cielos."
Se trata de recuperar el estado de convivencia pacífica,
respetuosa, amorosa... o sea de CERO DEFENSAS.
No estamos hablando de ya
adultos ser indefensos, sino de no tener defensas, que hay ahí una gran
diferencia... No que sea indefenso sino que tiene CERO DEFENSAS. 'Mansos
de corazón', dijo en las Bienaventuranzas... no dijo 'mensos'... Ese
es todo el "secreto".
Aún representamos un peligro
para otros seres vivientes porque nuestras mentes están llenas de información
falsa y además mantenemos comportamientos reactivos, inconscientes...
Mantenemos (y hasta establecemos más) defensas. Y por lo tanto ahí está en
nosotros la posibilidad de la agresión. Y por eso no podemos llamarnos seres
humanos mientras haya comportamientos animales en nosotros: reactivos e
involuntarios... apenas somos centauros
Gerardo Schmedling
Coletilla reflexiva: Entrar al Reino de los
Cielos, puede verse como invitación a ser ciudadanos universales. Pero eso
requiere "visa" y el requisito de ésta es ser ya 100% pacífico y
100% respetuoso. Y como tanta pretensión de que la cosa sea al revés, es mi
condición interna de cero defensividad la que me permite entrar a otra
dimensión. Mientras espere que afuera no sea 'peligroso' para rendir mi bastión...
esperaré inútilmente.