ENTREVISTA A ISABEL SALAMA

«MANTRA» FM 91.9 – BUENOS AIRES
16 DE MARZO DE 2010


– Estamos con Isabel Salama Falabella, recién llegada a Buenos Aires desde Madrid. En unos días dará un taller titulado: ”Eneagrama, comunicación y naturaleza”. Ya el título de este taller nos convoca. Isabel: ¿Cómo se relaciona el Eneagrama, la comunicación y la naturaleza?

Buenas tardes, encantada de estar esta tarde con vosotros. Como psicóloga clínica, debo decir que a esta pregunta debemos responder con creatividad. Los psicólogos clínicos debemos ser creativos para dar respuesta a los interrogantes de nuestro tiempo. Efectivamente, siempre que he recibido a una persona en graves apuros, me he encontrado con que hay un problema de comunicación. Esto quiere decir que ante todo debemos aprender a comunicarnos bien con los demás. Especialmente me he encontrado con conflictivas relaciones de pareja, y todo por problemas de comunicación. La comunicación es un tema que he investigado desde hace muchos años, empezando por mí misma, con todas las ventajas e inconvenientes que conlleva la comunicación, especialmente los inconvenientes que son producto de nuestra propia ignorancia. Porque si tenemos problemas para comunicarnos es nada más porque no sabemos hacerlo bien. Luego, podemos aprender a comunicarnos bien; luego, hay esperanza. Pero muchas veces necesitamos técnicas. Y una de las herramientas principales para la buena comunicación es el autoconocimiento. Es decir, conocer realmente quién es uno e irnos descubriendo, y abrirnos a la posibilidad de sorprendernos. Porque muchas veces tenemos una opinión sobre nosotros mismos que no da la dimensión de todo lo que podemos llegar a ser y de todo lo que podemos a través de la comunicación. Y no sólo conocernos a nosotros mismos sino también a los demás. En ese sentido el Eneagrama es una magnífica herramienta para poner un “mapa”, es decir, cada uno podrá hacer uso –ojalá– interesante, profundo y honesto (de este mapa) para poder comunicarnos mejor.

– Cada uno de los tipos que conforman el Eneagrama, ¿tienen una forma particular de comunicarse?

Bien. Sí. Ninguno de los tipos del Eneagrama es mejor ni peor, todos son maravillosos en su esencia en la que pueden llegar a encontrarse a sí mismos. Pero todos ofrecen algunas dificultades para la comunicación, para el procesamiento de la información. De allí que es importante conocer las diferencias de las cualidades que cada uno tiene intrínsecamente en su ser, como así también las dificultades que conlleva el hecho de haber, como lo marca el Eneagrama, nueve individualidades diferentes.


– Pienso que sería bueno conocer cuál es la parte de sombra de cada uno respecto de la comunicación, ¿no es así?, porque de esa manera cada uno estaría más atento y podría corregir los defectos en la comunicación, y poder llegar a todos.

Según el Eneagrama, hay nueve puntos de vista. Y cada uno de nosotros normalmente utilizamos uno. Esto quiere decir que tenemos “puntos ciegos” en la manera en que procesamos la información. Entonces, lo interesante aquí es poder ampliar las miras. Y poder ver que ninguno tiene razón, y todos la tienen. Es decir, si tenemos razón, la tenemos desde un punto de vista; pero también es posible ver desde otros puntos de vista, y desde ellos quizá no tenemos razón. El Eneagrama nos ayudará a ampliar nuestras miras para poder entender y andar por el mundo con una mirada más amplia.

– ¿Qué es más interesante: ver cómo comunico, o ver qué me está comunicando el otro? Porque puedo decir bien las cosas, pero quizá yo percibo de una manera, y el otro percibe de otra manera.

Esto se llama “entrar en canal”. Es decir, puede que intercambiemos con personas que no tienen nuestro mismo tipo de personalidad, y por ende van a procesar la información de diferente modo que nosotros. Lo interesante es poder ver cómo llegar a ellos. El Eneagrama te da la responsabilidad de ser tú mismo quien tiene que hacerlo, y no esperar a que lo hagan los demás. Quiero decir, es una herramienta que te da mucha responsabilidad, la de ir por la vida con un gran honestidad y sabiendo que nadie tiene por qué entenderte si tú no te haces entender.

– Ahora pienso en algo escabroso: si yo utilizada la herramienta del Eneagrama con la idea de poder llegar al otro, ¿no podría el Eneagrama transformarse, también, en una herramienta de manipulación?

Sí. Pero veamos. Desde un punto de vista, toda comunicación conlleva en sí misma una cierta manipulación. Esto es normal. En la naturaleza, los animales se comunican para influenciarse. Y los humanos también: cuando nos estamos comunicamos queremos hacer una influencia. Pero aquí está la diferencia: una cosa es influenciar –lo cual está estupendo–, y otra cosa es manipular con malas artes, lo cual es totalmente diferente; ahí falta la ética. Y muchas veces no es sólo la ética –que falta– sino también la ignorancia. El Eneagrama tiene que conllevar una práctica de la ética en su aplicación, y también en el ámbito de la comunicación. Y esa es una de las bases imprescindibles por la cual hemos fundado nuestras Asociaciones: hemos redactado unos “valores” para la utilización ética del Eneagrama en la comunicación con nuestros semejantes.

– Una pregunta clave: ¿cómo saber si me comunico bien? ¿cómo establezco mi relación con los otros?

Bueno, hay una cuestión de base que es intra-personal: cómo se siente uno con uno mismo. Luego viene el saber que uno está influenciado, y que debe trabajar con esas influencias. Todo esto viene dado con el “libreto educativo” de nuestra infancia y adolescencia. Es algo que tenemos que aprender a identificar. En España decimos una frase que denota que no nos estamos comunicando bien, y decimos: “Pinchamos en hueso”. Es decir, no conseguimos transmitir nuestro mensaje. Siempre es responsabilidad nuestra en primer lugar, no del otro. El Eneagrama nos diría: si no consigues influenciar, si no consigues llegar al otro es porque no conoces el camino para llegar a hacerlo. El Eneagrama nos ofrece una gran información para poderlo hacer.

– ¿Cuántos caminos hay para llegar al otro?

Hay muchos caminos para llegar al otro, y hay muchos niveles. Lo primero es la motivación que tú tienes para ello. Eso es lo más importante. En la comunicación lo que más se mueve es la real motivación que tienes para llegar al otro. Cuando hay esa real motivación uno pone siempre lo mejor de sí mismo. Si la intención es sólo llamar la atención, no hay una real motivación de llegar al otro; y ahí debemos andarnos con pinzas. La real motivación sale del alma, del núcleo profundo de uno mismo, cuando uno realmente se quiere comunicar.

– Isabel, cuando surgen los problemas es cuando más nos cuesta comunicarnos, ¿no? Al comienzo de la entrevista puse el ejemplo de las relaciones de pareja, y cuando entramos en una crisis, cuando estamos discutiendo es cuando no nos terminamos de entender mutuamente. En esos momentos de situación crítica ¿el Eneagrama nos facilita herramientas para poder resolver el conflicto?

El Eneagrama es muy útil para atacar en la base la raíz del problema de comunicación que es el “yo tengo razón y tú no”: ésta es la base de las discordias y conflictos; y se puede llegar uno a poner muy agresivo para defender en la vida misma este “yo tengo razón”. El Eneagrama te viene a decir: tienes razón, y no tienes razón, ¡depende! Depende, primero, del nivel desde el que te estés comunicando, del grado de humildad con el que estás recibiendo el mensaje del otro y, en segundo lugar, saber que eres un aprendiz de la vida, que no lo sabes todo, que no tienes razón desde el punto de vista del mero “yo tengo razón y punto”. Entonces, si empezamos a trabajar desde ahí la comunicación efectiva puede ser real y muy pronto. Lo interesante es que no hace falta tirarse veinticinco años estudiando el Eneagrama para empezar a tener los primeros resultados. Y esto desde el momento en que atacamos la base del “yo tengo razón” y nos disponemos con humildad a aprender de sí mismo y del otro –y eso no quiere decir, como piensa el ego, que uno quede por debajo de los demás: porque aquí no se pierde, se gana: ganamos la oportunidad de ser humildes y aprender–.

– ¿La inteligencia es indispensable para la comunicación?

No hay un solo tipo de inteligencia, hay nueve. Hasta principios de los años ´80 la única inteligencia válida parecía ser la inteligencia del tipo 5, la inteligencia racional, el nivel cultural, el nivel de lógica, de matemática, etc. Hoy día se aprende que hay nueve tipos de inteligencia. Cada tipo de personalidad tiene un tipo de inteligencia distinta, intrínseca, y no hace falta desear la inteligencia de los demás. Pero lo interesante del Eneagrama es que nos dice que tenemos potencialmente los nueve tipos de inteligencia dentro de nosotros mismos, lo que tenemos que hacer es desarrollarlas. Y para eso lo que se necesita hacer trabajar la motivación. El Eneagrama es una herramienta excelente para mejorar vínculos.

– Isabel, Usted habló de la palabra. Y yo me pregunto ¿qué pasa con el lenguaje gestual, con aquello que no se dice a través de palabras?

Fíjate que esto mismo tiene relación con el taller que vamos a hacer el próximo sábado, “Eneagrama, comunicación y naturaleza”. Dentro del campo de la comunicación, tenemos la etología, que es el estudio de la comunicación en el plano de las emociones, aquella comunicación que ocurre en la naturaleza entre los animales. Los humanos tenemos una parte animal muy “bonita” pero que hay que conocer. No nos comunicamos con ella por medio de palabras sino con gestos. Es la comunicación no-verbal. Esto lo tenemos que aprender. Muchas veces no somos congruentes con lo que decimos con las palabras y lo que decimos simultáneamente con el cuerpo. Aunque nuestro interlocutor parezca decir que “sí” a lo que está percibiendo de nuestro mensaje, también está percibiendo que en nosotros no hay congruencia entre lo que decimos con palabras y lo que expresamos con el cuerpo. Luego, tarde o temprano esa comunicación va a dejar de ser efectiva. Y hay algo muy importante: desde mi experiencia podría decirte: “dime como respiras, y te diré como estás”; “dime cómo me miras a los ojos y te diré cuánto deseas comunicarte conmigo”; “dime cuán amable eres para entrar en mi territorio y te diré cuánto me respetas”. Y esto es necesario tener en cuenta para que la comunicación sea efectiva. Y es que no sólo hay una comunicación cognitiva y racional, sino también una corporal y emocional. Si no hay congruencia entre los distintos lenguajes con los que hablamos, el otro percibe esa incongruencia entre palabras y gestos nuestros, y tarde o temprano habrá conflicto.

– ¿La cantidad de relaciones sociales que tengamos habla de la calidad de nuestra comunicación?

Aquí no hay jerarquías ni estatus ni títulos. Todos somos seres humanos, y no siempre damos lo mejor que podemos. El Eneagrama nos enseña a dar lo mejor de nosotros mismos para comunicarnos efectivamente. Por eso es necesaria una nueva educación como adultos, ya no necesitamos a papá o mamá que nos digan qué hacer. El Eneagrama nos ayuda a ampliar el concepto que tenemos de nosotros mismos, a mejorar nuestra auto-estima, algo imprescindible para mejorar nuestras relaciones.


– ¿Qué pasa con la comunicación con nosotros mismos?

Ese es el comienzo de todo camino hacia la comunicación inter-personal efectiva. Lo primero es la comunicación intra-personal, ¿cómo te miras a ti mismo?, ¿qué conceptos tienes de ti?, ¿cuáles son las voces que tienes dentro de ti mismo y te dicen: “tú puedes”, o “tú no puedes”, “eres buena”, “eres una imbécil”? Tantas voces tenemos dentro de nuestra cabeza; ¡adquiridas! por mensajes que hemos recibido de personas que hay emitido una opinión sobre nosotros y que no son nuestras opiniones, pero que las hemos asumido, incorporado. Es muy importante que tengamos en cuenta la comunicación que tenemos con nosotros mismos.


– ¿Se puede borrar el sistema de creencias?

No se borra nunca. Siempre viene la tendencia a mantener esas creencias; porque, efectivamente, están marcadas a hierro. Los animales no pueden hacerlo, pero los seres humanos sí: podemos llevar la contraria a nuestra tendencia, y podemos hacer un autodominio de nuestros instintos, de nuestras emociones, y de nuestro sistema de creencias.


– En ese caso, ¿no estaríamos muy controlados y perderíamos la espontaneidad?

No. Porque el control vendría de nosotros mismos. Sería una manera de saber que podemos liberarnos de tantas creencias impuestas. Sería ganar libertad. Caso contrario estaríamos hablando según el folleto, el libreto de nuestras creencias adquiridas, la caja en la que estamos metidos y nos quitan libertad. Por supuesto, el auto-dominio y el auto-control requieren conocimiento. Algunos eneatipos oyen la palabra control y se espeluznan. Pero aquí no te estoy hablando de una nueva rigidez educativa, al contrario. Te estoy hablando de neutralizar ciertos imperativos que forman parte de nuestro sistema de creencias, estoy hablando de libertad, de espontaneidad, de sorprendernos a nosotros mismos por cuestiones que no conocíamos que fuéramos capaces y que nos damos cuenta de que sí podemos. Estoy hablando de convertirnos en investigadores. Nunca decir: “ya está, ya lo sé todo”. No. Hasta el final de nuestros día –y empecemos hoy– nuestra vida sea un campo de investigación, y además lo pasemos muy bien aprendiendo todos los días. No estoy hablando de ponernos muy serios. Porque sin sentido del humor es absolutamente imposible hacer algo efectivo en esta vida.


– La última pregunta: Una buena comunicación, ¿es un camino al éxito? Y finalmente, díganos unas palabras a modo de síntesis.

Si el éxito lo definimos como el reto de poder mejorar todos los días, un poquito aunque sea, sí. Por último, no debemos olvidar también, como dice el título del taller que voy a dar, la comunicación y la naturaleza están ligadas. No olvidemos que estamos en un planeta muy bello y que tenemos la obligación de cuidar; sin contar, por supuesto, los mares; y cuidar a los animales, que son nuestros compañeros de planeta que tienen mucho para enseñarnos, como ya tendré oportunidad de hablar de ellos. El ser humano es una criatura extraordinaria. La clave esté en el “nosotros”. La clave está en tener buenas relaciones con uno mismo, primero, para luego tenerlas con los demás; y cuidar juntos nuestro planeta. Debemos también aprender a escuchar; trascender las demandas de nuestro ego para mirar a los otros; trascender el “yo” y ponernos en el lugar del “tú”.


– Muchas gracias, Isabel. ¿De aquí vuelves a España?

Muchas gracias a ti; lo he pasado muy bien. Has sido una buena entrevistadora, has sabido sacar en esta entrevista lo mejor de mí. Dentro de unos días volveré a Madrid pero voy a aprovechar esta visita muy intensamente. Gracias a todos vosotros!