EL DOS DESDE LA VIRTUD
Abundan las descripciones de lo que el tipo
Dos cree que es, desde el engaño de su ego, en teoría, el más auto
engañador de todos.
Pero en su esencia, como
ser real, es otra realidad de extraordinaria belleza que
se refleja y los demás admirados contemplamos, cuando se desprende esa
máscara y el Dos manifiesta a la más bella persona en el mundo: la
persona con HUMILDAD, siendo importante aclarar
que la arrogancia, una forma del orgullo, salpica de horroroso
hollín y de manera aún más visible a otros estilos de personalidad.
La humildad en el Dos como ave Fénix que
resurge entre las cenizas del orgullo, es bien bonita porque la
humildad genuina es un darme
cuenta exactamente de mi lugar en el mundo y de lo que soy. No
exagero mis atributos, pero tampoco los minusvaloro.
El Dos sanado aprende a dar sólo cuando es
necesario y sin el interés de la paga: el halago,
y también aprende a recibir libremente de los demás al reconocer que
él también tiene necesidades. Logra desenredar la famosa paradoja del
Dos que despista mucho a los psicólogos académicos: la concurrencia
de baja autoestima y elevadísima autoimagen en la misma persona... Creerse
la Gran Cosa pero necesitar que los demás
le reconozcan eso. Autoestima, para todos, es cosa que no tengo hasta que
esté seguro por mí mismo, por mi propia convicción, de que valgo
mucho independientemente de lo que de mí piensen, digan o hagan los
demás. Ésa es parte grande de la genuina libertad,
la Santa Libertad que a través de su trabajo personal descubre el Dos...
que eso era él, desde siempre.
En el Dos sus acciones están guiadas más por
la intuición del corazón que por el razonamiento. Para los Dos la relación
ha sido y puede seguirlo siendo, la dimensión más importante
de la existencia. Y bien que logran ser la pareja ideal, el mejor
amigo, uno fiel, leal y encantador, todo a la vez. Logran ser los
más excelentes padres, hijos, hermanos, etc., un regalito completo. Pero
también, y como consecuencia de su desarrollo, pueden ampliar su misión a
guías espirituales de extraordinaria Paz, comprensivo Amor y Sabiduría
práctica. Doña Sandra Maitri, un magnífico ejemplo vivo de todos los
talentos que puede descubrir y entrenar, un Dos transformado.
Es importante para el Dos en este trabajo, no
irse contra cualidades naturales muy hermosas sino simplemente limpiar
las motivaciones... Sumar y no restar. El gran corazón
es natural en vosotros y de veras sabéis intuir las necesidades del prójimo.
¡El mundo sería definitivamente menos amable
sin los Dos! A todos nos dan ejemplo de servicio, abnegación,
generosidad y dedicación amorosa al hacer. Para vosotros, volcanes
inagotables de energía vital, no existen horas inadecuadas ni
problemas sin solución. El amor os guía a ser extraordinariamente
recursivos. Estáis llenos de la ahora tan famosa inteligencia
emocional...
Todo eso hay que conservarlo y sumarle...
Cuando tienes la correspondencia de seguir de cerca el trabajo de
alguien Dos (yo he tenido esa experiencia), es increíble cómo empieza a
usar su centro de energía mental. Cualquiera puede equivocarse
etiquetándoles de intelectuales ya que se tornan estudiosos
y excelentes por agudos discernidores entre el oro y la escoria de
la información que llega. Cuando aprenden a razonar objetivamente, se
convierten, ahora sí, en los más eficaces consejeros que hay....
Inigualables por una condición espectacular: la calidez
maravillosa y natural que hay en ellos. "Son
como el fuego del hogar que invita a calentarse en una noche de
tempestad", dice por ahí alguno de los sacerdotes católicos
eneagramistas.
Los Dos integrados empiezan a valorar la soledad
y a tener rica vida interior.
Eso no es lo único pero sí lo principal de lo que significa
"integrarse en el Cuatro", como resolución de tremenda polaridad:
el Dos crudo está demasiado volcado hacia los demás, mientras el
Cuatro está demasiado ensimismado. El Dos sanado encuentra ese delicado
equilibrio entre esos dos extremos.
Es paradójico y absolutamente "mágico",
algo que les sucede a los Dos sanados: cuando
aprenden a dejar libres a las personas de su entorno, alegrándose de que éstas
se hagan independientes y autosuficientes... tienen que armarse de escoba
para sacudírselos de encima, ¡como se lo soñaron toda la
vida!
Regalo maravilloso de la vida es compartirla
con alguien así. Con un Dos integrado que esté dispuesto a
examinar siempre sus
motivaciones y espontáneos sentimientos.
¡Ay! Pero que no se les vaya la mano... Que del
extremo solícito empalagoso... dejen de ser el fuego del hogar... y no
se vayan armados con el eneagrama al otro extremo: al de la helada
desconsideración... Estarían, por lo tanto, de nuevo invasivos porque para
eso estamos los cinquitos y otros...