Ana Cristina Faisal Meneses

Recientemente y gracias a los estudios realizados por el licenciado Gregorio Paz Moreno de Clínica Abril (Sindicalismo No. 68, Col. Escandón) podemos afirmar que la delfinoterapia funciona en pacientes con Síndrome de Down, basándose en dos pruebas realizadas en Bahía de Naranjos, Cuba, en junio de 1999 y mayo del presente año. Estas pruebas fueron realizadas con métodos y objetivos diferentes, teniendo en ambas ocasiones, excelentes resultados.

Bases científicas
La estimulación terapéutica con delfines tiene sus orígenes en Inglaterra con la teoría del Dr. Horace Doobs, quien habla ya del contacto de estos mamíferos y el hombre. Tiempo después, la idea es retomada con entusiasmo por David Nathanson, quien piensa que el ultrasonar del delfín en contacto con pacientes con Síndrome de Down y otras patologías modifica el ritmo de actividad cerebral generando estados alfa (relajamiento) además de un aparente incremento de endorfinas (neurotransmisores). En 1991, en la ciudad de México, el Ingeniero Fritz Zimmerman inicia la estimulación con delfines, aunque sin lograr grandes resultados.

Una terapia que funciona
En1999, un equipo de especialistas encabezado por Gregorio Paz Moreno decidieron realizar un estudio piloto de delfinoterapia con el único objetivo de conocer los beneficios reales de dicha terapia. Este estudio se realizó en Bahía de Naranjos, Cuba. La paciente fue la niña Amparo Hernida Forné, una pequeña con Trisomía 21 (Síndrome de Down) y antecedentes de cardiopatía. Contaba con una edad física de tres años tres meses y una edad neurológica de dos años ocho meses.

El primer plan de trabajo que se realizó con ella, tuvo un mes de duración, dividido en dos sesiones diarias: una por la mañana y otra por la noche, separadas por un espacio de ocho horas. Fueron necesarios tres delfines, un entrenador, un delfinoterapeuta y un terapeuta físico. Ante esta estimulación, la pequeña respondió con llanto, pero con mayor calidad y cantidad de sueño y disminución de estreñimiento. Asimismo, adelantó neurológicamente 7 meses de edad en 28 días.

Un nueva oportunidad para Amparo
El pasado mes de mayo, la niña retomó el programa en Bahía de Naranjos pero esta vez con mejoras en el método y tres nuevos objetivos:
1. Obtener de ella, mayor atención.
2. Aumentar su capacidad ventricular.
3. Aumentar su memoria a corto y largo plazo.
Las diferencias en este programa con respecto al anterior fueron: los puntos neurológicos a tratar y el número de días (15), en los cuales se practicaron dos sesiones diarias de 45 minutos de duración.
Los resultados fueron: atención satisfactoria para la edad de la paciente, mayor capacidad ventricular, mayor comunicación, poco mejoramiento del lenguaje y notable incremento de memoria a corto y largo plazo. Con todo esto, la paciente adelantó tres meses de edad neurológica en menor cantidad de tiempo y mayor calidad de terapia. Este tipo de estudios nos abre una expectativa más a la evolución en el tratamiento para pacientes con Síndrome de Down.

Es necesario aclarar que los efectos de la delfinoterapia no dependen exclusivamente del delfín, influyen también otros factores como el lugar, el agua, un delfinoterapeuta, un entrenador, un terapista, el paciente y el método. Otro factor determinante es que los delfines estén capacitados exclusivamente para la delfinoterapia ya que los mamíferos utilizados en espectáculos no proporcionan resultados similares.