Ellos mismos (los Cuatro) son la causa de la desesperación que sienten en el campo de las relaciones humanas auténticas. ¿Cómo puedes relacionarte con alguien que, implícitamente, menosprecia lo que tú experimentas? Lo que verdaderamente desean es reconectar, pero ellos mismos sabotean sus relaciones porque les piden imposibles. Los cuatro saben que van a sentirse muy fustrados, y, efectivamente, así es.
Los cuatro tienen una gran sensibilidad a la dimensión simbólica de la vida. Sienten una gran necesidad de intensificar la vida para que ésta valga la pena. Su vida emocional vá de un extremo a otro: vida o muerte, extraordinaria felicidad o desesperación total.
Los Cuatro son romántico-trágicos. Su capacidad emocional es su don y su trampa. Las relaciones son su tema y su problema: todo tipo de relaciones. Siempre parecen que están comenzando una nueva relación y cortando otra. Parece que están conducidos por algo: por su deseo de conectar con alguien, de sentirse completos y realizados en alguna relación auténtica
La envidia, la melancolía, el sentido de abandono, los cambios de humor y la impaciencia ante la mediocridad convierten a los Cuatro en personas muy críticas de sí mismas y de los demás. Este sentido crítico les hace aún mas difícil su entrada a su mundo interior de emociones.
Cuando descendemos a los niveles más bajos o menos sanos de nuestro eneatipo, no sólo experimentamos la acidez de la crítica como actitud "ofidia" hacia los otros, sino que nos empantanamos en una de nuestras eternas enemigas: la melancolía. Pero, en el fondo, ¿qué "cuernos" es eso que sentimos y que tando mal nos hace?. Responde James:
La melancolía es la dulce tristeza ante la separación. Aunque está basada en un sentimiento de pérdida, la melancolía es un estado dulce y evocador. En el estado Conformista, mientras los Cuatro se ocupan de cuestiones de conductas externas, este estado nostálgico es como un oasis para ellos, una especie de surtidor interno de identidad. No es tristeza; la tristeza se disipa cuando descubrimos su origen; es una melancolía constitucional, por eso, tienen que estar muy concientes de sí mismos para poder detectarla y trabajarla y necesitan ser concientes para ocuparse de ella.
Sólo cuando alcanzamos ser-nosotros-mismos, es decir, nuestra ESENCIA, nos liberamos de ella (al menos, hasta volver a caer en las trampas de nuestro ego ). El remedio para un Romántico y eterno Soñador del amor intenso y perfecto (ese somos nosotros ) quizá sea aprender a VER Y DISFRUTAR el AMOR REAL que los demás nos ofrecen... Dice James:
Es muy importante para los Cuatro poder ir encontrando satisfacción y gusto en cosas y situaciones; mientras sigan enredados en ellos mismos y en sus anhelos y preocupados por lo que tienen los demás no serán capaces de salir al encuentro de los otros ni de trabajar en el mundo al que pertenecen.