La Biodanza® es un sistema en el cual los movimientos y las ceremonias de encuentro, acompañados de música y canto, inducen "vivencias" capaces de modificar el organismo y la existencia humana a diversos niveles: inmunológico, homeostático, afectivo-motor, y existencial.

La palabra danza, en alemán es tanz, "tensión", significado por demás incompleto, puesto que excluye el estado trance y las dimensiones rituales.

La enciclopedia de la música Garzanti la describe como "conjunto de movimientos del cuerpo, seguidos colectivamente o individualmente, con finalidad ritual o de puro divertimento, generalmente asociado a una música, sea instrumental o vocal, que puede consistir en una mera cadencia rítmica... un verdadero lenguaje... presente en todas las circunstancias importantes de la existencia, relaciones sexuales, caza, guerra, ciclo de las estaciones, muerte (ritos de renacimiento, y otros de iniciación...)".

Evidentemente el concepto de danza es muy amplio y se extiende a gestos, expresiones y movimientos plenos de sentido vital.

Nuestra idea se aproxima claramente al concepto de "danzar la vida" propuesto por Roger Garaudy. Fue necesario restablecer el concepto original de danza en su más vasta acepción, como movimiento natural pleno de significado y con un poder inusitado de inducir transformaciones en la existencia.

El prefijo "Bio" deriva del término Bios que significa vida. La palabra "danza" en la acepción francesa significa movimiento integrado pleno de sentido.

La metáfora está formulada:

"Biodanza, danza de la vida".

Biodanza® es un camino para reencontrar la alegría de vivir. Cambia radicalmente la actitud occidental estructurada sobre los valores del "Hombre sacrificial" para aquella del hombre que busca el goce y la plenitud.

El primer conocimiento del mundo, anterior a la palabra, es el conocimiento por el movimiento. La danza es, por lo tanto, un modo de ser-en-el-mundo, la expresión de la unidad orgánica del hombre con el universo. Esta noción de la danza como cenestesia integrativa, es muy antigua y tiene, a través de la historia, numerosas expresiones culturales, tales como las danzas primitivas, las danzas órficas, las ceremonias tántricas o las danzas giratorias del Sufismo.

El poeta Jala-od- Din Rumi (siglo XIII) exclamaba:

"¡ Oh día, levántate... los átomos danzan, las almas, arrebatadas de éxtasis, danzan, la bóveda celeste, a causa de ese Ser, la danza: Te diré al oído hacía donde conduce su danza: Todos los átomos que hay en el aire y en el desierto - compréndelo bien - están enamorados como nosotros y cada uno de ellos, feliz o desdichado, se encuentra deslumbrado por el sol del alma incondicionada."

Una sesión de Biodanza® es una invitación a participar en esa Danza Cósmica de que habla el poeta sufí. Esta afirmación tal vez resulte sorprendente dentro del melancólico panorama socio-político de nuestro tiempo.

Es un mundo como el nuestro, de hambre y genocidio, de tortura y delación, en un mundo de abandono infinito, ¿cómo es posible ponerse a bailar? A primera vista parece una inconsecuencia.

Sin embargo nuestra propuesta no consiste sólo en danzar, sino en activar, mediante ciertas danzas, potenciales afectivos y de comunicación que nos conecten con nosotros mismos, con el semejante y con la naturaleza.

Mas, ¿cómo podríamos cambiar el mundo sin cambiar nosotros mismos?

La transformación mediante Biodanza® no es una mera reformulación de valores, sino una verdadera transculturación, un aprendizaje a nivel afectivo, una modificación límbico-hipotalámica.

La deformidad del espíritu occidental culminó durante este siglo con los más grandes atentados contra la vida humana que conoce la historia. La patología del ego ha sido reforzada hasta extremos jamás alcanzado antes.

Biodanza® se propone restaurar en las personas, a nivel masivo, la vinculación originaria a la especie como totalidad biológica. Este punto de partida es indispensable para la supervivencia.

Biodanza® tiene su inspiración en los orígenes más primitivos de la danza.

Es importante esclarecer que la danza, en un sentido original, es movimiento vivencial. Muchas personas asocian la danza al espectáculo de "ballet". Esta es una visión formal de la danza.

La danza es un movimiento profundo que surge de lo más entrañable del Ser Humano. Es movimiento de vida, es ritmo biológico, ritmo del corazón, ritmo de la respiración, impulso de vinculación a la especie, es movimiento de intimidad.

Creo en una danza orgánica, que responda a los padrones de movimiento que origina la vida. Hemos buscado esa coherencia y la hemos encontrado. Movimientos capaces de incorporar entropía negativa, posiciones generatrices, armonía musical entre los seres los seres vivos, resonancia profunda con el micro y macrocosmos. Nuestro propósito es dilucidar esas pautas de movimiento para la vinculación real.

Solamente si nuestros movimientos restauran su sentido vinculante, lograremos renacer del caos obsceno de nuestra época.

Participamos así, de una visión diferente. Buscamos acceso a un nuevo modo de vivir despertando nuestra dormida sensibilidad.

Estamos demasiado solos, en medio de un caos colectivista.

Hay un modo de estar ausente con toda nuestra presencia. En el acto de no mirar, de no escuchar, de no tocar al otro, lo despojamos sutilmente de su identidad. No reconocemos en él a una persona; estamos con él, pero lo ignoramos. Esta descalificación, consciente o inconsciente, tiene un sentido pavoroso que involucra todas las patologías del Ego.

Celebrar la presencia del otro, exaltarla en el encanto esencial del encuentro es, acaso, la única posibilidad saludable.

La ternura: cualidad de una presencia que concede presencia.

Lo que la gente necesita para vivir es un sentimiento de intimidad, de transcendencia, de vinculación gozosa y de estimulante dicha. Pues bien, en esas necesidades naturales hemos puesto nuestros objetivos.

Sabemos que la consistencia existencial no puede provenir de una ideología, sino de las vivencias en acción. Nuestra finalidad es activar, a través de la danza y ejercicios de comunicación en grupo, profundas vivencias armonizadoras.

 

Lograr una definición de Biodanza® sería un intento tan quimérico como tratar de definir el amor, el arte o la vida. Pienso que la superposición de múltiples ensayos puede dar al lector una aproximación general.

Una captación cognitiva de Biodanza® es imposible. Sólo viviéndola se puede abarcar su verdadero significado.

Biodanza® es la participación en un nuevo modo de vivir, a partir de intensas vivencias personales inducidas por la danza.

A continuación presento una síntesis conceptual de los elementos fundamentales que estructuran la base teórica de Biodanza® y que podemos considerar como una definición académica.

"Biodanza es un sistema de integración afectiva, renovación orgánica y reaprendizaje de las funciones originarias de vida, basada en vivencias inducidas por la danza, el canto y situaciones de encuentro en grupo".

El significado de los términos usados en esta definición está descrito aquí en forma más explícita para su mejor compresión.

*   Integración afectiva

Se trata de restablecer la unidad perdida entre el Ser Humano y la Naturaleza.

El núcleo integrador es, según nuestro abordaje, la afectividad que influye sobre los centros reguladores límbico-hipotalámicos, los que, a su vez, influyen sobre los instintos, vivencias y emociones.

*   Renovación orgánica

Es la acción sobre la autorregulación orgánica.

La renovación orgánica es inducida principalmente mediante estados especiales de trance que activan procesos de reparación celular y regulación global de las funciones biológicas, disminuyendo los factores de desorganización y estrés.

*   Reaprendizaje de las Funciones Originarias de Vida

Es aprender a vivir a partir de los instintos.

El estilo de vida debe tener coherencia con los impulsos primordiales de vida. Los instintos tienen por objeto conservar la vida y permitir su evolución.

 

 

 

(El texto citado a continuación ha sido extraído del material elaborado por el Profesor Rolando Toro para el Curso de Formación y Actualización de Profesores Didactas del Sistema Biodanza®.)

He definido el concepto de "Inconsciente Vital" como propuesta para referenciar al psiquismo celular.

Existe una forma de psiquismo de los órganos, tejidos y células que obedece a un "sentido" global de autoconservación. El inconsciente vital da origen a fenómenos de solidaridad celular, creación de tejidos, defensa inmunológica y en suma, al acontecer exitoso del sistema viviente.

Este "psiquismo" coordina las funciones de regulación orgánica y homeostasis; posee una gran autonomía respecto a la conciencia y al comportamiento humano.

La vida sería imposible sin una programación embriológica y una expresión genética.

No planteo la existencia de un programa teleonómico rígido ya que las mutaciones se están produciendo en todo momento, pero, sin duda hay patrones biológicos de optimización que tienen eficiencia para la conservación de la vida.

El inconsciente vital es un psiquismo que crea regularidades y tiende a mantener funciones estables.

Las manifestaciones del Inconsciente vital en el escenario de la conciencia cotidiana son el humor endógeno y el bienestar cenestésico (eutoforia).

La importancia del concepto de Inconsciente vital proviene de la posibilidad de intervenir en la fisiogénesis de nuestra existencia con objetivos de salud.

El concepto de inconsciente vital permite comprender con profundidad el Principio Biocéntrico, como "tendencia" cósmica que genera la vida. El inconsciente vital está en sintonía con la esencia viviente del universo. Cuando esta sintonía se perturba, se inicia la enfermedad.

El acto de curación será comprendido entonces como un movimiento para recuperar esa sintonía vital con el universo.

*   Los Estratos del Inconsciente

Examinemos brevemente los tres niveles del Inconsciente.

1 - El Inconsciente Personal: descrito por Freud.

Posee una dimensión biográfica, se nutre de la memoria de los hechos vividos, en especial durante la infancia. Se genera en el encuentro de las tendencias genéticas con los ecofactores que estimulan o inhiben los potenciales.

Los modos de acceso al Inconsciente Personal son:

- La interpretación de los sueños (la vía regia, según Frued, para conocer el inconsciente)

- La técnica de asociación libre

- El análisis de los mecanismos de defensa del yo

- La anamnesis, en especial la historia sexual.

2 - El Inconsciente Colectivo: descrito por Jung.

Se nutre de la memoria de la especie. Estudia los arquetipos que son comunes a toda la humanidad. Su objetivo es la revelación del self (el si-mismo), el proceso de individuación.

Los modos de acceso al Inconsciente Colectivo son:

- Estudio de los símbolos de transformación.

- Arquetipos que conducen al proceso de individuación (self).

- Expresiones del Inconsciente a través de la pintura, poesía o relatorios.

- Sueños orientados (sin interpretación).

- Ceremonias y trabajos con los mitos.

Nota: Biodanza® utiliza el concepto de arquetipo en algunas de sus Extensiones: Proyecto Minotauro, Retorno de Dionisio, Arbol de los Deseos, Rueda de los Arquetipos, Misión Argonauta.

3 - El Inconsciente Vital: propuesto por Rolando Toro.

Se expresa a través del humor endógeno, bienestar cenestésico y estado global de salud.

Los medios de acceso al Inconsciente Vital son:

- Vivencias de comunicación y encuentro.

- Caricias y erotismo.

- Juegos (humor y risa).

- Alimentación.

- Vínculo con la naturaleza.

- Éxtasis cósmico.

- Regresión mediante trance de suspensión.

- Mediumnidad para identificarse a través de la danza con la música.

- Masaje no dirigido a la musculatura, sino a las sensaciones cenestésicas.

- Baños de mar.

- Baños de barro.

- Regresión mediante Biodanza® Acuática.

- Despertar de los instintos mediante danzas primitivas.

Los tres niveles del Inconsciente se comunican entre sí a través de "umbrales de transición".

Entre el Inconsciente Personal y el Inconsciente Colectivo se establecen los procesos que van desde la historia personal hacia el arquetipo.

Entre el Inconsciente Colectivo y el Inconsciente Vital se establecen los procesos que van del arquetipo a los sistemas de integración biológica mediante danzas de integración.

El Inconsciente Vital se nutre de la memoria cósmica y organiza la materia (cadenas protéicas, sistemas orgánicos) sobre la base de una programación presuntiva que puede o no, generar sistemas orgánicos estables. Los padrones de autoorganización que generan sistemas vivientes capaces de reproducirse son bastante estables.

Biodanza® trabaja especialmente con el Inconsciente Vital, condición que permite una acción muy eficaz en la camada más profunda del sistema viviente humano.

A través de las vivencias se inicia una aventura cósmica en la que se navega con rumbo desconocido, a formas de vida optimizadas.

La vivencia es la vía directa al Inconsciente Vital.

*   Principio Biocéntrico e Inconsciente Vital

No es difícil descubrir en la perfecta organización de los seres vivos (plantas o animales), una determinación genética que sigue rigurosamente el programa morfogenético y fisiogenético. Una determinación que no depende del comportamiento ni de la intencionalidad.

¿Cuál es la inteligencia organizadora de la vida?

¿De dónde surge el orden fisiológico que se manifiesta como una forma específica animal o vegetal?

Surge de un programa genético que se trasmite a través de millares de años y que cambia, se perfecciona o desaparece.

Francisco Varela examinó la autoorganización de los sistemas vivos.

Humberto Maturana inició los grandes interrogantes sobre la autopoyesis (el organismo que se genera a sí mismo), en el libro "Las máquinas y los seres vivos".

Un sistema viviente posee un orden orgánico programado a la perfección y que se transforma en todo momento, no como una máquina computarizada sino como un holograma vivo cuyos cambios abarcan la totalidad.

El Inconsciente Vital es la génesis de las afinidades, instintos, vivencias (cinco líneas), estados de humor, sensaciones corporales; todo aquello que surge sin participación del pensamiento, sin forma inicial, como pura manifestación. Al mismo tiempo espontáneo y orientado hacia la génesis y la morfogénesis.

Al principio será difícil para los psicoterapeutas comprender que la vía de acceso al Inconsciente Vital no es aquella de las imágenes mentales, pensamiento asociados, recuerdos o inducción de procesos transferenciales.

La única vía de acceso al Inconsciente Vital es la vivencia, y la vía regia para inducir vivencias capaces de mudar el humor endógeno es Biodanza®.

*   El deseo de vivir

El deseo de vivir proviene del psiquisismo celular, no del pensamiento conceptual ni de la voluntad consciente.

Hay en las células una cualidad de sobrevivencia, un índice de longevidad relacionado con el deseo de vivir. Se siente el deseo de vivir cuando se pueden expresar los potenciales genéticos.

El estímulo de la expresión de los cinco conjuntos de potencial genético (cinco líneas de vivencia) es una forma de influir positivamente sobre el inconsciente vital.

La depresión es el agotamiento de ese impulso de vida, la pérdida de motivaciones para seguir viviendo.

Una catástrofe existencial, como por ejemplo la separación de los amantes o la pérdida de un ser querido, pueden influir gravemente sobre el inconsciente vital. La depresión por pérdidas afectivas está ligada al cáncer.

El terror de la pérdida, la impotencia, el sufrimiento sin consuelo posible, repercute en el inconsciente vital.

El deseo de vivir que proviene del psiquismo celular puede, por lo tanto, recibir la catastrófica influencia de situaciones extremas. En ese caso se produce la llamada depresión reactiva (con causa externa).

La salud del inconsciente vital se manifiesta en el deseo de vivir. Las personas "viven más" porque quieren vivir, pero ese "querer vivir" no proviene de la voluntad consciente sino de un "deseo de las células".

Copyright by Rolando Toro.

 

 

 

 

 

 

Estas consideraciones son anteriores a toda otra formulación teórica o metodológica. Constituyen puntos de partida capaces de revelar aspectos nuevos y desconocidos dentro del trabajo de Biodanza® y darle coherencia.

*   Principio Neguentrópico del Amor.

Este principio postula que el sistema viviente humano es capaz de facilitar su propio proceso evolutivo hacia nuevas formas de optimización, diferenciación y autonomía.

El Ser Humano tiene la posibilidad de inducir procesos neguentrópicos (diferenciación del sistema). La vía de acceso a esos estados de perfeccionamiento es el amor.

*   Expansión de la Existencia a partir del Potencial Genético.

Biodanza® centra su atención en el origen genético de los potenciales humanos.

Los potenciales genéticos vienen ya altamente diferenciados al nacer el individuo y se expresan a través de estructuras funcionales, instintos y vivencias.

Esos potenciales se manifiestan durante la vida, cuando encuentran las condiciones ambientales necesarias (cofactores y ecofactores). La expresión genética, por tanto, es una red de interacciones cuyos potenciales están altamente diferenciados desde el comienzo.

Biodanza® estimula específicamente la expresión de los potenciales genéticos destinados a conservar la vida.

Quedan así descartados los modelos de ascensión jerárquica de la energía desde una forma primitiva hasta la conciencia.

*   Progreso Biológico Autoinducido Mediante el Trance.

El sistema viviente humano puede inducir procesos de altísima diferenciación mediante la producción de estados de regresión-refundición-renovación. Los ejercicios de Biodanza® y las ceremonias de regresión pueden reforzar los procesos de autorregulación y transtasis.

*   Pulsación de la Identidad.

La identidad tiene génesis biológica. Se representa en la identidad celular (inmunológica) y en otras formas de identidad psíquica y comportamental (identidad sexual, identidad creativa, identidad selectiva, etc.).

La identidad, por lo tanto, no tiene una estructura cultural. Llamamos ego patológico a la pseudo-identidad, competitiva y egocéntrica. La identidad propiamente tal se manifiesta en el encuentro con otro.

La identidad es pulsante. La conciencia de la propia identidad puede disminuir en los estados de regresión y fusión con el universo, pero luego vuelve a adquirir forma consistente. La identidad por lo tanto, está sometida a movimientos centrípetos y centrífugos (pulsación).

*   Permeabilidad de la Identidad.

La identidad es permeable a la música y a la presencia de otro, esto significa que la potencia expresiva de nuestra identidad puede ser influida por situaciones de encuentro y por el estímulo musical.

*   El Punto de Partida Autorregulador es la Vivencia.

La vivencia es la sensación intensa de estar vivo aquí y ahora. Es la intuición del instante de vida.

El punto de partida en Biodanza® es la vivencia y no la conciencia; los ejercicios están destinados a vivenciar y sólo posteriormente a concientizar. La vivencia tiene un poder autorregulador en sí.

*   El Principio Biocéntrico.

La intuición, en torno a la cual se organiza Biodanza® está conceptualmente formulada en el "Principio Biocéntrico". Este nuevo paradigma, para las ciencias humanas propone orientar todos los emprendimientos sociales y educacionales hacia la creación de una estructura psíquica capaz de proteger la vida y permitir su evolución.

El Principio Biocéntrico tiene como punto de partida la vivencia de un universo organizado en función de la vida.

Todo cuanto existe en el universo, sean elementos, astros, plantas o animales, incluyendo al Ser Humano, son componentes de un sistema viviente mayor. El universo existe porque existe la vida. Y no a la inversa.

El principio Biocéntrico es el principal paradigma de Biodanza® y contiene los seis anteriores. Por su importancia se encuentra detallado en un ítem especial en la página siguiente.

Los conceptos expuestos están íntimamente correlacionados y conforman una red de grandes intuiciones de valor heurístico.

 

El Principio Biocéntrico constituye el paradigma que podrá servir de fundamento a las Ciencias Humanas del futuro: Educación, Psicología, Jurisprudencia, Medicina y Psicoterapia.

El principio Biocéntrico sitúa el respeto a la vida como centro y punto de partida de todas las disciplinas y comportamientos humanos. Restablece la noción de sacralidad de la vida.

El principio Biocéntrico se inspira en la intuición de un universo organizado en función de la vida.

Todo aquello que existe, elementos, estrellas, plantas, animales y seres humanos son los componentes de un Sistema viviente mayor.

El universo existe porque existe la vida y no al contrario. Las relaciones de transformación materia-energía son estados diversos de integración de la vida.

Nuestro abordaje epistemológico parte de lo viviente. La vida no es simplemente la consecuencia de procesos atómicos y químicos, sino el programa implicado que guía la construcción del universo.

La evolución del universo es, en realidad, la evolución de la vida.

En este sentido, compartimos el abordaje de David Bohn: bajo el dominio explicado por la ciencia, queda un dominio implicado de totalidad indivisa "Los datos reales de la ciencia - dice Bohn - sólo parecen tener sentido sobre algún tipo de fundamento implicado o unificador, o transcendental, subyacente a los datos explícitos".

Desde el principio Biocéntrico podemos concebir el universo como un gigantesco holograma vivo.

La experiencia de la unidad mística y de la Identidad Suprema, es para nosotros perfectamente válida.

Podemos descubrir en esta vivencia fundadora, las raíces de una cultura de la vida.

La desconexión de los seres humanos de la matriz cósmica de la vida ha generado, a través de la historia, formas culturales destructivas. La disociación cuerpo-alma ha conducido a la profunda crisis cultural en que vivimos.

Si tomamos como punto de partida las propuestas intrínsecas que surgen del acto de vivir y de la comunicación con los seres vivos, tenemos que abandonar con decisión absoluta cualquier tipo de fundamentación cultural basada en el dinero y en el asesinato. Las guerras son la expresión de esa psicosis colectiva que niega la sacralidad de la vida.

La cultura debería estar organizada en función de la vida. Nuestras formas culturales son Anti-vida.

El principio Biocéntrico por lo tanto surge de una propuesta anterior a la cultura y se nutre de los impulsos que generan procesos vivientes.

Este planteamiento es biocosmológico y no antropológico, cosmológico ni teológico.

El principio Biocéntrico, propone la potenciación de la vida y la expresión de sus poderes evolutivos.

Biodanza® es, desde este punto de vista, una poética de lo viviente, fundada en las leyes universales que conservan y permiten la evolución de la vida.

Todas las acciones de Biodanza® se orientan en resonancia con el fenómeno profundo y conmovedor de la vida.

Participamos del pensamiento visionario e Albert Schweitzer:

"Meditando sobre la vida, siento la obligación de respetar cualquier voluntad de vida a mi alrededor, por ser igual a la mía".

La idea fundamental del bien es, pues, que éste consiste en preservar la vida, en favorecerla, en conducirla a su valor más alto; y que el mal consiste en aniquilar la vida, lastimarla, poner trabas a su florecimiento."

("El problema de la ética en la evolución del pensamiento humano").

Pienso que la vida no surgió de la materia, sino que la materia se ordena en relación a las posibles estructuras de la vida. La causa del universo es la vida.

Desde hace miles de años hemos vivido dentro de un contexto cultural alienante. Más, si el universo está vivo desde el comienzo, la cultura del futuro será una Cultura de la vida.

Los parámetros de nuestro estilo de vida son los parámetros de la vida cósmica. En otros términos, nuestro movimiento, nuestra danza, se organizan como expresiones de vida y no como medios de alcanzar fines externos. Vivimos para crear más vida en lo íntimo de la vida.

Si las condiciones culturales y socioeconómicas son anti-vida, nosotros nos proponemos cambiar este sistema, no con la ayuda de una ideología, sino restableciendo en cada instante, en nuestra vida, las condiciones de nutrición de la vida.

No es la consistencia ideológica de una persona lo que interesa, sino su consistencia afectiva, su práctica del movimiento-amor.

El principio Biocéntrico pone su interés en un universo comprendido como un sistema viviente de gran complejidad. El reino de la vida abarca todo lo que existe, desde los neutrinos hasta los quasares, desde las piedras hasta los pensamientos más sutiles. Toda expresión, todo movimiento, toda danza, es un lenguaje viviente.

El sentimiento de amor podríamos definirlo como la experiencia suprema del contacto con la vida. A través de Biodanza® llegamos a la fuente originaria de los impulsos de vida.

Danza, Amor y Vida son términos que aluden al fenómeno de la Unicidad Cósmica.

El núcleo creador de la cultura del tercer milenio está por nacer con la restitución de la sacralidad de la vida.

 

 

 

 

 

 

Integracion

Nuestra cultura está escindida por una profunda disociación que infiltra todos los ámbitos del saber. Esta disociación se proyecta patológicamente en la Educación, en la Psicoterapia, en la Medicina, en la Sociología y en general en las Ciencias del Hombre.

Diríamos que la cultura realiza un vasto proceso de traición a la vida, en el que participan consiente o inconsciente, millares de personas.

En nuestra cultura se separan las nociones de cuerpo y alma, hombre y naturaleza, materia y energía, individuo y sociedad, etc.

La cultura disociativa descalifica la vida presente, la desacraliza y sabotea su valor y su significado intrínseco, para ponerla al servicio de los valores "espirituales".

La educación está infiltrada por la cultura disociativa.

No obstante, la evolución de la ciencia y del pensamiento complejo se orienta actualmente hacia la integración de conceptos que permanecieron separados durante muchos siglos y que dieron origen a la civilización antivida.

Biodanza® propone la integración Biocéntrica de la cultura y su ejercicio operacional en Educación.

SACRALIDAD

Aunque los extraordinarios hallazgos de la biología nos dan un punto de partida sólido y fecundo para comprender muchos misterios de la biosfera, de modo alguno son suficientes para expresar todos los significados esenciales acerca de la condición humana. Tenemos que considerar, por lo tanto, la Biología como un punto de partida universal y referencia básica para la compresión del ser humano, mas los descubrimientos biológicos tienen que ir al encuentro de las grandes intuiciones sobre los aspectos aún no revelados y misteriosos de la vida humana.

Deberemos avanzar en una nueva dimensión del pensamiento, más libre y ajustada a las revelaciones de lo inmediato, desprendiéndonos de las rémoras filosóficas y de las ideologías ingenuas que han acompañado al ser humano a través de la historia.

Necesitamos un rigor insolente y, al mismo tiempo sensible, para no caer en un falso objetivismo bilogista o en la pobreza dogmática de algunas religiones.

A mi modo de ver, la vida tiene una cualidad sagrada y ha sido la patología de las civilizaciones la que ha separado los actos sagrados de los actos profanos. Esta patología terminó por desacralizar la vida cotidiana y cargar de contenido transcendente los rituales obsesivos que surgieron para escapar del pavor cósmico.

En este punto es indispensable la meditación sobre lo sagrado. La hierofanía es la manifestación de lo sagrado, absolutamente fascinante y absolutamente terrible.

Creemos que la expresión de vida a través de las criaturas es la más grande hierofanía. La ceguera frente a la percepción de la condición sagrada de la vida, perturbó las formas de vinculación con lo cósmico. Si la vida en sí misma es sagrada, por ser la más espléndida expresión de lo cósmico y también la más amplia hierofanía, la distinción ritual de ámbitos sagrados y profanos resulta un absurdo.

En las llamadas Danzas Sagradas, se crea un espacio que plenifica de significación y potencia. La trayectoria de esas danzas es del espacio caótico hacia el espacio mandálico.

Por otra parte, el tiempo sagrado, la duración de fiestas, el tiempo litúrgico; han sido míticamente diferenciados del tiempo lineal histórico. Terminada la ceremonia en el tiempo sin duración de la liturgia, el ser humano penetra en el tiempo cotidiano. La trayectoria de nuevo se da desde el tiempo fugaz e ilusorio hacia el tiempo mítico, circular y eterno.

En Biodanza® las personas viven en el "aquí-ahora" eterno. El tiempo marcado por las horas del reloj es apenas un tiempo convencional, un tiempo no vivido. Toda la realidad es sagrada para las personas de Biodanza® y todo el tiempo es litúrgico.

Cuando la vida no es sagrada ni tiene valor intrínseco, se la puede destruir, torturar, explotar, humillar. El principio Biocéntrico rechaza, con la más absoluta decisión, las mentiras culturales que desacralizan la vida.

Penetrar en la perfección de la vida como esplendor, como belleza, como armonía voluptuosa, y experimentar en sí mismo el "sentirse vivo", es sin duda, una experiencia mística, único punto de partida posible de la investigación científica.

Como expresaba Einstein:

"La experiencia cósmica es la más fuerte y noble fuente de investigación científica".

Es del Principio Biocéntrico de donde hay que extraer la cualidad trascendente del ser humano. La sacralización del ser humano es lo que da a su vida, a su amor, a su sexualidad y a sus creaciones, la cualidad de lo trascendente. Desde el Principio Biocéntrico se organiza la vida como convivencia y coexistencia con lo divino.

Lo sagrado no se da en un espacio mandálico ritual. Lo sagrado se da en cualquier circunstancia en que la vida se hace presente. Toda la vida es sagrada. El acto sexual que se hace en un templo o el que se realiza en un miserable cuarto de hotel, poseen la misma condición de lo sagrado. Cuando las personas están conectadas con amor, están reciclando energía cósmica, están viviendo el amor eterno de Afrodita y Apolo. El hombre cansado, que camina por la calle porque no tiene dinero para el ómnibus, es también un caminante de eternidad. El niño en los brazos de Santa María y el niño abandonado, raquítico y hambriento que busca comida en los tarros de basura, son dos formas del Niño Divino.

Es verdad que no todos los lugares son los más propicios para entrar en lo eterno, pero quien es guiado por el Principio Biocéntrico tiene la llave que abre todas las puertas.

Los que hacen Biodanza®, siendo los mismos, son otros. Siendo individuos, son también la vida universal. Podríamos hablar de que los Principios de Vida surgen de una inteligencia divina que trasciende los valores egocéntricos. Nuestra meditación deriva una técnica que consiste en estimular, crear y desarrollar vida en los demás, lo que genera vida en nosotros.

Las personas son nuestro más poderoso medio ambiente. La pareja ecológica, la familia ecológica, la comunidad ecológica; son expresiones del Principio Biocéntrico.

Cuando hablamos del Principio de la Vida, nos referimos a algo muy preciso, a funciones universales, a formas de vinculación, a desarrollo evolutivo. Biodanza® se inspira en los principios generales de lo viviente, y no en ideas a priori o en dogmas religiosos.

Biodanza® trabaja con grandes funciones de salud, en una dimensión trascendente, de permanente reverencia por la vida.

Biodanza ha surgido del Método Científico, de observación, descripción, pasando por las etapas clásicas de la hipótesis y demostración.

Es verdad que muchos fenómenos humanos no pueden ser sometidos a medición, pero en estos casos se usa el estudio fenomenológico. Además se reconoce hoy en día que la ciencia trabaja con probabilidades y modelos teóricos que evolucionan con nuevos descubrimientos.

Por lo tanto Biodanza® no se basa en ideologías o en suposiciones mágicas, ni en religiones o creencias como la mayoría de las alternativas.

Creo que siempre hay que dejar una puerta abierta a lo desconocido, pero la investigación debe ser orientada por conjuntos de hechos de valor eurístico y no por afirmaciones gratuitas.

Biodanza® es aceptada en las Instituciones porque se basa en las ciencias.

Muchas veces las técnicas alternativas retardan el diagnóstico y la terapia científica, y el enfermo recurre a la ciencia, que podría salvarlo, cuando ya es demasiado tarde.

Las "Técnicas Alternativas" parten de "una idea" básica inamovible que generalmente no tiene fundamento en la realidad.

"La Ciencia, en cambio, es una disciplina que tiene en su metodología la capacidad intrínseca de perfeccionarse" (Carl Sagan).