Robert Shapiro y Julie Rapkin, en su libro
"Despertar al Mundo Animal",
La primera vez
que se utilizaron animales domésticos como coterapeutas que se sepa fue en 1792
en Inglaterra. El médico pionero fue William Tuke, que los empleó para mejorar
las condiciones infrahumanas que existían en los manicomios de la época y para
enseñar autocontrol a los pacientes.
La
siguiente ocasión fue en Bethel, un centro para epilépticos fundado en 1867 en
Bielefeld, Alemania (todavía hoy existe este protocolo terapéutico). En 1944,
la Cruz Roja Americana organizó, en el Centro para Convalecientes del Ejército
del Aire, en Nueva York, el primer programa que ponía en contacto a los
animales con los pacientes. No se describió otra experiencia similar hasta los
años 60, con el psiquiatra estadounidense Gingles y Levinson fueron los
primeros en demostrar los efectos beneficiosos de tener un animal en su
consulta mientras atendía a un niño. A principios de los años 60, relató las
experiencias vividas junto a su perro Gingles y pacientes introvertidos que
perdían todas sus inhibiciones y miedos gracias a la presencia del perro.
Gingles hacía de catalizador, favoreciendo la comunicación entre el psiquiatra
y los pequeños. "El animal resulta ser algo mágico que estimula al niño",
escribió este psicoanalista en un libro de 1969 que reeditó en 1995 la
Fundación Purina con el título: Psicoterapia Infantil Asistida por Animales.
A partir
de los 60, empiezan a realizarse numerosas investigaciones sobre la influencia
de los animales de compañía en la salud humana. Desde entonces, se han
encontrado beneficios en el aspecto físico (reducción de la presión arterial,
fortalecimiento de los músculos, recuperación de los enfermos cardiacos), en el
mental (disminuye la ansiedad y el estrés, mejora el estado de ánimo) y en el
social (facilita la interacción con otras personas, estimula el diálogo).
Tras una
búsqueda en el MEDLINE, aparecen múltiples estudios científicos -publicados en
revistas como el JAMA, Journal of Children Adolescent Psychiatry Nursing,
Journal of Gerontology Nursing, Journal of Psychosomatic Medicine,
Neuropsychologia, etcétera que demuestran que la Terapia Asistida por Animales
es ya una ciencia. Esta fundación también promueve la terapia para niños
autistas o con otros problemas de comportamiento como la timidez patológica.
Los animales no pueden curar a un niño autista, pero se ha visto que pueden
mejorar la interacción social de estos pequeños.
"Animales de Compañía y Salud
Mental" de Odean Cusack, es una
iniciación a la historia de la terapia asistida con animales. Libro de carácter
divulgativo.
"Los Animales de Compañía en Nuestra
Vida. Nuevas Perspectivas" de
los profesores Aaron H. Katcher y Alan M. Beck
"Amigos" libro de fotografías de Pilar Aymerich y Colita, con
textos de A.M. Moix y M. Pesarrodona.
"Terapia a Cuatro Patas" de la Dra. Janet Ruckert.,
"Psicoterapia Infantil asistida por
animales" del Prof. Boris M.
Levinson
"Animales y ciudadanos" de Jesús Mosterín y Jorge Riechmann
Autor: Richard O'Barry
on Keith Coulbourn
Tras la Sonrisa del Delfín.
Editorial RBA - Océano
OJo: No tiene de terapia, tiene más bien de la vida de
O'Barry y el asunto del cautiverio "crudo".
Acabo de comprar "The Healing Power of Pets" de Dr.
Marty Becker, Ed. Hyperion, lo consigues en
Amazon.com