Ansiedad
La ansiedad, la podemos definir como un estado
de inquietud generalizada producida generalmente por miedo e incerteza
(Incertidumbre) a las circunstancias que rodean a la vida una persona, que pueden
ser imprevistos que surgen o simplemente un estado de insatisfacción vital
(crisis, replanteamientos y dudas sobre el futuro en general) .
La ansiedad enmascarada es una ansiedad
constante que al no producir sintamos espectaculares y momentáneos puede
perdurar y de una forma gradual alterar el estado interno de una persona.
Dependiendo de su personalidad la persona puede llegar a enfermar de un modo u
otro.
Ante circunstancias imprevistas que nos
surgen en nuestras vidas y que nos ponen bajo presión a veces no sabemos como
reaccionar o salir airosos de las mismas y esto puede provocar el famoso
"miedo a lo desconocido" que nos produce ansiedad.
La ansiedad es una de las posibles manifestaciones
del miedo cuando no sabemos reaccionar y manejarlo.
Ansiedad enmascarada
La ansiedad enmascarada se suele dar en
personas que se encuentran en la fase de su ciclo vital entre los 35 y 50
años y cuya vida y circunstancias no son de su plena satisfacción.
Causas que pueden llevar a un estado de
ansiedad enmascarada.
Por una parte se empieza a tener consciencia
de haber dejado atrás la juventud que caracterizaba a los años anteriores y por
tanto daba nuevas oportunidades continuas debido fundamentalmente a tener
muchos años por delante.
Son los años en que sería normal tener
encauzadas la plenitud y la estabilidad en la vida laboral y cuando uno percibe
que no es así y las circunstancias no son percibidas como favorables en este
tema, la ansiedad puede ser la protagonista de nuestro estado mental.
Otro tema que puede contribuir a provocarnos
ansiedad es el tema de las relaciones interpersonales. Divorcios,
separaciones, relaciones no satisfactorias con los hijos, con la pareja y una
vez mas el miedo y la incerteza sobre cual es la situación social en la que uno
esta inmiscuido puede ponernos nerviosos y no dejarnos vivir tranquilos y con
serenidad.
El protagonista fundamental de los estados de
ansiedad es el miedo y la falta de equilibrio entre las emociones, los impulsos
y las reflexiones que hacemos sobre como es nuestra vida tanto social, como
laboral como afectiva.
Las consecuencias de los estados de
ansiedad pueden desembocar en enfermedades físicas que llamamos psicosomáticas
por tener un origen psíquico en el desencadenamiento de las mismas. Podemos
enfermar del estomago, las famosas ulceras gástricas, así como cualquiera de
los síntomas que afectan al sistema gastrointestinal. También podemos tener
enfermedades dermatológicas, cardiovasculares, del sistema respiratorio del
sistema reproductor etc. En conclusión, el sistema inmunológico puede quedar
afectado y en ese caso correremos el peligro de enfermar.
Terapia
La salida que propongo que es el mejor
antídoto para el control de la ansiedad es una reflexión serena y un cambio de
actitud que se derivara de ella.
Una toma de conciencia con lo que en un
momento dado para nosotros y solo para nosotros es un gran problema cuando en
realidad podría verse como una oportunidad.
Generalmente las cosas las vemos a veces peor
de lo que estan, como dice un refrán "nos ahogamos en un vaso de
agua" y si nos damos cuenta que sentándonos a pensar y a relajarnos se
pueden producir cambios importantes en nuestro estado físico y mental, propongo
que empecemos a practicarlo cuanto antes mejor.
La relajación en concreto nos ayuda a
controlar el cuerpo con la mente y a poder reflexionar con mas serenidad, de
hecho se comprueba que después de una relajación tanto el numero de
respiraciones por minuto como la frecuencia cardiaca como la tensión arterial
pueden bajar espectacularmente. Además la claridad en las ideas y reflexiones
en un estado físico y mental relajado son más fructíferas y más estables y nos
ayudan a situarnos en nuestro presente con perspectivas de un futuro más
estable y equilibrado.
Otras técnicas que tienen que ver con la
relajación y que favorecen la claridad de las ideas y de las reflexiones consisten en
practicar visualizaciones positivas sobre la imagen que tenemos de nosotros
mismos, ya que muchas veces es la autoimagen lo que nos produce estados de
ansiedad. Nos sentamos, cerramos los ojos y tratamos de enfocar imágenes de
nuestra vida en las que hemos tenido éxito y nos hemos sentido bien y esto en
un estado de relajación corporal y psíquica.
Recomendamos también mas interacciones con
los animales de compañía y con el mundo natural. Esto nos ayuda a una toma
de contacto mas libre de interferencias "más natural" de enfocar esas
causas, mas autentica y con menos ruidos. De esta forma podemos llegar a
nuestro mundo con mas energía, valor, coraje y serenidad y con los pies más
puestos sobre la tierra.
Es importante también hacer algún ejercicio
físico, después de hacer ejercicio, nos encontramos mejor y comprobamos que
provoca un cansancio sano y por tanto tranquilidad anímica.
Haciéndonos responsables de los momentos que
estamos viviendo (es decir de que estamos sorprendidos por un estado de
ansiedad) puede ser el primer paso empezar a relajarnos. No echando las culpas
a los demás de las cosas que nos ocurren. Son momentos en que se nos brinda la
oportunidad de un cambio y de una reflexión.
Estados de consciencia incompatibles con estados de ansiedad es quizás la
mejor terapia que se puede aplicar para estos casos de ansiedad
enmascarada:
Paseos por la Naturaleza, contactos con animales,
deportes entre los que recomiendo especialmente la equitación, así como
ejercicios de relajación y visualización operativa pueden ayudar. Escuchemos al
cuerpo, nos pasa una valiosa información, tomémonos las pulsaciones y
practiquemos la respiración consciente, los momentos de crisis son también
momentos de oportunidad.