Psicoterapia Asistida con Animales y Naturaleza

El hecho de llevar como herramienta esta ciencia a mi profesión viene de de lejos. Desde siempre he tenido el afán de comunicarme con mis animales, de leer enciclopedias que pedía como regalo cuando éra una niña, sobre animales y naturaleza. Ha sido siempre en mi vida algo que me ha resultado atractivo y vivificante. Si, vivificante, me daba VIDA, me producía salud, me motivaba para explorar y me consolaba en momentos de desconsuelo. ¿Qué puede haber mejor para un persona que estar motivada? La motivación es la madre de la ciencia, de la investigación, de los avances que ha hecho la humanidad y del hálito de vida que se necesita cuando se sufre. Dedicada en cuerpo mente y alma a la psicología clínica que atiende y acompaña a personas que sufren los “males” del “alma”, si uno no los ha sufrido y no los ha superado, no puede dedicarse a esta ciencia con el rigor que se requiere, que faltaría justo esto de lo que vamos hablando: la motivación. Saber qué significa el sufrimiento y conocer las vías para salir del mismo.

Cuando una persona entra por mi consulta no viene a un psicólogo clínico, viene a mí que me dedico a esta profesión, así como cada quien acude a cada profesional, es al profesional al que se acude. Los psicólogos somos seres humanos con la responsabilidad de estar en forma psíquicamente, entre otras cuestiones porque llevamos nuestros resultados en la vida que llevamos, y por supuesto también en consulta. Es una gran responsabilidad que requiere congruencia y coherencia y todo un trabajo de autoconocimiento y autoevaluación, para poder proceder con ética al acompañamiento de personas que no tienen las referencias que hemos ído encontrando a lo largo de nuestro desarrollo personal, estudio e investigación. Dar ejemplo sería la manera más exacta por su simplicidad para resumir este párrafo, es la motivación fundamental que todo psicólogo clínico, desde mi punto de vista, debe llevar en su vida y en sus relaciones intra e interpersonales. Inteligencia Emocional y capacidad para ponerse en el lugar de todas las criaturas que le rodean. En mi caso particular tanto con las personas como con los animales que he incluido en mi propuesta de psicoterapia.  Es lo que se llama empatía, palabra que nunca se terminar por definir del todo y que después de leer este capítulo quizás se pueda haber comprendido.

Cada psicólogo es un ser humano con sus experiencias particulares, con su sabiduría particular y con sus motivaciones también particulares. Un psicólogo se puede definir también como un creador de propuestas para el desarrollo de la Inteligencia Emocional que abrirá las puertas a la serenidad, a la ecuanimidad y al desarrollo de una ética en la manera de vivir y de relacionarse con el mundo. Un re-educador que puede dar referencias para llegar a tener magníficas relaciones con las personas con las que uno se relaciona, con el dinero, con la vocación, con el cuerpo, con el lugar de ubicación y con las Leyes de la Naturaleza, que es lo que añado en mi caso particular. Leyes que voy conociendo, investigando y experimentando, con magníficos resultados en mi vida que me motiva para transmitirlas como conocimiento y comprensión previas a un cambio de vida: de esquemas mentales, comportamentales y emocionales. Y con esto último voy aproximándome a explicar en qué consiste y porqué propongo el conocimiento y las Leyes de la Vida (que no las leyes humanas aunque se tienen siempre que tener en cuenta) para poder trascender las limitaciones de nuestras maneras de afrontar la vida y que resultan a veces un desastre que nos llevan a sufrir y a pedir ayuda.

Nuestro planeta es un sistema vivo, reina la vida en su superficie y en sus abismos y en si el planeta mismo es un organismo. Un organismo en la Naturaleza es perfecto y todos los elementos que lo componen son necesarios para la autorregulación de dicho sistema, es decir, para su supervivencia. Siguiendo las leyes del instinto, que son perfectas en sí mismas siempre que sean naturales, la propia Naturaleza se compone de elementos que en si mismos y unos con otros se abastecen, se relacionan, se condicionan y se respetan. La “lucha” por la supervivencia programa la etología, es decir, la conducta y el procesamiento de la información escrita en el cuerpo de cada una de las especies. Las relaciones entre diferentes especies y entre los miembros de la misma especie son perfectas y consisten en una danza que si se aprecia sin excesiva sensibilidad y proyección por el ser humano, es perfecta y de una belleza y complicación digna de ser estudiada, observada y admirada. Además descubrimos, y testigos de ello somos todos los que observamos y nos motiva el estudio y observación de la naturaleza salvaje, que armoniza al ser humano, ya que la contemplación de la vida y la motivación para estudiarla y formar parte respetuosa de la misma, es un filón de salud mental y física para el ser humano, tan enfermo de poder y de la explotación de la riqueza. La biophilia se define como una emoción armonizadora de la rabia, de la tristeza y del miedo, que tantos y tantos abusos han producido a través de los sentimientos derivados de una “errónea” proyección de dichas emociones hacia uno mismo y hacia el mundo, en medio de la inocencia de los no humanos y de su incapacidad para defenderse contra ello. Es una emoción que le conecta a uno con las ganas y la motivación para respetar la vida, la vida propia y la de los demás y que además produce una infinita sensación de conexión en medio de una vida de vacío que es el detonante de dichas sobrereacciones emocionales que llevan al sufrimiento. Y a eso nos dedicamos los profesionales de la salud mental, y en concreto los psicólogos, cada cual con sus propios métodos que ojalá haya antes probado en sí mismo para ser a su vez coherentes con dicha propuesta y testigos vivenciales de que funciona y de que se está planteando como algo que previamente ha sido verificado por los mismos. La ciencia enpsicología es la verificación cuantitativa y cualitativa de las experiencias mentales, emocionales y de comportamiento que nos llevan  o no a estabilizarnos y a plantearnos una comunicación con el entorno.

Ha sido a través de todos los tiempos, y eso lo saben los historiadores y antropólogos, que el ser humano ha encontrado estabilidad y salud mental y física en su relación con la Naturaleza en la observación y estudio de la misma y en el respeto y reverencia que siempre a través de todos los tiempos le ha producido. Se puede decir que la psicoterapia asistida con los animales y la naturaleza es tan vieja como la edad del ser humano. Esta propuesta basada en la psicoterapia asistida con animales y naturaleza no la hemos inventado nosotros, está ya puesta en muchos seres que descubren el poder sanador de los elementos, de las plantas y de los animales cuando uno baja su estado de sobredefensividad y se plantea sus existencia formando parte de la red biológica que le rodea, tanto con los seres humanos como con todo el entorno natural. Y sabemos por tanto que uno de los filones que dignifican a ser humano y sus “pueblos” es dicho respeto y el trato amable y comprensivo con el que trata a los seres que viven a su alrededor.

Hemos hablado de motivación, hemos hablado de dignidad y también de estabilidad. Hasta ahora tres términos fundamentales para el bienestar de un ser humano. También hemos hablado de Biophilia como cuarta emoción que nos conecta con la vida y a través de la cual nos damos cuenta que vibramos en una red en la que todos somos parte responsable de la estabilidad interrelación y comunicación a través de ella. Nos falta hablar, entre otros conceptos que mencionaremos, de comunicación.

Todos, absolutamente todos los problemas que aparecen por consulta y también todos los problemas por los que he atravesado a lo largo de mi vida, son problemas de una falla en la comunicación, tanto con uno mismo, como con los demás seres humanos que nos rodean, como con la Naturaleza y los seres que viven en ella. Es posible la comunicación con los animales, algo que se negaba hasta hace bien poco desde hace muchos cientos de años, pero con lo que se contaba cuando el ser humano vivía y sobrevivía a través de la relación de inmediatez con la Naturaleza; antes de la construcción de las grandes urbes y antes de esta separación de nuestro hábitat con el hábitat natural, tan propio de la sociedad occidental. El ser humano ha sido siempre y así se define entre otros conceptos la especie que somos, un ser que consigue establecer comunicación con otras especies y que tiene dicha capacidad debido a la estructuras cerebrales que le caracterizan en el cortex cerebral y que son únicas y le ponen en la cima de la cadena alimenticia. El estudio y comprensión de la etología y formas de comunicación entre los animales de la misma especie y entre especies, posibilita al ser humano a comunicarse profundamente y desde su propia manera de procesar la información con los animales. Es fundamental el estudio de la etología de cada especie con quien nos interese entran en comunicación, ya que es el ser humano el responsable de dicha comunicación y no el animal. Es el ser humano quien tiene la capacidad de hablar en otros “lenguajes” tanto oralmente, como a través de sonidos, como a través del cuerpo y el lenguaje no verbal. Defendemos el equipo de Psicoterapia asistida con Animales Y Naturaleza que puede ser referenciador para uno, catártico y por tanto de un gran valor psicoterapéutico el poder establecer dicha comunicación con los animales y con la Naturaleza en sí misma. Se trata de apostar por el autoconocimiento, por la empatía, por ponerse en el tu y salir del egocentrismo, del antropocentrismo y a fin de cuentas del ego. Por la humildad, asertividad. Para ello y para conseguir que así sea, es decir, que haya una comunicación de verdad, bidireccional y auténtica, es el ser humano quien tiene la responsabilidad de poner lo mejor de sí mismo para que ocurra, bajo en defensividad y por tanto emocionalmente estable, tranquilo, sereno, humilde y asertivo. Se trata de aplicar las técnicas de Inteligencia Emocional en donde las técnicas de control de la respiración y relajación a través de movimientos amables y circulares, la humildad de saber pedir permiso para entrar en territorio ajeno y obtenerlo, hacer un acercamiento basado en el respeto por el otro ser y tener paciencia para que la comunicación ocurra es la mejor definición de una psicoterapia integral en donde entra a colación el control del cuerpo, el control de las emociones y el control del pensamiento.

Se trate del animal que se trate, lo explicado en el párrafo anterior puede hacer que ocurra un antes y un después en un proceso de psicoterapia, como hemos sido testigos una y otra vez a lo largo de nuestra experiencia profesional con caballos, con perros, con gatos, con loros, con delfines. Y en mi caso particular con tortuga de tierra, con periquitos y cobayas. En la Naturaleza no existe la diplomacia, y por tanto es un campo de entrenamiento bien interesante, comunicarse con un instinto inocente y a la vez sabio en temas de supervivencia. Comunicarse y tener una relación con un ser instintivo y que tiene una manera de procesar la información libre de ego (sobredefensividad), sería una buena aproximación para mejorar nuestros modales, nuestra manera de hacer aproximación, nuestro respeto hacia los demás y nuestro respeto también por nosotros mismos. El psicólogo facilita que se de este proceso, primero como facilitador de estados de serenidad, relajación y ecuanimidad, estado óptimo e indispensable para que ocurra lo que llamamos la ecuación comunicativa bidireccional. El psicólogo trabaja en equipo con personas expertas en etología y adiestramiento y que a su vez se ocupan de que el estado del animal sea óptimo para que se de la relación: adiestradores, etólogos, veterinarios etc. El equipo de Psicoterapia de Aetana lo hacemos una psicóloga clínica y un adiestrador experto en etología equina y manejo natural de caballos.

Una vez que se ha conseguido establecer la relación y la comunicación, se trata de extrapolar lo conseguido a la vida de la persona que consulta en sus relaciones interpersonales e intrapersonales, es decir, con ella misma y con los demás. Se trata de aprender a ser parte de la solución en los conflictos humanos aplicando lo aprendido con los animales y la naturaleza. La Naturaleza y los animales, si se facilitan los procesos, nos hacen más conscientes, aprendemos sobre la alerta serena, sobre la aproximación de respeto, sobre la empatía y sobre el entrar en canal con seres diferentes a nosotros. Aprendemos sobre nuestro cuerpo y la gran potencialidad que tiene aprender a comunicarse a través de él tanto con movimientos como con la respiración, como con la mirada o a través de posturas corporales. También a través de las emociones límpidas de sentimientos, las emociones naturales: Rabia, Tristeza y Miedo sin el sentimentalismo de la ira, del dolor y el enganche con el pasado y de la ansiedad, que son los tres fundamentales motivos de consulta y por lo que la comunicación queda anulada y corrompida y por tanto fuente de sufrimiento.

La Psicoterapia Asistida con Animales y Naturaleza está basada en la comunicación con los animales a través del estudio de su etología, aplicando los principios del respeto por la vida y  la aceptación absoluta de las diferencias tanto de las que existen dentro de la misma especie, como por las que existen entre diferentes especies. Es una línea de investigación que esta abierta y por tanto desde aquí animo a todo el que lea estas líneas y se dedique a la psicoterapia, a que inicie líneas de investigación en este fascinante y yo diría apasionante mundo de la vida que habita en nuestro planeta. De esa manera demostraremos entre muchos, que respetar el entorno, respetar la vida y aprender a comunicarnos con ella es saludable física, emocional y cognitivamente y además dignifica a una especie, que es la humana, que ha estado alejada de sus orígenes y de su verdadera naturaleza esencial durante muchos siglos, y cuya supervivencia, por tanto, depende de un cambio y un darse cuenta y por tanto de retroceder en la explotación sin límites, en el egocentrismo y antropocentrismo y en la falta de empatía por la vida, los elementos, y en su ignorancia sobre la capacidad de autorregulación de los sistemas vivos. La Naturaleza a día de hoy necesita de la cooperación del ser humano para su dignidad (la del ser humano), desarrollo evolutivo y por último para su supervivencia como especie.

 

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.