Dar Feed Back

Psicoterapia y feedback

 

La psicoterapia en cualquiera de sus intervenciones, o bien en consulta o bien en la naturaleza y con animales, va a requerir tarde o temprano de una respuesta, de un espejo, de una retroalimentación, también llamado feedback.  Decirle al cliente cómo le vemos, los errores que está cometiendo o aciertos a los que está llegando. No es una conversación cualquiera y ojalá apliquemos algunos de estos principios que vamos a exponer en la vida en general, pero si estamos apoyando procesos terapéuticos, una de las grandes claves del éxito de dichas intervenciones es dar un buen feedback. También se les da feedback a los animales y es importante que practiquemos para llegar a situaciones de acierto, situaciones que hagan que los asuntos complicados, las conductas erróneas o las iniciativas que implican riesgo o maltrato, no se vuelvan a repetir.

Para ello es importante seguir unas pautas que voy a tratar de explicar más adelante.

Hay que estar preparado para hacer un buen feedback, el control de las emociones es la gran clave del éxito, si acaso tuviéramos el más mínimo índice de contratransferencia, en necesario tratarlo y no es recomendable dar feedback cuando hay indicio de la misma. La contratransferencia consiste en estar molesto, enfadado o contrariado con el cliente, amigos, familia, pareja etc., algo que a todos los terapeutas y por supuesto a todas las personas, nos puede pasar. Si dicha contratransferencia no puede resolverse, lo ético sería remitir al cliente a otro terapeuta con agradecimiento y un mensaje sobre que es mejor especialista en lo suyo otro profesional, más adecuado para su momento. Y con respecto a los demás cuando uno no está en consulta, esperar a no estar bajo secuestro emocional para hacerlo, sino el resultado será un conflicto.

El sentido de la justicia es algo vigente, tanto en animales como en humanos, y los feedback que realmente pueden tener una consecuencia de agradecimiento por un lado, y educativa por otro, tienen que llevar ese sentido de neutralidad, que le haga saber al receptor que no está embarcado el EGO del terapeuta, ese constructo reactivo emocional que exagera y ataca cuando no hay razón objetiva para ello. Es así que hay que estar preparado para dar un buen feedback y no dejar heridas en el camino.

 

Desde mi punto de vista hay que reflejar en un feedback correcto, un sentido de neutralidad, nada personal que uno sienta, sino algo que mejore la relación. Es fácil dejar una herida y luego es difícil de reparar si el terapeuta o la persona, muestra hostilidad o una excesiva crítica sin salida. Dar salida es muy importante, todo el mundo hace lo que mejor sabe y puede y el hecho de haber pedido apoyo profesional tiene que garantizar un trato excelente, asertivo y con la posibilidad de salida airosa, esperanzadora. Está claro que como siempre estamos hablando de un desarrollo personal del terapeuta y un fuerte sentido de la justicia por parte del mismo. Feedback que sea percibido como injusto, no funcionará y podrá repercutir negativamente en la relación. Nunca dijimos que sea fácil, pero sí posible si se siguen algunas pautas muy importantes que señalamos a continuación.

Vamos a hablar de la relación en terapia, pero es generalizable a nuestras amistades, relaciones de pareja, familia y compañeros de trabajo, vecinos etc

Ser  oportuno y pertinente en el momento del feedback es muy importante y ése es otro de los puntos que se puede trabajar, cuando el otro esté receptivo al mensaje. Para ello hay que tener paciencia y ser confiable, ya que a nadie le gusta que le hagan observaciones. Ser confiable no es fácil, ya que no depende de nuestras “buenas” intenciones, sino del grado de receptividad y escucha que tenga la otra persona hacia nosotros, los líderes o terapeutas. Es necesario que la relación quede siempre abierta al diálogo y a entenderse.

Hay casos, en que la firmeza y la asertividad, sobre todo si estamos trabajando en adicciones o en psicopatología, es necesaria. Cuando una persona está enferma o en mal estado psicológico, no tiene la capacidad de escuchar sin saltar a la defensiva, en ese caso somos nosotros los que no nos tenemos que ofender ni saltar reactivamente ni tomarlo como algo personal. No es fácil, ya que el ser humano es bien complicado, y muchas veces el reactivo automático puede ser bien dañino si uno está susceptible. Para ser terapeuta o líder de seres humanos, la preparación psicológica es muy importante y desde mi punto de vista es necesaria una psicoterapia o un seguimiento para poder hacerse con situaciones difíciles de personas que están en momento complicados y que por tanto procesan la información muy heridos y sin inteligencia emocional. Es nuestra responsabilidad siempre lo que ocurra, ya que cuando un ser humano pide ayuda o bien es dirigido por uno, la responsabilidad será nuestra.

Podemos aprender a dar feedback y que sea constructivo, capacitante, motivador y no destructivo, debilitante y desmotivador.

Pilar Jericó, una especialista en Feedback escribe los que sigue y sostengo absolutamente todo lo que dice, ya que está muy bien explicado y resulta sencillo de entender.

1.     Busca el momento adecuado. Ya sabemos que hay ciertas informaciones que apetece quitárselas de encima lo antes posible, pero puede que reducir nuestro estrés a corto plazo sea una mala recomendación en el medio plazo. Por ello, escoge el momento en el que crees que la otra persona puede estar más receptiva.

2.     Escoge el mejor canal. No sería la primera vez que escucho que una pareja ha cortado su relación por un mensaje de whatsapp. No parece que sea el medio ideal para hacerlo, aunque a veces uno se deja llevar por sus impulsos sin gran raciocinio. El texto escrito es muchísimo más frío que una llamada y ya no digamos, que una comunicación cara a cara. Si el tema que quieres abordar es importante, queda con la otra persona para tener esa conversación mirándole a los ojos… aunque te cueste.

Añado a este comentario, que no sólo escoger el mejor canal sea o el teléfono o el medio en que se haga, sino también la conexión que se tiene que tener con las personas según su personalidad y su manera de entender la realidad.

3.     Mensaje que sea aplicable. Ejemplo de típico error en la comunicación: “No me gusta tu manera de hablar”. Con esa frase la otra persona no tiene nada que hacer porque no sabe qué puede cambiar. Es bien distinto a decirle “tu tono de voz es muy alto y me resulta molesto”. Ya sabe que al menos puede descender algunos decibelios en sus cuerdas vocales.

4.     Sobre hechos y no sobre interpretaciones. “No te gusta cómo me hablas” es una frase que no aporta gran cosa. Los feedbacks que se basan en interpretaciones o en aproximaciones a la consulta a una “bola de cristal” son los que menos ayudan a la otra persona. Por ello, busca si lo que quieres decirle está basado en hechos observables e indiscutibles y no es algo que tú piensas. “Resultaría interesante para nuestra comunicación que me hablaras de otra manera más amable”, por ejemplo.

5.     Cuidado con las palabras prohibidas. Existen algunas palabras que deberían ser evitadas a toda costa en un buen feedback, como “siempre” o “nunca”. “Nunca me escuchas cuando te hablo”. “siempre huyes de los temas principales” y así una infinidad de comentarios poco útiles. Seguro que alguna vez ha escuchado y no siempre ha huído de los temas principales de conversación. Otra palabra que hay que poner en observación es “pero”Se dice que es el gran borrador universal, ya que lo que va antes del “pero” se anula de nuestra atención. “Cuánta iniciativa tienes pero qué mal trabajas en equipo”. Seguramente la persona recordará que no colabora con el resto. Es mejor decirlo de otro modo: “Tienes mucha iniciativa y aún podrías mejorar si trabajaras más en equipo”. Se escucha de un modo diferente.

6.     Cuando tú haces esto, yo me siento… Frase para enmarcar en el barrio del error: “Es que tú siempre te estás quejando”. Cuando alguien comienza con ese comentario la otra persona ya ha llamado a todo el escuadrón de defensas para protegerse. Cualquier feedack que aluda a la persona en vez de a su actitud es motivo de enrocamiento. Con el verbo ser queda poco margen de maniobra para actuar. Si es algo que la persona hace no adecuado, es preferible afrontarlo desde una construcción más inocua y efectiva: “Cuando tú te quejas me dejas sin poder seguir la conversación, intenta ver los puntos de vista de los demás”. Hablas de cómo te afecta lo que dice y de lo que necesitas que haga para cambiarlo.

7.     Específico y útil, por favor: La mente humana tiene un límite en el manejo de la información. Si hay algo de alguna persona que te moleste, sé lo más concreto posible y lo más directo. No des mil y una vueltas, le llenes de datos y no le ayudes a ver qué puede hacer para resolverlo. “El otro día en la cena del grupo no paraste de ver el móvil, no participaste en las conversaciones y eché de menos que estuvieras más presente” es mucho mejor que marearle con datos sobre la cena. De este modo, además, le ayudas a saber cómo puede mejorar su siguiente encuentro.

 

 

1.     Antes de dar el feedback, busca evidencias concretas, es decir, hechos observables y no sólo interpretaciones o comentarios. Básate en lo que has observado tú o lo que has vivido en primera persona.

2.     Reflexiona sobre tu estado de ánimo antes de dar el feedback. Cuando hay una intención de ayuda se percibe de un modo bien distinto a cuando se trata de un reproche encubierto. Por eso, sé honesto contigo mismo. Y si te toca estar al otro lado, reconoce la valentía de quien lo da. No todo el mundo muestra interés por hacerlo.

3.     Evita los ataques directos, las palabras prohibidas, los momentos o canales menos adecuados y sé muy específico y concreto. Al final y al cabo, después de un tiempo olvidamos las palabras pero no cómo nos han hecho sentir las personas que las dijeron

 

 

 

Conclusión: Dar un buen feedback ayuda a que la otra persona aprenda y se abra a otros puntos de vista.

 

 

Preguntas:

 

¿Cómo sueles recibir las observaciones que se te hacen sobre tu conducta o tu manera de ser?

¿Qué podrías mejorar después de haber leído este texto a la hora de dar feedback?

 

Práctica: Busca a una persona a la que hacer un feedback sobre algo que sea importante para ti, y hazlo. Luego por favor escribes sobre cómo te has sentido, cómo le has hecho sentir al otro, cómo lo has planteado y qué tal ha resultado.

 

Descripción: comenta los fallos que has solido tener a lo largo de tu vida a la hora de dar feedback y las causas de los mismos.

 

 

 

 

 

 

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.